Un meteorito causa pánico en Detroit

En ciertas ocasiones ocurren cosas muy cerca de nosotros que nos ponen en nuestro lugar. No hace falta salir al espacio, algo que muy...

Caminar aporta los mismos beneficios que correr

mailto  facebook  twitter  google+

[DP] Pixabay

Caminar enérgicamente tiene los mismos beneficios que correr. Lo demuestra un reciente estudio del Laboratorio Nacional de Ciencias de Berkeley. Así que si correr no es lo tuyo o has tenido una lesión, no valen la excusas ni hay por qué resignarse.

Cada paso es viaje hacia la buena salud

Caminar con vigor ayuda a reducir el riesgo de presión arterial alta, colesterol alto y diabetes tanto como correr, según un nuevo estudio realizado en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, División de Ciencias de la Vida en Berkley, California. Las tres condiciones son factores de riesgo para enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular, y podemos contribuir a reducirlo.

Los investigadores analizaron 33.060 corredores en el National Runners ‘Health Study y 15.045 caminantes en el National Walkers’ Health Study.

Así, descubrieron que la misma energía utilizada para caminar con intensidad moderada y correr de intensidad impetuosa produjo reducciones similares en el riesgo de presión arterial alta, colesterol alto, diabetes y posiblemente enfermedad coronaria durante los seis años del estudio.

A Russell Pate, profesor de ciencias del ejercicio en la Escuela de Salud Pública Arnold (Universidad de Carolina del Sur en Colombia), estos resultados no le sorprenden en absoluto. Considera que son consistentes y concuerdan con las recomendaciones de la American Heart Association para la actividad física en adultos; necesitamos 30 minutos de actividad física al día, al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana, o bien 75 minutos de actividad vigorosa a la semana para obtener beneficios.

No es todo o nada; es paso a paso

Russell Pete, quien también es voluntario de la Asociación Estadounidense del Corazón, hace una serie de recomendaciones para conseguirlo:

  1. No importa si has sido sedentario o has estado inactivo durante un tiempo. Solo hay que empezar, aunque solo sean unos minutos adicionales al día.
  2. Establece un objetivo; el tuyo. Uno que sea alcanzable solo para hoy. Después puedes ir aumentándolo hacia el objetivo general de 30 minutos al día e incluso superarlo a medida que te encuentres en mejor forma.
  3. Encuentra un enfoque que te resulte agradable. Puede ser por disfrutar el paisaje, quedar con alguien para caminar o simplemente porque aprecias los momentos de soledad.
  4. Divide tus caminatas en dos de 10-15 minutos cada una si dispones de poco tiempo para hacer una más larga.

Aprovecha los momentos del día

Caminamos en muchos momentos del día casi sin darnos cuenta. Solo con aumentar unos minutos más estamos sumando tiempo de ejercicio:

  • Sacar al perro a dar un paseo.
  • Pasear con tu familia en el parque.
  • Aparcar un poquito más lejos de tu destino.
  • Bajar del autobús una parada antes.
  • Subir por las escaleras en lugar de usar el ascensor.

Solo necesitas un par de zapatillas de deporte y andar. Es fácil, es seguro, es menos costoso, puedes hacerlo en cualquier parte y tiene menor tasa de abandono que cualquier otro tipo de ejercicio.

Antes de que te des cuenta, caminar con energía puede convertirse en parte de tu rutina diaria y obtendrás muchos beneficios.

Fuente: American Heart Association

Colaboradores

Firmas Invitadas y contenido elaborado libremente por diferentes colaboradores que enriquecen Leequid.

Crecen los residuos electrónicos a casi 45 millones de toneladas en 2016

mailto  facebook  twitter  google+

Es el equivalente a nueve pirámides de Giza. Todos esos residuos electrónicos, casi 45 millones de toneladas, generamos en 2016 en todo el mundo. Solo el 20% de ellos se recolectaron y reciclaron, a pesar de que contenían ricos depósitos de oro, plata, cobre, platino, paladio y otros materiales de gran valor para ser reutilizados. Y lo que es peor: Naciones Unidas, en su análisis análisis Global E-waste Monitor 2017, calcula que para 2021 sobrepasaremos los 50 millones.

Los países que más desechos electrónicos generan son Australia y Nueva Zelanda, con 17,3 kilos por persona. El continente americano generó 11,6 kilos de residuos electrónicos por habitante en 2016, y solo recicló el 17%, un porcentaje similar al de Asia (15%). Sin embargo, el continente asiático genera tan solo un tercio de los residuos por habitante.

Los aparatos que generan más residuos

Aparatos pequeños como aspiradoras, microondas, equipos de ventilación, tostadoras, máquinas de afeitar eléctricas, calculadoras, radios, cámaras de vídeo y juguetes eléctricos, generaron 16,8 toneladas de residuos en 2016. Se espera que para 2020 esta cifra crezca un 4% cada año.

Los aparatos grandes, como lavadoras, secadoras, lavavajillas, hornos eléctricos, impresoras y paneles fotovoltaicos generaron 9,2 toneladas de residuos en 2016, cuyo crecimiento anual hasta 2020 se estima, también, en un 4%.

Los aparatos denominados de cambio de temperatura, donde destacan las neveras, congeladores, aires acondicionados y calentadores, generaron 7,6 toneladas de residuos en 2016, y se calcula que crecerán un 6% anualmente.

Por último, los aparatos de telecomunicaciones pequeños, como móviles, ordenadores, calculadoras o sistemas de GPS, entre otros, generaron casi 4 toneladas de residuos en 2016, con un crecimiento proyectado del 2% cada año.

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

El hombre que intentó leer todos los libros del mundo

mailto  facebook  twitter  google+

[DP] Pixabay

Hernando Colón creó la que fue la mayor biblioteca privada de Europa durante la primera mitad del siglo XVI, a partir de manuscritos y libros impresos que heredó de su padre Cristóbal Colón. La Biblioteca Hernandina, como se la llamaba entonces, se podría considerar como el primer motor de búsqueda del mundo.

A lo largo de sus viajes por toda Europa, entre 1509 y 1539, creó una vasta y heterogénea biblioteca fruto de su desmesurada compra de libros.

Su objetivo: crear una biblioteca universal que lo contendría todo; desde panfletos carteles y manuscritos hasta libros de autores desconocidos.

Bibliófilo y viajero incansable

Hernando Colón (Córdoba 1488 – Sevilla 1539), el hijo natural de Cristóbal Colón, acompañó a su padre en las exploraciones del nuevo mundo y, además de escribir la primera biografía de Colón, fue pionero en la creación de mapas y recopiló colecciones magníficas de música, imágenes y plantas.
Su afán le llevó por toda Europa durante tres décadas. Según el Dr. Edward Wilson-Lee, de la Facultad de Inglés y del Centro de Textos Materiales, compró 700 libros en Nuremberg en Navidad de 1521, antes de pasar a Maguncia, donde compró mil más en el transcurso de un mes. En solo un año, en 1530, visitó Roma, Bolonia, Módena, Parma, Turín, Milán, Venecia, Padua, Innsbruck, Augsburgo, Constanza, Basilea, Friburgo, Colonia, Maastricht, Amberes, París, Poitiers y Burgos, comprando todo lo que caía en sus manos.

Wilson-Lee, en colaboración con el Dr. José María Pérez Fernández de la Universidad de Granada, ha investigado la vida de Hernando Colón y le describe como un hombre con una memoria extraordinaria y una obsesión por las listas.

Cada vez que compraba un libro, registraba dónde lo había comprado, cuándo, cuánto le había costado y la tasa de cambio de ese día. Algunas veces también anotaba dónde estaba cuando lo leyó, sus sensaciones sobre él y si conocía al autor.

 

En opinión de Wilson-Lee Wilson-Lee, Colón fue alguien que vivió en un momento de cambio exponencial. Igual que nosotros vivimos la llegada de internet, él vivió el paso del manuscrito escrito al libro impreso. Llegado este momento, se hizo imposible leerlo todo. Y a medida que su biblioteca crecía, se dio cuenta de que necesitaba emplear lectores para leer y proporcionarle un resumen.

Cómo estructurar el conocimiento con tantos libros

Al mismo tiempo que crecía su necesidad de acumular todo el conocimiento, crecía otra: la necesidad de dar una estructura a esa información

Básicamente, él inventó el estante de libros moderno: filas y filas de libros de pie, apilados en cajas de madera.

Pero un problema básico y material de cómo almacenar cosas, se convirtió en un problema intelectual sobre cómo hacerlo, cuáles van juntas… Tal y como explica Wilson-Lee, las formas en que se pueden ordenar los libros se multiplican rápidamente a medida que la colección crece, y cada una de estas órdenes muestra un universo ligeramente diferente.

[DP] Pixabay

¿Cómo ordenarlo? ¿Alfabéticamente, por tamaño, o por tema?

Una de las innovaciones de Colón para darle sentido a su biblioteca era un extenso compendio de resúmenes de libros, llamado el Libro de Epitomes, el resumen o sumario de una obra extensa. Para crear esto, estableció un equipo de sumistas, para trabajar destilando cada uno de los miles de libros de la biblioteca, lo que le permitió alcanzar su máxima visión de que todo el conocimiento del mundo podría reducirse a solo unos pocos volúmenes: uno para medicina, uno para gramática, y así sucesivamente.
Otra, fue un plano para la Biblioteca que usaba diez mil pedazos de papel con símbolos jeroglíficos. Cada una de las múltiples formas en que se podían juntar sugería una búsqueda diferente a través de la biblioteca, igual que los diversos términos de búsqueda en Internet nos llevan a distinta información.

En algunos aspectos, la Biblioteca Hernandina, fue el primer motor de búsqueda del mundo.

Hoy se conservan más de 3.000 libros de la Biblioteca Colombina (de los 15.000 volúmenes que llegó a alcanzar), ubicada en un ala de la Catedral de Sevilla, como un recurso material increíblemente importante para explorar la historia del libro, los viajes y las redes intelectuales. Hasta ahora, la vida de este hombre extraordinario había pasado inadvertida; ha sido necesaria otra revolución para comprender que fue un visionario al reconocer el poder de las herramientas para ordenar el mundo de la información.

¿Cuántos libros hay en el mundo?

La cantidad de libros que existen en el mundo, según estima Google Books, es de 129.864.880. Desde su lanzamiento en el año 2005, ha intentado escanearlos y convertirlos en texto de búsqueda.

Aunque las esperanzas de Google Books han disminuido, debido los derechos de autor y su uso legítimo, podría convertirse en el mayor corpus del conocimiento humano en línea.

El número de instituciones participantes ha aumentado desde el inicio del proyecto. Actualmente, su base de datos continúa creciendo y permite que los trabajos en dominio público y otros materiales sin derechos de autor puedan ser consultados y descargados en formato PDF.

 

Y si no te da tiempo a leer, que te lean los libros es una alternativa

Hoy, quien quisiera leer todos los libros del mundo lo tendría más difícil por la inmensa cantidad de títulos que se han acumulado desde entonces, millones y millones. Sin embargo, la tecnología te permite “leer” libros mientras haces otra cosa, por ejemplo mientras corres, trabajas o vas en un vagón de metro abarrotado. Es el formato audiolibro, en el que locutores profesionales, y en ocasiones los propios autores, leen y graban audiolibros para que puedas descargarlos en tu smatrphone y puedas escucharlos en cualquier momento.

Se trata de servicios similares a Spotify o Netflix, pero en lugar de tener acceso a la música o las películas, con Storytel tendrás un catálogo de hasta 60.000 títulos de todos los temas, incluyendo los más recientes best sellers. Si no los conoces, ahora puedes probarlos gratis durante 15 días con Leequid. Infórmate aquí.

 

Colaboradores

Firmas Invitadas y contenido elaborado libremente por diferentes colaboradores que enriquecen Leequid.

Las extrañas erecciones espontáneas de un pueblo irlandés

mailto  facebook  twitter  google+

pastilla de Viagra, de Laboratorios Pfizer
Foto: Tim Reckmann

Para un pequeño pueblo cualquiera, que una gran industria decida establecerse siempre es buena noticia. De la noche a la mañana, cientos de nuevos puestos de trabajo tanto directos como indirectos. Y la riqueza del lugar crece muchas veces exponencialmente. Pero la noticia para los habitantes del pueblo de Ringaskiddy es mucho mejor todavía.

Fue en este pequeño pueblo de Irlanda en el que un buen día el gigante de la industria farmacéutica Pfizer decidió instalar una fábrica. Una factoría en la que procesar y empaquetar su compuesto estrella: Viagra. Desde hace décadas Viagra es el sinónimo internacional de lucha contra la disfunción eréctil. De erecciones para entendernos.

Hombres y animales

El caso es que poco después los habitantes del pueblo comenzaron a experimentar extraños perturbaciones, o al menos así lo declaran ellos. Erecciones espontáneas que no respondían a ningún tipo de estimulación. Estaban haciendo la compra en el mercado, y pimba. Estaban viendo un partido de su equipo favorito y pamba. Estaban en el pub y tachán.

Y no solo les pasaba a ellos. Según los habitantes del pueblo y algunos ganaderos, también los perros y animales de granja estaban experimentando el extraño fenómeno.

Claro, inmediatamente los aldeanos encontraron la explicación. Por algún sitio se estaban filtrando los principios activos de Viagra y de alguna forma lo estaban tomando sin querer. Sería a través del agua del grifo o quizá del aire. El caso es que la relación causa efecto estaba clara.

Eso no se regala

Rápidamente la compañía farmacéutica se apresuró a negarlo. Según Pfizer sus instalaciones están fuertemente protegidas contra la fugas y pasan severas revisiones periódicas de seguridad. Además, y este es el argumento más sólido, no iba a estar regalando un medicamento de bastante precio a la población local por medio del suministro del agua.

Pero los habitantes de Ringaskiddy no están muy convencidos. Aunque tampoco les parece mal estar disfrutando de esta pasajera fama. Parece que el turismo ha aumentado considerablemente a la zona en los últimos meses. Claro.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Kirk Douglas, eslabón del cine clásico al moderno, cumple 101 años

mailto  facebook  twitter  google+

No Merchandising. Editorial Use Only. No Book Cover Usage. Mandatory Credit: Photo by Bryna/Universal/REX/Shutterstock (5886162bs) Kirk Douglas Spartacus - 1960 Director: Stanley Kubrick Bryna/Universal USA Film Portrait

Llegó un momento en Hollywood en que las grandes productoras –Paramount, Fox, Warner Bros, RKO– perdieron el poder de explotar a sus actores con contratos excesivos. Fue con el baby boom, la llegada de la televisión y, sobre todo, las leyes anti trust que impidieron que estas empresas se garantizaran taquilla encargándose tanto de la producción como de la distribución de los filmes.

Era el ocaso del cine clásico, y los actores enarbolaban su independencia colaborando con directores de lenguaje narrativo más vanguardista. Kirk Douglas, superviviente de aquella generación, cumplió 101 años el pasado 9 de diciembre. Él mismo encarnó a un magnate cinematográfico venido a menos en Cautivos del mal, una oscarizada película que reflejó este momento bisagra entre el cine clásico y la modernidad. Para cada generación, la industria hollywoodiense crea su star system, supeditado a los gustos y hábitos del público. Con el cine mudo y en los años 20 y 30, las productoras tejieron alrededor de los actores un halo especialmente glamuroso, mitificador. En los 40, los estadounidenses y su New Deal estuvieron exultantes, con el Estado animado a invertir –también en cultura- y el público en modo consumista, plantándose cada semana ante la gran pantalla fuera lo que fuera lo que había en cartelera: una de cine negro, un western, el Gordo y el Flaco, un musical…

Exceso de confianza

Pero quizá ese fue el problema: el exceso de confianza. William Wyler había intuido algo en Los mejores años de nuestra vida. En los 50, el melodrama o el género épico dejan de interesar a los espectadores más jóvenes, y las familias, con los soldados ya en casa criando montones de hijos y la tele como nueva compañía, salen menos. Además, comienza a hacerse un cine en el extranjero – el neorrealista en Italia, el documental en Reino Unido, la Nouvele Vague en Francia o el japonés de Ozu, Mizoguchi o Kurosawa- que desinfla las exportaciones cinematográficas y fomentan las importaciones.

Los estudios, que creían que la garra de sus títulos en blanco y negro sería eterna, empiezan a tener problemas con sus estrellas, ya no pueden firmar con ellas esos inquebrantables contratos de siete años que les arrebatan el poder de decidir en qué película participar. Conscientes de su fuerza, éstas suben ahora sus cachés, comienzan a trabajar por su cuenta e incluso crean sus propias productoras –llegó a haber quince productoras de actores-, dando cobijo a directores de nuevos lenguaje y géneros. Dos pioneros en este sentido fueron Olivia de Havilland –que también sigue viva y es centenaria-, que ganó un juicio a la Warner cuando ésta quiso castigarla por negarse a hacer papeles secundarios, y John Wayne, el primero en recibir un (sustancioso) porcentaje de taquilla en lugar de un salario.

Un actor dueño de su destino

Douglas apenas había hecho alguna pequeña incursión cinematográfica en los 40. Fue a finales de los 50 cuando se consolidó como actor. Nacido como Issur Danielovitch Demsky en Ámsterdam, Nueva York, el 9 de diciembre de 1916, e hijo de inmigrantes rusos judíos, siempre quiso ser dueño de su destino y ser actor. Su padre, que lo abandonó cuando tenía cinco años, era trapero, y de ahí le vino al actor un apodo, “hijo del trapero”, que acentuó su carácter enérgico, temperamental, inquieto, contradictorio y contestatario. Afín, en suma, a la mayoría de los personajes que interpretó. Tuvo la osadía decir no, en varias ocasiones, a grandes productoras, y por sus ideas de izquierdas, muchos directores y estudios le dieron la espalda, lo que constituyó el espaldarazo definitivo para que montase su propia productora. La Caza de Brujas le pasó rozando, como contó en 2012 en Yo soy Espartaco, su noveno libro -con prólogo de George Clooney-, donde explica su experiencia no solo como protagonista, sino también como productor, en Espartaco, película de 1960 considerada la primera superproducción épica con trasfondo social, y que desafió las listas negras del macartismo indicando el nombre real de su guionista, Dalton Trumbo, uno de los represaliados más famosos.

Douglas entró en Hollywood de la mano de Lauren Bacall, a quien conoció en la Escuela Norteamericana de Arte Dramático. Su realista interpretación de un boxeador en El ídolo de barro le granjeó, en 1949,  la primera de sus tres nominaciones a los Oscar (las otras dos fueron por Cautivos del mal y El loco del pelo rojo). Tocó todos los géneros, aunque quizá fue en el melodrama en el que tuvo sus mejores papeles, varios de ellos bajo la dirección de Vicente Minnelli (Dos semanas en otra ciudad, El loco del pelo rojo), pero participó también en grandes superproducciones como Veinte mil leguas de viaje submarino o Duelo de titanes.

Como productor, conectó con Stanley Kubrik, con quien rodó dos de las películas que más prestigio le dieron, Senderos de Gloria y Espartaco, aunque en esta última la relación entre ambos acabó como el rosario de la aurora. En los setenta, cuando en Hollywood el nuevo cine ya no daba el mismo dinero que el clásico y muchos exploraban nuevos caminos (Friedkin, Coppola, Spielberg, Lucas, Woody Allen), Douglas probó suerte como director sin alcanzar apenas éxito.

El fin en los noventa

Ya lo hemos dicho, en cada momento histórico las productoras crean un star system concreto. Los ochenta, qué duda cabe, fueron los de hombres de acción como Silvester Stallone, y en los noventa, el perfil fue más grunge, con Wynona Ryder o Johnny Dep. Kirk Douglas espació sus trabajos entonces, y un derrame cerebral en 1996 lo obligó a parar definitivamente, ya con 80 películas a sus espaldas y el año en el que la Academia, tal vez por mala conciencia por no haberle dado ninguna estatuilla, le concedió el Oscar Honorífico. Tal vez ahora, por efecto de la globalización, todo sea más ecléctico, los actores de Hollywood sean de muchos tipos. Espartaco los ve ya desde el otro lado de la pantalla. Larga vida. Eres tan fuerte que puedes sentirte débil.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

Ver últimas noticias