El Orient Express sigue haciéndonos pensar en el bien y el mal

El tren de los reyes y el rey de los trenes, según se lo definió. Sus míticos vagones azules y dorados, su cálida decoración,...

La IA de Google programa mejor que sus programadores

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Oficinas de Google en California
Foto: Shrijagannatha

16Nuevas noticias de este tema que nos apasiona, nos seduce y nos aterra a partes iguales: los avances de la Inteligencia Artificial. Con varias compañías compitiendo por desarrollar sus propias plataformas, las novedades son frecuentes y anuncias un futuro que, como sucede últimamente, quizá llegue más rápido de lo que nos dé tiempo a prepararnos.

Reconocer imágenes

Ahora es el proyecto de Google el que salta a primera línea. Desde hace unos años, los programadores de Google han estado dale que te pego a crear el sistema de IA de la compañía. Pues bien, parece que ha llegado el momento en el que esta inteligencia está programando mejor que sus propios creadores.

Los ingenieros de Google crearon un sistema de reconocimiento de imágenes que acertaba en un 39% de los casos. La programación generada por la propia Inteligencia Artificial mejoró este porcentaje hasta el 44%.

La empresa de Mountain View ha aplicado a su desarrollo los últimos avances de Machine Learning, esta tecnología y programación por el cual las máquinas, literalmente, aprenden. Algoritmos, bases de datos y algún otro componente semisecreto que ayuda a las computadoras a mejorar sus procesos, acelerarlos y ajustarlos a las necesidades requeridas.

Aprender de los errores

Y es que hay algo en el que las máquinas serán siempre mejores que los humanos. Su capacidad para aprender de sus errores. Lo que es manifiestamente imposible en nuestro género, tomado individualmente o como colectivo, los programas lo evitan sin problemas. No existe la misma piedra en el mundo de las máquinas.

Y así, poco a poco, van descubriendo cómo funciona cada proceso. Y cómo están programadas ellas mismas. Y desde este conocimiento, parece que ahora son capaces de replicarse. De programar ellas mismas otros robots, nuevas máquinas inteligentes. Seguro que la próxima noticia será sobre lo que son capaces de hacer estas máquinas programadas por máquinas.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Cómo nos beneficia vivir cerca del mar

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Pixabay

Los distinguimos por su color, obviamente azul: fuentes, lagos, ríos, mares… Y un equipo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) ha realizado la primera revisión internacional para analizar cómo nos benefician cuando los tenemos cerca de casa.

Muy a menudo se ha dicho que las personas que viven rodeadas de espacios azules se sienten impelidas a hacer más ejercicio. Los resultados del análisis, que ha revisado 35 artículos sobre el tema -todos menos cuatro realizados en países de renta alta, y en los últimos cinco años- y se han publicado en el International Journal of Hygiene and Environmental Health, no muestran una reducción de la obesidad y la salud cardiovascular en este colectivo que vive cerca de estos espacios azules, aunque existen menos artículos sobre este punto en particular, y los resultados de  los publicados sobre él nos son homogéneos.

Salud física y mental

Pero la investigación sí confirma la tendencia de vecinos de zonas azules a hacer más ejercicio, y destaca también los beneficios de estas áreas en la salud mental, sobre todo en la reducción del estrés.

Mark Nieuwenhuijsen, coordinador del estudio y director de la Iniciativa de Planificación Urbana, Medio Ambiente y Salud de ISGlobal, ha valorado que la evidencia científica actual apoya la promoción y recuperación de espacios azules al aire libre dentro de la planificación urbana, como una estrategia interesante para la promoción de la salud y el bienestar.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

El fenómeno que tiñó de naranja el cielo de Gran Bretaña

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Cielo naranja sobre Picadilly Circus, Londres
Foto: @BarnabyWalter

Parecía la mejor y más brutal campaña de promoción de la historia. Esta semana, ciudades inglesas como Londres y Manchester amanecieron con los cielos completamente naranjas. Un color ardiente y sorprendente. El tipo de cielo cinematográfico que relacionamos con films como Blade Runner, cuya segunda parte justamente se estrena estos días.

Cielo de ‘Blade Runner’

Lógicamente no era ese el motivo. Los cielos británicos habían cambiado su tradicional traje gris por otro más colorido como consecuencia de unos de esos procesos globales interrelacionados. O mejor dicho, por la combinación de dos de ellos.

El primero fue el huracán Ophelia que comenzó a desarrollarse frente a las costas de África del este. Los fuertes vientos y la convección levantaron arena del desierto del Sáhara y la elevó a grandes alturas en la atmósfera.

Polvo y cenizas

En su traslación de sur a norte, el huracán transportó toneladas de arena que filtraron los rayos del Sol. Aunque a su llegada a las islas británicas, el huracán estaba ya muy debilitado, convertido en tormenta, todavía mantenía el polvo sahariano en suspensión que tiñó los cielos.

Al menos en parte. Porque el fenómeno tenía otro motivo. Los pavorosos incendios forestales que han asolado los montes, y algunas ciudades, del norte de España y Portugal. En este caso se trató de las cenizas las que fueron transportadas por los mismos vientos huracanados procedentes de las islas Azores.

Arena y cenizas arrastrados por fuertes vientos e instalados en las capas altas de la troposfera, la región más cercana a la Tierra de la atmósfera. Estos elementos fueron los que le dieron al cielo inglés un aspecto de distopia fílmica. Y constituyó todo un acontecimiento con el que los británicos llenaron las redes sociales a través del hashtag #redsun.

El cambio de color solo duró una horas. Con la noche y al amanecer siguiente, los cielos de las islas volvieron a lucir en sus tonos lánguidos habituales. Aunque los expertos advierten que, con la subida de las temperaturas en el Atlántico aumentará la frecuencia de formación de huracanes en la zona. Y con ellos volverán los cielos naranjas.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Cien años sin Mata Hari

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El pasado domingo, 15 de octubre, se cumplió un siglo. Fue por la mañana. Un pelotón de fusilamiento de doce soldados y un oficial, que remató a la prisionera de un disparo en la cabeza, acababa con la vida de Mata Hari, de 41 años, tras haber sido recluida en la prisión Saint-Lazare, en el centro de París, y tras un juicio sumarísimo en el que, se cuenta, ella gritó: “Soy una ramera, no una traidora”.

La ejecutaban acusándola de espía y traidora. Pero según una serie de documentos que destapó años más tarde el Ministerio de Defensa Francés, y estos días se exponen en una muestra en el Museo Fries, en Leeuwarden (Holanda), ciudad que vio nacer a Mata Hari como Margaretha Geertruida Zelle, las pruebas que se adujeron en el juicio la revelaron como agente doble, y un enlace muy débil en el turbio engranaje de los convulsos años de la Primer Guerra Mundial.

De mito erótico a agente doble

Transcripciones de los interrogatorios a Mata Hari que obtuvo el servicio de contraespionaje francés en 1917, un telegrama enviado a Berlín de un agregado militar alemán en Madrid que condujo al arresto de Mata Hari en un hotel en los Campos Elíseos… La exposición pretende honrar la memoria de la espía más famosa de la historia a un siglo de su muerte, y arrojar algo de luz sobre su críptica vida.

Mata Hari (se dice que el nombre significa “ojo del día” en indonesio) llegó a ser, durante los años de la Belle Epoque, un mito erótico y una aclamadísima artista en París y hasta en los principales teatros de Europa, por sus espectáculos de bailes y danzas orientales y exóticos. Para Hans Groeneweg, del Museo Fries, Mata Hari inventó el striptease como forma de danza. Pero cuando la Gran Guerra sacudió el orden mundial y la vida cotidiana, la necesidad condujo a la vedette a la prostitución.

Eso sí, sus clientes eran de la alta sociedad: ministros, altos ejecutivos, militares de alto rango… Y así, el régimen alemán habría aprovechado la coyuntura para comenzar a pagarle para que le filtrara los secretos de los oficiales aliados con los que se acostaba. Los periódicos sensacionalistas acabaron acusándola de ser responsable de la muerte de miles de soldados aliados.

Una cabeza de turco

Historiadores y feministas, sin embargo, han defendido durante décadas la figura de Mata Hari como un mero chivo expiatorio para los franceses, que necesitaban culpar a alguien de sus propios fracasos, y de la cantidad de información que se le escapaba en dirección al bando enemigo. Algunas investigaciones reflejadas en la exposición actual apuntan a que, en Madrid, Mara Hari se hizo amiga de Arnold von Kalle, el agregado militar alemán, y por un acuerdo previo con la inteligencia francesa, podría haber usado este contacto para ayudar también a los aliados.

Von Kalle, sin embargo, fue el autor de ese fatídico telegrama en el que se la identificaba como la agente H21, y que acabó condenándola, pues, se dice, el telegrama era una trampa para las autoridades francesas, se quería que llegara a manos de éstas para que se vieran obligados a ejecutarla.

Nadie reclamó su cuerpo

No se conserva, con todo, el telegrama original, y para muchos todo podría ser un montaje de las autoridades francesas del momento para eludir responsabilidades.

Mata Hari se proclamó, en los interrogatorios, leal a los aliados. Nadie reclamó su cadáver una vez ejecutada. Se entregó su cuerpo sin vida a la escuela de medicina de París, en cuyas clases se utilizó durante años, aunque la cabeza se conservó en el Museo de Anatomía de la ciudad, de donde desapareció hace dos décadas. Pudo ser robada. Otra muesca sin resolver en el misterio Mata Hari.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Un cambio climático acabó con el Egipto de los faraones

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Relieve de Cleopatra, última faraona de Egipto
Foto: Olaf Tausch

Es una nueva advertencia seria. La última que nos llega y que como las anteriores deberíamos escuchar. Nos creemos invencibles pero un cambio climático acabó nada menos que con el imperio de los faraones. Estamos avisados.

Volcanes de Sicilia a Italia

Este sorprendente conclusión es la que exponen expertos del departamento de Historia de la Universidad de Yale. Según su investigación, la caída del imperio Ptolemaico estuvo provocada por un cambio radical de las temperaturas que afecto al principal medio de supervivencia de Egipto.

Este cambio de temperaturas estuvo provocado por varias explosiones volcánicas, desde el Etna en Sicilia a la lejana Isla de Islandia. Las cenizas lanzadas a la atmósfera por estás erupciones provocaron un cambio climático en toda Europa y Norte de África.

El Nilo sin riego

El enfriamiento de las temperaturas a causa de cubrimiento parcial del Sol provocó un descenso notable de lluvias en la zona del Nilo. Sin este aporte de agua continuo, las crecidas del río se detuvieron. Y sin crecidas, los campos de cereal de la zona no pudieron ser irrigados. De ahí a la catástrofe económica solo hubo un paso.

Durante 4.000 años, el Egipto faranónica se había mantenido fuerte gracias a la explatación agrícola de las tierras aledañas al Nilo. Este era la fuerza real del imperio. Lo que le permitía tener y mantener a una población fiel, a un ejército fuerte y a unas instituciones independientes económicamente.

Este descubrimiento cambia también la perspectiva de la Historia. De cómo Roma fue capaz de conquistar un imperio milenario y de desviar la atención de la errónea coalición de Cleopatra con Marco Antonio contra César que, tras la batalla de Accio en el año 31 antes de Cristo.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

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