Bbrainers – Encuentro para juristas en Madrid. Innovación.

Delia de Vestalia Asociados presenta el evento BBrainers el próximo día 9 de febrero. Un encuentro único para abogados, juristas y profesionales del sector...

Conectar un cerebro a Internet por primera vez

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Conectan un cerebro a Internet por primera vez
Foto: Martin420

Seguro que has oído hablar mucho del Internet de las cosas. Eso de frigoríficos, hornos, lavadoras, persianas y termostatos conectados a Internet. De este modo se puede enlazar en remoto y mandar datos a los propietarios. Si falta jamón o mantequilla, si la lavadora ha terminado el ciclo corto o si es buena idea de que pongas la calefacción que la casa se está quedando fría.

Pero los humanos somos cada vez más cosas. Así que parece que también somos susceptibles de ser conectados a Internet: En concreto el cerebro que al ritmo de uso que le vamos dando, cada vez parece más un frigorífico.

Se han adelantado a Elon Musk

El caso es que científicos de la universidad sudafricana de Witwatersrand (no es broma, lo hemos comprobado) han desarrollado un proyecto para conectar por primera vez un cerebro a Internet. Se han adelantado nada menos que a Elon Musk que andaba intentando lo mismo con su idea Neural Lace.

De momento el asunto no es que vayas a poder entrar en Facebook con la mente o tengas que activar funcionalidades de privacidad para que todo el mundo se entere de tus pensamientos a través de Twitter. La cosa aún es más modesta.

Lo que consigue este proyecto, llamado BraInternet porque los científicos tienen grandes ideas pero les falla la creatividad, es transmitir las ondas cerebrales por la red. Así se puede establecer el funcionamiento del cerebro y conocer más sobre sus impulsos y de qué modo se conforma el pensamiento. Al menos eso dicen los investigadores que lo han desarrollado. Que tampoco está muy claro.

El fin es facilitar que una persona comprenda su propio cerebro y el cerebro de los demás. A simple vista, se antoja una herramienta extremadamente útil. A ver si de una vez nos entendemos entre nosotros aunque sea leyendo nuestras ondas cerebrales en Internet.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Citarum, el río más contaminado del mundo

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Es un río lleno de basura. Hasta su tope, prácticamente ni se ve el agua. Es el Citarum, recientemente clasificado como el río más contaminado del mundo por la organización ecologista  Green Cros Suiza, que ha identificado los diez lugares más contaminados del planeta.

El Citarum recorre la isla de Java, en Indonesia, y se ha llegado a esta situación debido a la falta de recogida de residuos en las poblaciones que lo rodean, a la falta de alcantarillado y los peligrosos químicos que han vertido en él, por consentimiento durante años del gobierno indonesio (hasta que lo prohibió el Tribunal Supremo por una denuncia de Greenpeace), unas 2.000 empresas industriales, entre ellas 200 fábricas textiles, concentradas en el valle que lo alberga.

Un río que no puede dar alimento

Lo más grave del asunto es que este río proporciona el 80% de suministro de agua a la capital, Yakart, soporta una población de 28 millones de personas y ofrece un 20% del producto interior bruto de Indonesia. Fue, precisamente, la rápida urbanización e industrialización a lo largo de su cuenca en los últimos 20 años lo que lo ha sometido a esas contaminantes aguas residuales sin tratamiento.

La basura también amenaza de manera muy grave la subsistencia de las familias de pescadores pobres, profesionales que han tenido que cambiar ahora su labor por la de recoger basura ante la falta de pescado, práctica que se ha convertido en el único modo de subsistencia de centenares de familias.

Así, el Banco Asiático de Desarrollo concede, desde 2008, préstamos a las familias para intentar ayudarlas, y también para crear campos de arroz.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

La aurora boreal desde el espacio

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Aurora boreal desde el espacio
Imagen: ESA/Paolo Nespoli

El campo magnético de la Tierra no solo nos protege de ser fundidos por las oleadas solares. También nos proporciona el mayor espectáculo de la naturaleza: las auroras boreales. Esas ondas de colores iridiscentes que recorren las zonas polares y que nos muestran en realidad solos los insignificantes habitantes de un planeta afortunado.

Las auroras boreales se producen cuando las partículas cargadas del Sol chocan contra la magnetosfera de la Tierra. Las radiaciones solares son desviadas a lo largo del campo magnético y se acumulan en las zonas polares.

Y así se va almacenando la energía hasta un punto en el que se desata y se dispara en forma de radiaciones electromágnéticas que barren las ionosfera. Las partículas cargadas de esta zona reaccionan emitiendo luz de distintos colores en función de los átomos y moléculas activados por las radiaciones.

La aurora boreal desde la Estación Espacial Internacional

Pero hay una forma más espectacular de ver una aurora boreal. Desde fuera. Desde la Estación Espacial Internacional. Es lo que nos muestra el vídeo del astronauta italiano Paolo Nespoli. O más que el vídeo, la composición que ha creado a partir de 711 imágenes superpuestas en un timelapse. Se trata de una alucinante secuencia en la que las partículas barridas por el viento solar recorren el polo norte. Como si fuera una película de ciencia ficción, una de las parte de la estación sirve para encuadrar el lugar desde el que se captan.

Es lo que él mismo ha descrito en su cuenta de Twitter “un espectáculo de belleza fuera de este mundo”, haciendo un certero juego de palabras. Nespoli se encuentra realizando su tercera misión espacial dentro del programa de la Agencia Espacial Europea.

Las imágenes que ha captado encajan con su objetivo en la estación. El estudio científico del comportamiento en microgravedad de elementos biológicos y diferentes metales.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Lo nuevo de Zadie Smith, género y clase social en una academia de baile

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Zadie Smith escribe músicas del mundo. De madre jamaiquina y padre británico, esta autora británica, una de las preferidas de Obama, refleja en su obra la experiencia multicultural de su país, tanto en su riqueza como en los problemas de los recién llegados para adaptarse.

A sus 41 años, es ya una de las firmas más influyentes y traducidas de su generación. Ahora nos llega en castellano, como siempre por impulso de la editorial Salamandra, su quinta novela, Tiempo de swing, donde se estrena narrando en primera persona, y cuenta la historia de una amistad forjada entre dos mujeres que coinciden en una academia de baile londinense. La obra se está adaptando como serie a la televisión británica.

Es recurrente que Smith aborde cuestiones de clase, talento, raza y género. Por ejemplo, en Dientes blancos, su primera novela (editada en 2000) y que tuvo una estupenda recepción de parte de la crítica, ofrecía un relato bastante esperanzador de la Gran Bretaña multicultural, aunque parodiaba algunos de sus resortes, sobre todo en relación con el supuestamente glorioso pasado imperial del país, y expresaba su incapacidad para construir una pluralidad cultural.  De forma más clara, la autora planteó estas ideas en Changing My Mind, una colección de ensayos publicada en 2009.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

Cómo se obtienen las mejores fotos sobre naturaleza del año

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El fotógrafo Klaus Nigge durante su trabajo para captar águilas calvas en Alaska
Foto: Klaus Nigge

Decía Alfred Hitchcock que jamás hay que rodar ni con niños ni con animales. Su carácter imprevisible complica hasta la locura cualquier intento de filmarlos como se debe. Es una frase que, afortunadamente, muchos fotógrafos ignoran. Y armados de paciencia y de sofisticadas cámaras, recorren el mundo para captar las mejores imágenes de la naturaleza.

Muchas de ellas se recogen ahora en el certamen Wildlife Photographer of the Year. Se trata de uno de los concursos más prestigiosos del mundo en este campo. En la elección de los finalistas se valora la creatividad, el arte, la complejidad técnica y el sentido de la oportunidad.

 

A la caza de la mejor foto

 

Si las imágenes sobre la naturaleza son sorprendentes, no menos impactante son los trucos que los fotógrafos utilizan para conseguirlas. Desde el camuflaje a las esperas de días y días, solo para conseguir dar dos disparos a sus cámaras. Como el caso de Klaus Nigge que experimentó durísimas condiciones para obtener impactantes imágenes de águilas calvas. Tirado en el helado suelo de Alaska durante semanas. Empapado y helado, pero firme en su propósito.

O en caso de Tim Laman, uno de los ganadores de este año. No dudó en encaramarse a un árbol para captar a un orangután de mirada asustada ascendiendo sobre un árbol en la jungla. Cómo él mismo asegura “he esto a punto de morir dos veces, pero hacer la foto perfecto compensa todo”.

Ni tan siquiera podemos imaginar cómo se captura la imagen de una hiena distraída y saciada entre los cadáveres de decenas de ñúes. De dos ángeles bailando en las profundidades del océanos. Fascinantes muestras de la belleza y complejidad del mundo en el que vivimos. Y muestra del trabajo invisible de los que los arriesgan todo para enseñárnoslo.

Foto: Tim Laman

 

 

Foto: Andrey Narchuk

 

 

Foto: Simon Stafford

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

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