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Francesca von Habsburg, una mecenas que pone el arte al servicio del medio ambiente

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Pixabay
A Francesca von Habsburg se la puede conocer de dos maneras: como una de las mayores coleccionistas de arte del mundo, y como una de las ecologistas más activas e inlfluyentes de todo el planeta. Ahora, ha hilvanado ambas facetas iniciando una alianza con la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU) sobre el océano, el arte y la tecnología.
Von Hasburg fue la fundadora, en 2002, de la Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Foundation (TBA21), que planteó con la misión de apoyar la producción, puesta en marcha y difusión de proyectos artísticos vanguardistas. Más adelante, en 2011, su lado ecologista creó la Academia TBA21 con la misión de investigar y preservar los océanos.

Comprensión y transformación de los océanos


La asociación con la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU) se inauguró durante el Festival STARMUS de música y ciencia de Trondheim, Noruega, que también acogió una obra de arte sobre el océano creada por el cineasta y fotógrafo berlinés Armin Linke en colaboración con la artista berlinesa Giulia Bruno. Una instalación consistente en una serie de fotos de personas que trabajan en los laboratorios de NTNU Ocean y Sintef.

Los proyectos actuales de la Von Habsburg incluyen la exposición Tidalectics en Viena, y la iniciativa TBA21 en Nueva York, creada para la ONU con la misión es fomentar una comprensión más profunda de nuestro océano a través de la lente del arte, y generar soluciones creativas a sus temas más apremiantes.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

Una epidemia de gonorrea avanza de boca en boca

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Una epidemia de gonorrea resistente a los antibióticos
Foto: KoS

La liberación sexual es uno de los grandes logros de finales del siglo XX. Que las personas puedan tomar el control de sus propios cuerpos sin quebraderos de cabeza basados en la religión, la política u otros impedimentos de orden externo. Sin embargo, hay algunos contratiempos importantes, casi todos en forma de enfermedad.

Gonorrea resistente

Ahora la Organización Mundial de la Salud ha lanzado una seria advertencia. Una epidemia global de gonorrea avanza prácticamente imparable. Esta patología ha aprovechado otro de los signos de nuestros tiempo. El abuso de los antibióticos ha hecho que muchas cepas bacterianas se hayan hecho resistentes a este fármaco.

Así, la OMS ha examinado informes epidemiológicos desde 2009 a 2014 de 77 países. Según estos datos, en el 97% de estas naciones han detectado casos de gonorrea resistente a la ciprofloraxina, el antibiótico indicado para su tratamiento.

Sexo oral

Una bacteria resistente a la primera línea de tratamiento supone su expansión rápida. Y según la OMS, la práctica de sexo oral está contribuyendo a su expansión. Mientras que las prácticas con penetración pueden incluir métodos de barrera que eviten los contagios, en el caso del sexo oral el contacto es directo. Y el contagio prácticamente seguro.

La situación es preocupante. Distintas agencias de salud de varios países han lanzado ya protocolos en los que establecen el nuevo tratamiento para esta enfermedad de transmisión sexual. Se trata de una terapia combinada. Antibióticos específicos como la azitromicina y otros de amplio espectro como cefalosporinas.

La gonorrea es una enfermedad de transmisión sexual que infecta los órganos genitales, la garganta o el recto. La infección provoca la inflamación de las mucosas, secreciones, fiebre y dolores localizados en las zonas afectadas. Además de su resistencia a los antibióticos, el proceso de la patología, que puede permanecer asintomática durante semanas es otro factor que está contribuyendo a su expansión.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Los porros no son marihuana terapéutica

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Habrá quien utilice la excusa del cannabis terapéutico para justificar (o incluso autojustificar) sus fumadas de porros. Eso se teme el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo en España, que ha lanzado una advertencia, sobre todo dirigida a adolescentes, a través del estudio de un comité de más de cien expertos que forman parte del Proyecto ÉVICT (evidencia cannabis-tabaco), una iniciativa impulsada desde el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) y financiada por el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD).

La marihuana pura sí cura

Pero no. Los porros no curan como la marihuana terapéutica. Y no es que se rechace con esto que el cannabis tiene propiedades medicinales. Está comprobado, de hecho. No es, por tanto, malo si se utiliza como medicina aplicada a terapias para enfermedades degenerativas, y así lo destacan los expertos del Proyecto ÉVICT, remitiendo a distintos estudios científicos.

Pero fumarlo mezclado con tabaco en un porro es la forma más nociva de consumirlo, advierte este grupo de expertos. Y esa mezcla está ya generalizada en España, según el Proyecto ÉVICT, que, a partir de la Encuesta Global de Drogas -Drugs Global Survey, en inglés-, ha situado a España, con más de un 80% de usuarios duales, a la cabeza del consumo mezclado de cannabis con tabaco.

El porro contamina el cannabis

Cuando se enciende un porro se desencadena una de las peores reacciones posibles del cannabis: la velocidad de absorción del tetrahidrocannabinol o THC -principal componente psicotrópico del cannabis por la vía pulmonar-, su combustión, el humo como vehículo y el hecho de mezclarlo con tabaco industrial convierten al porro en la forma más dañina de consumo de cannabis.

Así, señala el panel de expertos, transmitir a personas enfermas la idea de que los porros les van a curar, sería “un fraude sanitario y humano”, puesto que “el cannabis, como cualquier droga, tiene su propia carga de enfermedad”, que se “dispara por el hecho de fumarla con tabaco”.

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

Delfines puestos de LSD

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Delfines en un acuario
Foto: Josef Alfred Wanie

Antes de nada vamos a poner esta historia en perspectiva. Estamos a finales de los años sesenta. La década de la experimentación. Los años en los que la lingüística se alzó como ciencia. El momento en el que ciertas drogas adquirieron el estatus de elixires. Esos son los años en los que el investigador neurocientífico John C Lilly desarrolló su carrera.

Hablar “delfino”

Lilly esta obsesionado con los mecanismos que desarrollan el lenguaje. Y más allá, pensaba que había especies animales que tenían su propio idioma. En especial se fijó en los delfines. Esos cetáceos con la mayor capacidad cerebral del reino animal por detrás del ser humano.

El neurocientífico no solo estaba convencido de que los delfines tenían su propio lenguaje verbal. También estaba seguro de que podría descifrarse y entonces abrir una puerta fascinante. La de la posibilidad de que delfines y hombres se entendieran en “delfino”.

A ese objetivo dedicó gran parte de su vida y sus publicaciones como el best seller de la época Man and Dolphins. Y en ese proceso de tratar de desentrañar el idioma de los delfines se le ocurrió una idea muy del momento. Drogar a los animales.

Delfines drogados

Lilly, como muchos otros científicos de su tiempo, experimentó con el LSD. EL potente alucinógeno generaba imágenes cerebrales fuera de la consciencia. Y pensó que administrándoselo a los delfines, estos se volverían más “verbales” y comunicativos.

Según su propio análisis, así fue. Los delfines puestos de LSD se mostraron más activos, sobre todo en el plano comunicativo. Lo que él consideró el escenario ideal para llevar a cabo el intercambio de conocimientos con ellos.

Sin embargo, Lilly y su equipo fracasaron en sus intentos de descifrar los chirridos animales. Fueron incapaces de reproducir ni uno solo de los sonidos o relacionarlos con un significado concreto. Sin resultados evidentes, la investigación se abandonó pronto.

Pero no fue del todo un fracaso. Los científicos sí pudieron identificar un intercambio comunicativos entre cetáceos y humanos. Pero no a partir del lenguaje verbal. Fue en el lenguaje corporal en el que los humanos pudieron identificar cómo los delfines se movían de una forma u otra en función de que admitieran a humanos en sus piscinas o no.

Eso sí, en ese descubrimiento nada tuvo que ver la droga.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Aperitivo de cortos antes del estreno de ‘Cars 3’

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El rayo McQueen arranca de nuevo. La tercera entrega de una de las sagas más rentables de Píxar está a pocos días de llegar a la gran pantalla.

En esta ocasión, en el filme dirigido por Brian Fee, por primera vez al frente una de Cars (aunque ya estuvo en el departamento de animación de la franquicia y al frente de Monstruos University), una nueva generación de corredores ultra-rápidos deja fuera a McQueen, a quien Owen Wilson pone la voz. Recurrirá a la ayuda de Cruz Ramírez, joven técnica de carreras.

Desde la primera entrega, Cars, en 2006, a la que siguió una segunda, Cars 2, en 2011, y ahora, Cars 3, se va superando la recaudación en taquilla.
Cars 3 supera además a las anteriores no solo en animación digital, sino también en una narración aún más trepidante, divertida y ágil.

He aquí unos cortos para ir abriendo boca, de los que se han realizado para diferentes canales -televisión, cortos para el cine…- y han servido de campo de pruebas a las películas.

RESCUE SQUAD MATER

MATER THE GREATER

TOKYO MATER

http://video.disney.com.au/tokyo-mater

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

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