Los animales nos salvarán de todo

He tenido un día tan nefasto que lo único que me alegra mínimamente es pasarme por Twitter a mirar vídeos absurdos de animales. Sí,...

Los solteros salvarán el mundo

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(DP) Pixabay

Si eres uno de esos singles o solteros, de los que han decidido no casarse o tener pareja estable, vaya, tal vez algún día tengamos que darte las gracias por salvar el mundo. De momento, parece que esta opción personal está creciendo a pasoS agigantados, sobre todo en los países más desarrollados. Según un informe, en USA uno de cada cuatro adultos que llega a la edad de 50 años no se ha casado nunca. Algunos sectores han puesto el grito en el Cielo, porque creen que es una pérdida de valores y un triunfo del egoísmo. Aunque tal vez tenga un lado positivo.

Según algunos investigadores sociales, esta tendencia a la vida “single” puede ayudar a redefinir los roles de los grupos y colectivos, y extender el papel que se otorgaba a las familias en la colaboración y cuidado mutuo, al resto de la comunidad.

Ser soltero no significa ser solitario

Dicen los expertos que las personas solteras son más propensas a interactuar con sus vecinos y amigos, a visitarlos, a colaborar y hasta a mantenerse en contacto con sus hermanos y padres. Así que tal vez, ser soltero no sea sinónimo de egoísta, sino todo lo contrario. Los mismos estudios aseguran que las parejas, tengan hijos o no, tienden a aislarse y vivir en su burbuja aislados.

Los estudios sobre las personas que viven solas, arrojan otros resultados sorprendentes, como que se esfuerzan más en el crecimiento personal, valoran más su trabajo y, por contra a lo que se prejuzga, las parejas que se aislan en su mundo son más propensas a una mala salud mental. El mito del viejo solitario que muere loco encerrado, ha caído.

Ahora, las personas solteras exploran formas innovadoras como las viviendas y espacios compartidos, o los viajes, que facilitan el intercambio social y cultural y son la punta de lanza de una nueva forma de sociedad más abierta.

También es bueno que la mujer permanezca soltera

O mejor dicho, que decida libremente cuándo casarse o no hacerlo si no quiere. Por desgracia, en muchos países las mujeres están obligadas a casarse desde niñas, contra su voluntad, como si fueran una mercancía. Muchos países subdesarrollados o en vías, tienen como lastre precisamente la no incorporación de la mujer a los estudios o el mercado laboral, además del problema que supone los elevados índices de natalidad —asociados también a los de mortalidad infantil— debido a esa función reproductora a la que se les aboca “por defecto”.

Otro sorprendente estudio asocia todos estos factores al hecho de que la superpoblación de algunas zonas del planeta origina al mismo tiempo un grave problema medioambiental con la sobreexplotación agrícola y el agote de los recursos naturales, que incluye pérdida de especies completas.

Profesores de la Universidad de Hawai y del Instituto Worldwtach (Washington DC) aseguran en un estudio publicado en Science  que “Dondequiera que las mujeres tienen el derecho educativo, cultural, económico, político y legal, las tasas de fertilidad caen”, escriben los autores. “Las poblaciones tienden a moverse hacia estados de crecimiento cero o negativo cuando las mujeres alcanzan un status en pie de igualdad con los hombres, siempre y cuando los servicios de planificación familiar y anticonceptivos están fácilmente disponibles.”
Probablemente, como en todo, la verdadera solución sea garantizar un reparto más justo de los recursos y equilibrar las tasas de natalidad entre las que ponen en peligro las poblaciones decrecientes de la vieja Europa, por ejemplo, con el desmesurado número de nacimientos en países donde no disponen de posibilidades de llegar a viejos. En cualquier caso, la solución debería respetar el derecho y la voluntad de tener familia o no tomando la decisión cada persona libremente, sin que nada ni nadie te obligue.

Alejandro Jiménez

Redactor e investigador, ratón de biblioteca y observador activo de la realidad. Creo que el mundo cambia según se cuenten las cosas.

‘Lady Macbeth’, una reivindiación feminista y de la conciencia de clase

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En 1865, Nikolai Leskov escribió Lady Macbeth de Mtsensk, que después Dmitri Shostakóvich convertiría en ópera. Ahora, William Oldroyd la ha adaptado en su ópera prima, a partir de un guion de Alice Birch, como parte de un proyecto de cine británico nacido de la voluntad de realizar cine ‘de época’ con un presupuesto que no exceda los cuatrocientos mil euros, y con un equipo casi al cien por cien debutante.

En la trama, Boris (Christopher Fairbanks) compra a Katherine (Florence Pugh) como parte de unos terrenos, para que su hijo Alexander (Paul Hilton) tenga una descendencia que postergue el legado familiar. Katherine terminará liándose con un sirviente, Sebastian (Cosmo Jarvis).

Una historia originalmente con un tono reivindicativo de la emancipación femenina, que aquí se prolonga con una recreación de la realización de los deseos sexuales de las mujeres.

Lady Macbeth es feminismo, es lucha de clase, es ambición sexual y de poder. Una película atmosférica, minimalista, con gran sentido estético.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

Las luces de Nueva York se alimentan con energía solar

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Célula fotovoltaica en Nueva York
Foto: Aloha Jon

Si hay una ciudad emblemática en el mundo moderno esa es Nueva York. Por ello, sirve de símbolo para todo. Y afortunadamente, parece que también para la energía solar. La compañía eléctrica ConEdison ha anunciado la instalación de sistemas fotovoltaicos capaces de producir 101 megavatios de electricidad. En total son 9.700 proyectos diseminado por toda la Gran Manzana.

Una ciudad difícil para el Sol

Desde luego, puede parecer poco para una ciudad de las dimensiones de Nueva York. Pero, insistimos, hay que pensar en su carácter simbólico. Sobre todo porque las restricciones y complicaciones para instalar estos sistemas y hacerlos rentables y funcionales son máximas. Nueva York no es precisamente la ciudad con más insolación de Estados Unidos.

Además, la gran altura de sus edificios provoca muchas zonas de sombras, lo cual reduce aún más la llegada de Sol directo. Por último, las ordenanzas municipales establecen férreas medidas de seguridad contra incendios en los edificios, de manera que la instalación de plazas está sujeta a la necesidad de dejar espacio para helicópteros y sistemas contraincendios.

Las zonas menos edificadas de Nueva York

Son estos los motivos por los que ConEdison ha distribuido buena parte de estos proyectos en los barrios menos con una menor densidad de edificaciones y de menor altura, como Queens, el Bronx o Staten Island. Solo el 2% de las instalaciones se han realizado en Manhattan.

Con todo, estos más de 100 megavatios es el primer paso en el ambicioso proyecto del alcalde Bill de Blasio. En septiembre pasado anunció un plan para que la ciudad genere hasta 1 gigavatio de energía limpia en los próximos años.

Más allá de las dificultades comentadas, la ciudad tiene capacidad para generar hasta gigavatios si se explotan todas las áreas permitidas de todas las azoteas de la ciudad. Son las estimaciones de las simulaciones que realiza el Proyecto Sunroof de Google.

Y no es solo una cuestión medioambiental. La ciudad de Nueva York está frente a un importante reto de abastecimiento eléctrico. La central nuclear de Indian Point que suministra 2 gigavatios a la máquina de devorar energía neoyorkina tiene programado su cierre en 2021.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

‘La chica dormida’ o el miedo que da hacerse adulto

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Hacerse adulto tiene que ver con empezar a tener miedo. Terminan los años 70, la tímida Greta termina su etapa en el colegio, y termina también su infancia. Adiós, inocencia, con estética Wes Anderson. Su madre le organiza una fiesta de cumpleaños, rodeada de amigos y no tan amigos. En medio de la fiesta, se abre una caja de música, y Greta huye al bosque, una metáfora de su propio mundo interior, para encontrarse con los fantasmas de la infancia, los muñecos, la pérdida de la seguridad.

La original, colorista y surrealista película australiana La chica dormida (Girl asleep, 2016), ópera prima de Rosemary Myers, una adaptación de Matthew Wittet (El gran Gatsby), de su propia obra teatral, nos devuelve a la difícil transición entre la infancia y  la vida adulta, con sus bellezas y sus monstruos. Una deliciosa rareza llena de humor, ternura que ya se ha premiado en festivales de todo el mundo, en cuya puesta en escena se detecta la experiencia de Myers como directora artística en el Windmill Theatre australiano. Una cinta de modesto presupuesto cuyo elenco encabezan Bethany Whitmore (Mental) y el debutante Harrison Feldman, con Eamon Farren (Lion) y el propio guionista, Matthew Wittet entre otros.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

La broma que se comió a la Armada Invencible

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Una broma
Foto: Deplewsk

El mar tiene cada bicho que da repelús. Vale que hay un buen montón de ellos que nos comemos como si nada. Pero luego hay otros que dan auténtico asco. Y no estamos hablando de los que habitan en las fosas abisales, Que también. Hay otros muchos que viven en la superficie que también se las traen, como por ejemplo la broma.

No es broma. Es broma

No es broma. Realmente hay un animal marino que se llama broma. De hecho, la palabra broma procede de él. La broma es un molusco bivalvo que tiene una molesta costumbre: come madera. Puede no parecer un problema hoy, pero en el pasado, cuando todas las embarcaciones se construían de ese material, sí que representaban un auténtico fastidio. Es por ello que cuando los marinos detectaban la presencia del molusco lo tomaban como una sorpresa desagradable y pesada. Una broma.

La broma se adhiere, o se adhería, a los cascos de los barcos y con su boca iba horadando un túnel en la madera. Ahí iba barrenando. El animal puede medir desde unos pocos centímetros a más de un metro. Un metro de gusano viscoso sin ojos. No es agradable de ver. Tocarlo ya ni os contamos.

El caso es que la literatura mundial y la historia no se han portado muy bien con la broma, y mira que ha tenido episodios gloriosos. En 1503, en su cuarto y último viaje a América, Cristóbal Colón relató como los teredones, como también se conoce a este molusco, habían agujereado el casco de dos de sus naves. “Mis barcos están tan agujereados que parecen colmenas”, se quejaba el descubridor.

Aliada de Drake

Pero sin duda el gran episodio de las bromas ocurrió en 1588. Una gran armada fondeaba en las tibias aguas de los puertos de España, Portugal y Francia. Durante meses, cientos de naves se agrupaban y se preparaban para atacar al reino de Inglaterra. Tan grande era la flota y tan preparada estaba que se bautizó como la Armada Invencible. Sin embargo, las aguas en las que se preparaban los barcos eran ideales para la proliferación de las bromas. Y así, poco a poco, fueron devorando los cascos de los buques.

Cuando la Armada Invencible entró en combate contra las naves de Drake y Howard entre las malas condiciones meteorológicas y la debilidad de los cascos carcomidos, lo de Invencible quedó para la leyenda británica. Es fácil imaginar cómo los cañonazos ingleses atravesaban los cascos de los barcos españoles de lado a lado.

Que luego Felipe II prefiriera echar la culpa al mal tiempo y negar el mérito de este molusco en su derrota tiene su lógica. A nadie le gusta ser presa de una broma de mal gusto.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

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