Bbrainers – Encuentro para juristas en Madrid. Innovación.

Delia de Vestalia Asociados presenta el evento BBrainers el próximo día 9 de febrero. Un encuentro único para abogados, juristas y profesionales del sector...

Qué necesitas para empezar a trabajar como autónomo

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Según muchas estadísticas, cada vez más gente que empieza a trabajar lo hace como autónomo. Es decir, tú te gestionas tu contrato con tus clientes. Ya no queremos trabajar para una única empresa. Queremos trabajar para las mejores empresas en cada momento. Si tienes talento, no tienes porqué venderte a un solo cliente. Tu objetivo es conseguir 3 o 4 clientes con los que trabajar y conseguir unos ingresos más altos. Si consigues que eso funcione, puede ser la base para empezar a crear una empresa.

En este articulo no hablamos sobre como darte de alta como autónomo. Hablamos sobre como gestionar tus proyectos como autónomo.

Pero, qué necesitas para hacer las cosas bien como autónomo

Lo más importante para que los clientes te tomen en serio es ser formal a la hora de preparar las propuestas, presupuestos y contratos. A continuación te explicamos paso a paso qué debes hacer.

  1. Lo primero es enviar una propuesta de trabajo. La propuesta de trabajo puede ser algo sencillo o complejo, pero la clave es que exista. Que tú y tu cliente tengas un documento donde se explique con claridad qué se va a hacer, cuándo y cuál es el resultado final. Aquí puedes ver un ejemplo de propuesta de proyecto compleja o puedes usar una hoja de encargo profesional que es un documento más sencillo. Sea cual sea el formato que uses, haz un documento que tanto tú como tu cliente podáis compartir y tener como base para el trabajo. No hay nada peor que tener una definición poco exacta del encargo y empezar a ver como el cliente añade cambios al proyecto y tú tener que asumirlos porque no hay una definición clara del encargo. Si el proyecto es muy complejo o el importe del proyecto es alto, es recomendable asegurarte que el contrato de prestación de servicios está bien formalizado. El equipo de MilContratos.com por la compra de un contrato con ellos, revisan el modelo que tu les mandes.
  2. Si el cliente acepta la propuesta de trabajo, lo siguiente es enviarle la primera factura. Es importante tener claro que uno empieza a trabajar cuando el cliente paga. No trabajes en la promesa de un pago futuro. Siempre pide algo para empezar a trabajar. Puede ser poco, un 10% del proyecto o un 20%, pero pide algo. Es muy importante que el cliente entienda que eres una empresa sería. Si tu cliente quiere ver trabajo hecho, debe pagarte algo. De esa forma tu formalizas la relación y tu ves que se hacen pagos. El equipo de MilContratos.com te ofrece modelos de factura oficiales donde podrás consultar con ellos que modelo es el más adecuado para tu caso. Es diferente si vendemos productos por internet, un servicio, clases, formación. Diferentes tipos de servicios tienen diferentes tipos de facturas.
    1. Cómo hacer una factura.
    2. Qué es una factura.
  3. Supongamos que todo va bien y terminas el trabajo y cierras el proyecto. Pero ¿qué cosas pueden pasar por el camino que pueden hacer que el proyecto sea más complejo?
    1. El cliente no te paga. Aquí la cosa se hace compleja, pero lo primero es decidir qué podemos hacer. Puedes emitir un abono de la factura de la parte que te quede por cobrar. Si has ido cobrando según entregas, idealmente te quedará poco por cobrar.
    2. El cliente te pide cambios fuera del alcance del proyecto. Si has hecho una propuesta clara del proyecto, podrás defenderte. Si no lo has hecho, tendrás problemas. Siempre haz una propuesta de trabajo clara y que el cliente la firme.
    3. El cliente te pide los ficheros fuente de tu proyecto. Puede tener su derecho para hacer cambios o por temas de mantenimiento. Si lo has acordado en tu propuesta, hazlo. En caso contrario, no lo hagas. Todo debe estar reflejado en el acuerdo inicial.
    4. El cliente piratea tu trabajo. Si el cliente roba tu trabajo, envíales un requerimiento pidiendo descolgar el trabajo.

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

Precio de la vivienda en España

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Por si alguien tiene dudas de la subida de precios de la vivienda en España aquí tienes los datos que ofrece el INE (instituto nacional de estadística).

El precio de la vivienda en España

2017 Segundo Trimestre + 5,8%
2017 Primer Trimestre + 5,3%
2016 Cuarto Trimestre + 4,5 %
2016 Tercer Trimestre + 3,5 %
2016 Segundo Trimestre + 3,2 %

 

El ciclo alcista está empezando a llegar a su punto álgido y probablemente este ritmo no siga en los próximos meses por la tensión en Cataluña.

Redacción

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¿Qué peso levantas cuando haces flexiones?

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Si haces flexiones, quizás te preguntes si es mejor hacer flexiones o levantar pesas. La pregunta que queremos responder es ¿qué peso estamos levantando cuando hacemos flexiones?

En total cuando hacemos flexiones levantamos un 69% del peso corporal cuando estamos en la posición elevada (A) y un 75% del peso corporal cuando estamos en la posición inferior (B).

Las flexiones son un buen ejercicio para fortalecer los brazos, hombros, abdominales y pecho. La idea es que este ejercicio te sirva de una forma muy sencilla para ponerte en forma.

Recuerda que para saber si estás en forma, aquí tienes este test gratuito. En este test gratuito tienes que realizar una serie de pruebas y apuntar los resultados. Una vez realizadas las pruebas, mete tus resultados en la calculadora y sabrás en que nivel de forma estás.

Redacción

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Los taquilleros, una profesión en peligro de extinción

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Pixabay

No forman parte del espectáculo pero son los centinelas del templo, la primera persona que, parapetada tras el cristal, nos recibe al llegar al cine, al teatro o a un concierto. Y su misión no se limita a la fría tarea de expedir una entrada: no solo nos ubican en el mejor asiento, sino que a veces ejercen de prescriptores culturales, y pueden incluso resultar clave para que un espectador se decida a entrar a ver la función. Hablamos de los taquilleros de la industria cultural, una figura que, sin embargo, parece abocada a desaparecer.

Son gente del mundo del espectáculo, pero aunque su profesión no esté exenta de romanticismo, no se le suele conceder ningún halo de glamour. Y eso que a menudo se codean con los artistas, y hasta los ven en sus horas más bajas y les espantan a los fans. La figura del taquillero clásico es similar a la de un farmacéutico, sobre todo en ciudades pequeñas. Conocen a la gente que va habitualmente al cine, se quedan con sus gustos, y les recomiendan la película que más les encaje.

Sin embargo, estamos encaminándonos a tener taquilleros multifuncionales, a un servicio integrado. De tal modo, incluso en las multisalas de cine, la persona que te vende la entrada es la misma que la que te la rompe después, te hace las palomitas, te acomoda en tu butaca y tal vez también activa la proyección y el sonido. Esto, con las complicaciones que tiene hacer tantas cosas a la vez.

La venta electrónica se impone

La amenaza que se ciñe sobre la profesión de taquillero es triple: por un lado, padece la crisis económica, que, por ejemplo en España, ha causado un descenso en la afluencia del público a las salas de espectáculos, cine y teatro en un 27,7% entre 2008 a 2014, según el II Informe sobre el Estado de la Cultura en España de la Fundación Alternativas; por otro, los afecta el comercio electrónico, y en último lugar, el impulso de la robótica. Y eso que la industria cultural, a la que pertenece el gremio, no es un sector manco en cuestión de empleo.

Según datos de la Agrupación Europea de Sociedades de Autores y Compositores (GESAC), mientras que las Telecomunicaciones dan trabajo a 1,2 millones de personas en la Unión Europea, la Cultura hace lo propio con más de siete millones. En España, el sector cultural (cine, música, videojuegos y vídeo) da trabajo a 457.600 personas, un 2,6% del empleo nacional, de acuerdo con las cifras de la Coalición de Creadores. La de taquillero es una profesión en extinción.

Y lo que es más importante, en el sector del ocio y el entretenimiento en España, de acuerdo con los datos ofrecidos por Onebox, empresa que desarrolla tecnología para la comercialización de espectáculos y actividades de ocio, la venta de entradas por Internet crece al galope: en 2013 suponían el 69% frente a un 31% de las ventas en taquilla, pero en 2014 ya representó el 84% del total de las que se vendieron, frente a un 16% de ventas que se efectuaron en taquilla.

El estudio revela además que el sábado es el día en que se registran más ventas (el 25,1%), seguido de los viernes (14,5%), mientras que el lunes resulta ser el día con menor número de entradas vendidas. Además, en la época estival disminuye considerablemente el trasiego de venta; julio (5,4%) y agosto (5,5%) son los meses que registran valores más bajos, frente a abril (16,4%) y diciembre (12%), los meses en los que los consumidores compraron más, coincidiendo con los períodos de Semana Santa y Navidad, respectivamente.

Las de cine, las que más se mantienen

Si nos fijamos en el perfil del usuario, el comprador de entradas online tiene entre 35 y 40 años de media, y se gasta aproximadamente 23,5 euros por ticket, lo que hace pensar que limita sus compras a teatro o espectáculos, mientras que las entradas de cine, que tienen un precio inferior, las compra en la taquilla, tomando in situ la decisión de qué película ver.

Las promociones y comentarios online, ayudan

La comodidad y la previsión parecen ser las motivaciones fundamentales para comprar las entradas desde casa. Pero hay más. Los propios teatros favorecen la compra online, a través de su propia web o de portales como Atrápalo, Entradas.com, Ticketmaster, etc. El potencial público asume que vía online va a ser más barato que en taquilla, y además una mayor antelación vendrá acompañada de un mayor descuento, como cuando compramos un billete de avión o reservamos una habitación de hotel. También son clave las opiniones y recomendaciones vertidas por otros usuarios, pues se presuponen más auténticas y fiables que las de los medios de comunicación. Hay ciertos portales que ofrecen valoraciones del público de la obra, y en parte algo influye a la hora de decidirse por adquirir una entrada para un determinado espectáculo.

La amenaza de la robótica

El ‘sayonara’ a los taquilleros amenaza también desde la robótica. Aun comprado la entrada en el propio teatro, el espectador puede evitar el contacto humano, gracias a las máquinas expendedoras, que poco a poco y en silencio, desde su creación allá por la Revolución Industrial, han ido ganando terreno a los trabajadores de carne y hueso. La menor variación de temperatura, presión atmosférica, humedad o intensidad de radiación afecta a vuestra eficiencia. Sois alterables. Yo, por el contrario, soy un producto acabado”, espetaba a un humano el robot QT-1 Cutie en Yo, robot, de Isaac Asimov.

Hace tiempo que la ciencia y la ficción vienen advirtiéndonos de que en las próximas décadas muchas profesiones pueden irse para no volver, sustituidas por la robótica y la Inteligencia Artificial. Si en los dos últimos siglos la mano de obra sucumbió ante las máquinas en el sector agropecuario y el industrial, ahora es el sector terciario o servicios el que está en la cuerda floja. La consultora Forrester publicó el pasado mes septiembre el estudio The future of jobs, 2025: working side by side with robots, indicando que se podrán perder 22,7 millones de empleos en la próxima década sólo en Estados Unidos, aunque la pérdida se compensará en parte con la creación de unos trece millones de puestos nacidos de la robotización.

Una profesión sin vocaciones

La lucha vocacional no acompaña en este ocaso. Los taquilleros, en general, no tienen intención de serlo de por vida, aunque no es una profesión donde haya temporalidad, y de hecho hay mucha gente que lleva años en sus puestos: por lo general, en los trabajos en los que hay que manipular dinero, hay poca temporalidad, se busca a personas de confianza. Y que su escasa actividad sindical como colectivo no nos engañe: las condiciones laborales del taquillero no son un camino de rosas. Es muy difícil conciliar la vida laboral y personal, hande de estar en taquilla en días festivos como Navidad o Semana Santa, abren a las dos y media de la tarde, hay taquilleros que tienen jornada partida… Y esto no siempre está compensando económicamente. Además, hay momentos de muchos estrés, con aglomeraciones de gente para comprar, y lo que es peor: si se equivocan con las cuentas, no suelen tener un seguro de responsabilidad que los cubra.

Así las cosas, el futuro, el contacto humano será un lujo. En Amazon ya tenemos la opción de chatear con alguien sobre tu compra. Es el lado más salvaje del capitalismo, que quiere ahorrar costes caiga quien caiga. Habrá que pensar si es el modelo que queremos para nuestros shows. Quizá el espectáculo empieza en la taquilla. Quizá deberíamos cuidar el servicio en taquilla desde el principio. A la hora de comprar la entrada, empezar ya a generar ese misterio de la representación

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

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