El Orient Express sigue haciéndonos pensar en el bien y el mal

El tren de los reyes y el rey de los trenes, según se lo definió. Sus míticos vagones azules y dorados, su cálida decoración,...

Los niveles de los océanos podrían aumentar tres metros a finales de siglo

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Pixabay

Es más de medio metro sobre las previsiones que se venían manejando. Según una investigación publicada este mes en Environmental Research Letter, en la que participaron científicos del Royal Netherlands Meteorological Institute, si las emisiones de dióxido de carbono siguen sin reducirse, se sigue perdiendo masa en el Ártico, derritiendo la Antártida y calentándose los océanos (todos ellos fenómenos asociados al calentamiento global), los niveles de los océanos podrían aumentar entre 2,5 y 3 metros para el año 2100.

Aumento reversible

Con todo, Sybren Drijfhout, profesor de Oceanografía Física y Física en la Universidad de Southampton y coautor del texto considera que es algo improbable. “Podría ser un escenario improbable, pero no podemos excluir la posibilidad de que el nivel global del mar suba más de tres metros hacia el año 2100. El calentamiento global inabarcable conducirá a un aumento del nivel del mar de muchos metros, posiblemente más de diez metros, en pocos siglos, amenazando seriamente a muchas ciudades de todo el mundo que se construyen en deltas de río de baja elevación”, afirma.

“Es importante que los responsables de la formulación de políticas y el público en general sepan cuáles pueden ser las consecuencias cuando las emisiones de dióxido de carbono no disminuyen, sobre todo porque hay un severo desfase entre la reducción de emisiones y la respuesta al aumento del nivel del mar”, agrega el profesor.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Deserscraper. Una máquina monstruosa para combatir la desertificación

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Deserscraper
Imagen: Deserscraper

Desde luego imaginación no nos falta. Y menos mal, porque la creatividad suele ser el primer paso de los grandes inventos. Y en este caso, lo de grande está muy bien empleado. Si no cómo puede definirse al Deserscraper. Una máquina gigantesca que se supone que convertirá en fértil la tierra de los desiertos.

Deserscraper, un proyecto loco

Para que eso llegue aún queda mucho tiempo, eso sí. Porque el Deserscraper de momento es solo un proyecto. O ni tan siquiera eso. Es la idea, un tanto loca, las cosas como son, de dos ingenieros coreanos. Yungi Jung y Jeong Gwang han ideado este rascacielos horizontal. Su visión fue presentada el pasado año en el concurso internacional de rascacielos. Y despertó la atención no solo por tratarse de un rascacielos vertical si no sobre todo por su función.

Cada año se pierden millones de hectáreas de suelo cultivable a causa del avance de los desiertos. Y a medida que el cambio climático se agudiza, la aceleración aumenta. Estos inquietos coreanos han pensado en una solución.

Plantando granjas

El Deserscraper rodaría por los suelos del desierto y dejaría a su paso fértiles granjas. ¿Cómo? Pues muy sencillo. Removería la tierra y sobre este suelo levantado plantaría las granjas que ya se han medio cultivado en su interior. Para ello, la enorme máquina rodante cuenta con grandes invernaderos en su interior.

Así iría dejando granjas a su paso, igual que las máquinas que instalan tepes de césped en jardines y campos de fútbol. Además, al remover la tierra, mejoraría la porosidad del suelo desértico, facilitando el crecimiento de las plantas. Estas plantas, al echar raíces, mejoraría la consolidación del terreno, de manera que este no se diluiría en arenisca.

Algunos inconvenientes

Así leído tiene hasta su lógica. Hay dos pequeños inconvenientes. Por un lado, el suministro de agua a estas zonas. Pero eso no paree nada comparado con la increíble y ciclópea labor de ingeniería que sería necesaria para producir uno solo de estos rascacielos.

Pero aún así, no cabe duda de que la imaginación y la voluntad de estos ingenieros coreanos merece un reconocimiento.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Adiós, Cassini y gracias por todo

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Recreación de la sonda Cassini
Imagen: Erik Wernquist

Es sorprendente cómo podemos generar empatía con una máquina. Cómo un conjunto de tornillos, chapa y cables puede enamorarnos. Pero en el caso de la sonda Cassini es lógico. Llevamos veinte años oyendo hablar de ella. Y mucho más en los último años, cuando está desarrollando su misión de desentrañarnos los secretos de uno de los gigantes del Sistema Solar, Saturno. Y de sus mambosos satélites.

El Grand Finale de Cassini

Ahora llega el momento de decirle adiós. La sonda Cassini se acerca a su gran final. O cómo ha descrito los chicos de la NASA, único en esto de ponerles nombres a las cosas, su Grand Finale. Cassini se está quedando sin combustible. Y cerca de dos inmensas bolas de gas con una gravedad aplastante, eso no es buen negocio.

Desde su lanzamiento el 15 de octubre de 1997, Cassini viajó miles de kilómetros hasta su destino. Necesitó nada menos que siete años para llegar a Saturno. El 30 de junio de 2004 entró en la órbita del planeta anillado. Meses después lanzó la sonda Huygens que se posó sobre el suelo de una de sus lunas, Titán.

Una década de descubrimientos

Pero esa fue solo una de las proezas de esta máquina que demuestra lo que los humanos somos capaces de hacer cuando estamos de buenas. Porque Cassini ha sido el resultado de la unión de los esfuerzos de la NASA y la Agencia Espacial Europea.

Esta nave nos ha mostrado por primera vez los geyseres de agua de Encelado y la posibilidad de que albergue vida. O ha confirmado la existencia de agua en Titán. O ha fotografía la Tierra desde los anillos de Saturno, como un punto azul e insignificante en medio de la inmensidad.

Fundida con Saturno

Pero sobre todo Cassini ha enviado increíbles imágenes de Saturno y sus anillos. Del huracán hexagonal que corona el polo norte del planeta. Los cambios de color de esta forma única en todo el sistema.

Ahora emprende su último viaje. Un trayecto que llevará a la sonda a un destino romántico. El próximo 15 de septiembre, se fundirá con el planeta gaseoso que ha estado estudiando durante casi más de una década. Pero de paso está haciendo una última contribución. En su paso entre los anillos y el planeta Saturno, continua realizando fotografías a alta resolución del paisaje más peculiar de nuestro Sistema Solar.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Los niños no lo pasan tan bien en internet como crees

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[DP] Pixabay

Los niños modernos ya no juegan en la calle con un palo, una tiza o un balón. Ya no juegan al escondite o se pelean entre amigos en el parque. Ahora, lo hacen conectados a móviles, tablets y ordenadores. Si eres padre sabrás que es difícil separarles de sus dispositivos y que pasan horas y horas conectados. Tal vez creas que así sin más felices, pero un estudio revela justo lo contrario, cuanto más tiempo pasan en la red, más infelices son.

La investigación de los académicos de Departamento de Economía de la Universidad de Sheffield, presentado en la conferencia anual de la Royal Economic Society, muestra que cuanto más tiempo pasan los niños en el chat en las redes sociales como Facebook, Snapchat, WhatsApp e Instagram, menos felices se sienten acerca de su trabajo escolar, de su escuela, su apariencia, su familia y su vida en general.Aunque se sienten felices de tener esos amigos virtuales.

Pasar una hora extra al día en las redes sociales reduce la probabilidad de ser completamente feliz con la vida en general aproximadamente un 14%.

Es decir, tres veces más que el efecto adverso sobre el bienestar estimado en los niños que estar en un hogar monoparental (4,6 puntos porcentuales) y también es mayor que el efecto de hacer novillos (10,3 puntos porcentuales).

©Universidad de Sheffield

La investigación también revela que los niños y niñas pueden ser afectados de manera diferente por el uso de las redes sociales.

Las niñas se ven afectadas de manera adversa más que los niños, ya que les hace sentirse menos felices en cinco áreas específicas de su vida, en particular, por su apariencia y la escuela. A los niños les hace sentirse menos contentos con sus amistades, pero más felices de su trabajo escolar.

Los investigadores buscan tres explicaciones para sus resultados. Se encuentra cierto apoyo a la idea de que lo que reduce la felicidad puedan ser las comparaciones sociales con otros o el acoso cibernético, pero no hay soporte para la teoría de que el tiempo en las redes sociales tiene un efecto adverso por quitarle tiempo dedicado a hacer otras actividades sociales beneficiosas.

En Reino Unido, alrededor del 92% de los niños de 16 a 24 años usan redes sociales y mientras que en la mayoría de los sitios se estipula una edad mínima de usuario de 13 años, algunos no aplican ningún control, y una encuesta para el canal BBC encontró que más de tres cuartas partes del los niños de 10 a 12 años también tienen cuentas de redes sociales.

Y no es para broma: existe una preocupación real de que el uso de las redes sociales se asocie con una baja autoestima y problemas de salud mental comunes. La NSPCC ha citado recientemente los medios de comunicación social como una de las principales causas del aumento dramático en el número de niños ingresados en el hospital como consecuencia de autolesiones.

¿Sigues ahí? En Leequid nos gusta decir que todo tiene que ser tomado con cierta medida y no nos gusta alarmar.

Lo cierto es que nos encanta tener usuarios de cualquier edad y nos esforzamos por tener un contenido adecuado y útil para los más jóvenes, pero también nos encanta que después de informarte y entretenerte un rato, apagues tu tablet, teléfono u ordenador y hagas otras cosas. Hablar con tu familia, leer un libro en papel, salir a la calle, hacer deporte. Cuanto más variado sea tu día, más feliz serás. Inténtalo.

Si quieres leer el estudio completo en inglés, está aquí.

Alejandro Jiménez

Redactor e investigador, ratón de biblioteca y observador activo de la realidad. Creo que el mundo cambia según se cuenten las cosas.

Cinco cosas que he aprendido esta semana

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Juraj Varga

Una de las cosas que acostumbro a hacer es acumular listas, en su mayoría mentales, de un montón de tópicos diferentes: cosas que hacer, cosas qué quiero hacer, compras y, también, cosas más abstractas: qué me ha hecho feliz, qué expectativas tengo y, en el caso de hoy, qué he aprendido esta semana.

No es como si esta semana haya sido especial (bueno, tal vez un poco sí, pero eso es secreto profesional) pero siempre aprendemos nuevas cosas, aunque sea pasivamente. A veces, esas enseñanzas resultan sencillas que las infravaloramos. Pero ahí se quedan, añadiendo cimientos en nuestra estructura. Por ejemplo, durante esta última semana de abril yo he aprendido:

1. Dormir solo media hora una noche no está tan mal

Sí, tal vez para eso es mejor no dormir, pero no neguemos la cabezadita que eché a las 7 de lamañana. He llegado a la conclusión, yo, profunda amante del sueño, que hay cosas por las que vale la pena sacrificar incluso tus mecanismos orgánicos básicos. Más tarde, probablemente, preferiras haber colectado esas memorias antes que haber dormido bien esa noche; aunque suene cursi y a la mañana suguiente estés maldiciendo en el trabajo. Pero hay pasiones (personas, arte, proyectos, etc.) a las que vale, y mucho, dedicarles una noche.

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2. La histeria fue considerada una enfermedad hasta el 1952… y se curaba con masturbación.

Esta semana he visto una película basada en hechos reales que me ha hecho llorar de la risa, Hysteria (2011). Este film habla de la invención del vibrador (sí, el objeto sexual) y las aplicaciones científicas que se le otorgaban. Resulta que a mediados del s.XIX se extendió la creencia, aceptada como científica, que todo lo que le ocurría a las mujeres provenía de un brote histérico, que se calmaba aplicando un masaje en la zona vaginal, que al no ser mediante penetración masculina no era placentero, así que tampoco pecado (BUENO, DISCUTÁMOSLO).

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3. Hubo un hombre lobo en España.

Aunque en realidad se cuestiona si era mujer. Lo ierto es que uno de los asesinos seriales con mayor número de víctimas de España, Manuel Blanco Romasanta, alegaba que mataba a personas para refrenar sus indicios de lupismo. Con la reciente investigación de Laia Alba, fotografa que ha recogido en su fotolibro LOBISMULLER los resultados, se ha podido lanzar la hipótesis que tal vez la condición de Manuel, nacido Manuela, era la de intersexual.

4. Volver a ser un novato en algo es necesario.

Es normal que poco a poco vayamos asentándonos en determinadas aficiones y actividades, en las que nos vamos volviendo mejores y los incluimos en nuestra zona de confort. Pero de vez en cuanto es recomendable destrozarnos el ego, bajar de la facilidad de ya saber perfectamente qué se hace y volver a ser un principiante. Volver a perderse. Volver a saber que no se tiene todo bajo control. Pero, a la vez, cada vez ser mejor en eso de ser principiante: tener menos miedos.

5. No podemos estar por los otros por encima de nosotros mismos.

Es curiso que en un mundo en que todo intelectualoide abandera como individualista una de las cosas que más nos cuestan es aceptar que no podemos estar cendiendo nuestra energía y nuestra atención a los otros cuando los cuidados los necesitamos, primero, nostros mismos. No es egoísta pararse a quererse por encima de cualquiera de vez en cuanto, es más, es necesario. Es un acto de amor. La carrera, estudiantil o profesional, los amigos y otra gente querida son importantes, pero escucharse a uno mismo debería ser la primera actividad del día.

http://amelia-rayshen.tumblr.com/

Y tú, ¿qué has aprendido?

Imagen de Pixabay en CC

Lucía León Bennasar

Estudiante de Comunicación Audiovisual en la UPF. Videoblogger, inquieta y milennial

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