One Planet. Una nueva cumbre para salvar el planeta

Una nueva cumbre sobre el clima. Una nueva reunión de las personalidades y gobernantes más destacados del mundo. Una nueva serie de largos y...

Fraudes que evitar en el ‘Black Friday’

mailto  facebook  twitter  google+

No es negro todo lo que reluce. Lo hacen en las rebajas, y también con ocasión de esta tradición estadounidense que cada vez tiene más penetración en España, el Black Friday, que se celebra el cuarto viernes de noviembre. Hay comercios que intentan “tomar el pelo a los consumidores falseando los precios de una parte de sus productos para hacerles creer que tienen importantes descuentos que en realidad no existen o están hinchados”, ha denuncuado la organización de consumidores FACUA, que también advierte de que hay negocios que en los días previos al Black Friday “incrementan los precios” para devolverlos a su importe original ese día, simulando una rebaja.

Todas estas prácticas constituyen, según FACUA, “un fraude a los consumidores” y una “práctica de competencia desleal”, y la asociación lamenta que las autoridades de consumo no desarrollen actuaciones de inspección en torno al Black Friday e impongan sanciones cuando corresponda. Así, invita a utilizar la etiqueta #TimoBlackFriday en las redes sociales para colaborar haciendo públicos los fraudes.

Mismas garantías que en otros periodos de compra

La organización OCU también ha lanzado, coincidiendo con esta fecha señalada para el consumo, una serie de consejos para evitar fraudes, como comparar los precios de un mismo producto en distintos establecimientos o fijarse si junto al precio rebajado figura (como debe) el precio original o el porcentaje de la rebaja (o las dos cosas). Recuerda también que, aun en periodo de rebajas, garantías en relación con las devoluciones o la calidad de los productos han de ser los mismos que en épocas en las que no hay rebajas.

Pero además, la tienda puede aplicar algunas condiciones extra como no aceptar pago con tarjeta o cambiar su política de devoluciones, aunque deben anunciarlo clara y visiblemente. En las compras por Internet se tienen 14 días para arrepentirse y devolver el producto sin dar explicaciones, han de devolverno todo lo que pagamos. Y si vamos a hacer una compra online, lo más recomendable es usar tarjeta prepago, una tarjeta de crédito o Paypal como método de pago. Debe evitarse hacer transferencias bancarias si uno se ía del todo del vendedor.

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Hemos perdido la noche, pero podemos recuperarla

mailto  facebook  twitter  google+

Planeta iluminado de noche
Foto: Craig Mayhew and Robert Simmon: NASA

Muchas veces nos sorprendemos con la exactitud de las observaciones astronómicas de los antiguos. Cómo griegos, egipcios o aztecas podían tener un conocimiento tan cercano de las estrellas sin los aparatos actuales. Pero es que para ellos el cielo era su televisión. Porque pocos espectáculos hay más sobrecogedores que el cielo nocturno.

Malo para la salud

Claro, tú no lo sabes. Cómo vas a saberlo si no has visto el cielo de noche jamás. No, no lo has visto. Te lo ha impedido la abrasadora contaminación lumínica de tu ciudad.

Un reciente estudio publicado en Science Advances nos advierte de nuestra pérdida. Científicos del Centro de Estudios Geológicos de Potsdam nos avisa que el exceso de luz artificial en las noches no solo nos impide admirar las estrellas. También está afectando a nuestra salud, a la de las platas y animales que viven con nosotros.

LED, problema y solución

En el estudio se ha analizado la evolución de la cantidad de luz artificial desde 2012 a 2016 a través de imágenes de satélite. Según sus cálculos, la contaminación lumínica aumenta un 2,2 por ciento anual. Cada año el planeta brilla más en la noche espacial.

Parte de este aumento es consecuencia de la aplicación de la tecnología de luces LED. Sí, son más eficientes, duraderas, consumen menor y dan menos calor. Pero la adopción de este tipo de bombillas está generando un efecto rebote, dado que no se está estudiando cuál es su aplicación correcta en cuanto a intensidad y color.

Experiencias como las de la ciudad canadiense de Calgary, en la que las bombillas LED se iluminan en tonos ocres, pueden ser la solución para reducir un brillo excesivo en nuestro entorno nocturno.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

‘Band Aid’, convertir peleas en canciones indies

mailto  facebook  twitter  google+

Adam Pally, Fred Armisen and Zoe Lister-Jones appear in Band Aid by Zoe Lister-Jones, an official selection of the U.S. Dramatic Competition at the 2017 Sundance Film Festival. © 2016 Sundance Institute.

 

Quizá en España no nos suene mucho, sobre todo porque la serie La vida en piezas no parece estar teniendo todo el recorrido que merece. Pero su país de origen, Estados Unidos, Zoe Lister-Jones es una primera espada como cómica y actriz. Ahora debuta como directora de cine con Band Aid, una película seleccionada a concurso en el Festival de Sundance, en la que también ejerce de guionista, productora, protagonista e, incluso, compositora de las canciones.

Un título muy alineado con su estilo como actriz, con ese humor ácido y canalla con el que le encanta pisar charcos y tabúes. Aunque también tiene retazos de ese indie que, en muchos casos, ya hace tiempo que cruzó la frontera a lo comercial. Esta es una comedia planteada en tres actos, y el ritmo decae en el tercero, en especial en su resolución. Anna (Lister-Jones), una escritora fracasada que se gana la vida conduciendo un Uber, y Ben (Adam Pally), diseñador gráfico también a disgusto y apático por el tipo de encargos que recibe. Las frustraciones personales invaden también el ámbito de la pareja, que no ha podido superar un aborto. Y para intentar evitar sus problemas, huyendo de ayudas psicológicas, autoayudas y consejos transplantados desde la vida de una amigo, Anna y Ben deciden parir un peculiar proyecto musical conjunto: componer e interpretar canciones a partir de cada una de sus peleas. Así, la pareja no solo satisface sus pulsiones artísticas y sus pasiones creativas, también mejoran su relación de pareja entendiendo que es cosa de dos.

Una película fresca y entretenida, directa y muy sincera. Saca mucho partido a pocos elementos y lanza, envueltos en comedia, temas relevantes sin gravedad, pero con reflexión. Con dos actores que saben dotar a sus personajes de un tono desenfadado y realista, que tienen la grandeza de represetnar un  retrato generacional.

 

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Efectivamente, el oleoducto Keystone es peligroso

mailto  facebook  twitter  google+

Foto del vertido del Oleoducto Keystone
Foto: TransCanada

Cuando los activistas medioambientales y los nativos americanos se opusieron con firmeza, determinación y fuerza a la ampliación del oleoducto Keystone no era por una cuestión ideológica o folklórica. Los opositores argumentaban el peligro que suponían millones de litros de combustible pasando por unas tierras y acuíferos. Entornos de los que depende la supervivencia de miles de personas y la preservación de espacios naturales únicos. Y efectivamente, tenían razón.

Un vertido advertido

Pocas semanas después de la conclusión de las obras del oleoducto, gracias a la insistencia de Donald Trump, el oleoducto ha tenido un importante escape. La fuga se ha producido en unas de las zonas que más conflicto generaron, cerca de la reserva india de Sioux Falls, en la localidad de Amherst, en Dakota del Sur.

TransCanada, la empresa propietaria de la infraestructura ha tenido que admitir el vertido de 5.000 barriles de crudo, o lo que es lo mismo, nada menos que 800.000 litros del petróleo que han salido de las tuberías y han ido directamente al suelo.

Y ahora toca limpiar

La fuga fue detectada por personal de la compañía de madrugada, al registrar una pérdida de presión en las tuberías. Los 15 minutos que se tardó en cerrar el suministró fueron suficientes para que se produjera el vertido más grave en la historia del oleoducto Keystone.

La compañía tardó más de cuatro horas en advertir a las autoridades. Luego sí se ha puesto manos a la obra para tratar de minimizar el impacto del vertido. Han creado una web en la que van informando sobre los trabajos de limpieza.

Según la compañía ya se han recuperado cerca de 100.000 litros de combustible. 170 personas trabajan tanto en la recogida como en la limpieza de la zona. Además, aseguran que monitorizan cada minuto el la calidad del aire, suelo y, sobre todo, agua de la zona. Lo más grave es que el contenido se filtre hasta la capa freática y contamine los acuíferos de la zona.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Los retos del Museo del Prado

mailto  facebook  twitter  google+

En 1865, Manet viajó a España para conocer los tesoros del Museo del Prado. En especial a Velázquez, a quien promocionaría, de vuelta en Francia, llamándolo “pintor de pintores”. El Prado se había inaugurado en 1819 en pleno reinado de Fernando VII, en el edificio neoclásico de Juan de Villanueva que, previamente, Carlos III había querido convertir en un gabinete de ciencias naturales. Se fundaba contagiado del espíritu de Louvre, nacido de la Revolución Francesa como un museo para el pueblo, ampliando los horizontes de un Arte hasta entonces reservado a la Corona, la aristocracia y la Iglesia.

Muchos años después, Duchamp mediante, el Prado ya no es solo una de las pinacotecas más importantes de Europa, sino también una pieza determinante del engranaje cultural y turístico español. El pasado mes de marzo, el centro asumía el reto de cambiar de director a las puertas de su bicentenario y en medio de otra de sus ampliaciones, y después de que en 2016 su exposición El Bosco. La exposición del V centenario batiese récords como la muestra más visitada de la historia del centro, con casi 590.000 visitantes.

Una transición turbulenta

Fue un cambio inesperado. El director saliente, Miguel Zugaza, se iba tras quince años en el cargo, habiendo capitaneado el salto digital del museo y su ampliación, además de impulsar su proyección internacional y una nueva dinámica con la presentación de diversos proyectos expositivos que han tenido gran éxito. Zugaza anunciaba el pasado noviembre su (inesperado) deseo de abandonar el timón para volver a ponerse al frente, como ya hizo en 1996, del Museo de Bellas Artes de Bilbao, con motivo de la jubilación de su anterior responsable.

La decisión de Zugaza fue polémica, se consideró que un director nombrado a dedo se marchaba a otro museo (como si fuera una herencia) y se nombraba a su segundo de filas (Miguel Falomir) como si aquello fuese una herencia, sin plantear un concurso internacional como planteó buena parte de la comunidad artística en un intento por subvertir la tradición de nombrar al director del Prado por Real Decreto del Gobierno, a propuesta del titular de Cultura e iniciativa del Patronato del centro, en lugar de democratizar el proceso electivo y soslayar cualquier interferencia política, como ya se viene haciendo en otros importantes museos españoles y europeos. Por no hablar de que se escapaba un buen momento para tener un gesto igualitario nombrando a una mujer como directora o subdirectora.

Retos por delante

Falomir tomaba posesión de su nuevo cargo en el Claustro de los Jerónimos. Nacido en Valencia en 1966, ya era un habitual en la casa. Doctor en Historia del Arte y profesor titular de la Universidad de Valencia, durante la época de Zugaza ha sido su director adjunto de Conservación e Investigación. Y antes, desde 1997, trabajó como jefe de su departamento de Conservación, liderando un refuerzo en los estudios sobre el Renacimiento italiano.

Entre sus prioridades, ha habido algunas de naturaleza económica, como potenciar los recursos materiales y humanos a través de la autofinanciación, pero no debería ser, como se ha estado haciendo hasta ahora, únicamente por la subida de las entradas a quince euros. Tal vez también debería actuarse con el patrocinio y el mecenazgo, y sería deseable incrementar el presupuesto público. El Prado, con 45 millones de euros de presupuesto al año, lleva avanzando hacia su autogestión desde que en 2003 se aprobó su ley reguladora. Entonces, el objetivo era que se autofinanciara en un 50%, mientras que la mitad restante se cubriría con dinero público. Pero los recortes lo abocaron, en 2016, a tirar de recursos propios en un 72%.

Ser museo en el siglo XXI

En otras áreas, Falomir podría seguir con la internalización e intercambio de sus colecciones con otros museos, así como otorgar una mayor atención a la Escuela del Prado y su centro de estudios, y a su relación con las universidades. Muchas voces han pedido también que se eviten las incursiones en el arte contemporáneo de Zugaza, que, por otra parte, y también para muchos, estuvo demasiado obsesionado con el Guernica

En sentido, en general se reclama un programa de exposiciones donde haya investigación y no meramente exposiciones para hacer colas en la calle. Y es que los perfiles del público actual del Prado son, principalmente, los del turismo, y la experiencia por sus pasillos queda en mera percepción distraída, aunque estoy convencido de que, en medio del atropello y la masificación acelerada de la cultura, se puede producir algo que me atrevo a llamar, aunque suene intempestivo, revelación.

Salón de Reinos y Bicentenario

En su discurso, el nuevo director confirmó que el Salón de Reinos del Buen Retiro del Museo servirá de espacio para la colección permanente del Prado. Dos centenares de obras aguardan, aseguró refiriéndose a este ambicioso proyecto de ampliación hacia ese espacio adscrito a la pinacoteca desde octubre de 2015, y que se añadirá al complejo del museo que ya conforman el edificio Villanueva, el Claustro de los Jerónimos, el Casón del Buen Retiro y el edificio administrativo de la calle Ruiz de Alarcón.

La obra comenzará, si se cumple lo previsto, en 2018, y la desarrollarán los arquitectos Norman Foster y Carlos Rubio tras ganar el concurso del proyecto, con una dotación presupuestaria de cerca de 30 millones de euros. El reto está en tener claro qué se pretende hacer con él y qué funcionalidad se le pretende dar. Ahí está el dilema al que ha de enfrentarse el nuevo director.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Ver últimas noticias