El Orient Express sigue haciéndonos pensar en el bien y el mal

El tren de los reyes y el rey de los trenes, según se lo definió. Sus míticos vagones azules y dorados, su cálida decoración,...

Modelo gratuito de querella por violencia de género

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La violencia de Género se denuncia. Si la sufres o sabes de alguien, debes denunciarlo. ¿Pero cómo se pone esa denuncia? En Leequid hemos trabajado con el equipo de milcontratos.com y hemos puesto este modelo de querella por violencia de género.

Durante este mes el modelo de querella por violencia de género es gratuita.

Este proyecto ha sido posible gracias al equipo de milcontratos.com y Docxpresso que han colaborado para ofrecer este modelo de forma gratuita.

Si rellenas el modelo y tienes alguna duda, el equipo de abogados de milcontratos.com te podrán ayudar con dudas que puedas tener con el modelo.

Si eres testigo de un caso de violencia de genero, denuncia

La persona que presencia los hechos de malos tratos ¿Está obligada a denunciar?

Sí. Esto es así ya que el Código Penal establece que el que presencie cualquier delito público está obligado a ponerlo inmediatamente en conocimiento de la autoridad judicial competente.

Ahora bien, hay que resaltar que la víctima del maltrato no está obligada a denunciar.

Todos podemos poner fin a la violencia de género

Como todos sabemos, la violencia de género es un problema muy grave en España y entre todos podemos colaborar para poner fin a esta lacra de la sociedad. En este caso, lo que hacemos es ofrecer nuestra ayuda de documentos de forma gratuita.

Y recuerda que siempre que te sientas en peligro, tienes el teléfono 016 totalmente gratuito y seguro para denunciarlo. Allí te informarán de todas las opciones de ayuda, y si llega el momento de denunciar tu situación en el juzgado, este modelo de querella te ayudará.

Por favor, comparte y ayudemos a quien pueda necesitarlo.

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

Jugar en el patio del recreo sin roles de género

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Varios ayuntamientos de distintos países, incluido el Ayuntamiento de Madrid (que lo ha aplicado en el CEIP Valle Inclán de San Blas-Canillejas; el CEIP Juan Sebastián Elcano de Usera, y el CEIP Daniel Vázquez Díaz de Moncloa-Aravaca) han puesto en marcha un proyecto piloto que persigue como objetivo convertir los patios escolares en lugares que fomenten la convivencia, contribuyendo así a la regeneración social del barrio en el que se integren.

Convivencia, salud, seguridad

El recreo se reinventa, así, como algo más que un momento para jugar y desconectar de las clases. Sin darse cuenta, sin pensar mucho, los escolares integrarán valores a partir de juegos cooperativos e inclusivos. Juegos enfocados a evitar la disgregación por género, a inculcar hábitos y estilos de vida saludables, mejorar la seguridad y accesibilidad en los centros escolares y sus entornos, e incorporar medidas de protección que reduzcan los conflictos entre vehículos y peatones.

También se interviene el espacio físico

Todo ello pasa por empezar cambiando el entorno físico del patio escolar, con tanta frecuencia diseñado casi exclusivamente como cancha deportiva o cementado. La arena puede recobrar protagonismo, con actividades más inclusivas sin perder el componente físico, que ayude a combatir la obesidad infantil y mejorar la salud ósea o las habilidades motoras. Un cóctel que, claro, colabora en el bienestar psicológico de los chavales. También se procurará conjugar las posibilidades del patio con las de su entorno más cercano (200 metros), aprovechando espacios como pistas deportivas o zonas verdes.

Con todo, el proyecto no tiene un diseño cerrado, sino que partirá de una investigación, que desarrollará entre septiembre y diciembre, adaptada a cada centro y que sirva para liderar proyectos de mejora de los recreos. Se aplicará en la horquilla de edad de 3 a 5 años, creando un”modelo” de patios de recreo en la ciudad.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

161 personas asesinadas en 2017 por combatir el cambio climático

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Manifestantes protestan por el asesinato de Berta Cáceres
Foto: Slowking4

Ayer os hablábamos de los peligros que el cambio climático tiene sobre nuestra salud. Pero este fenómeno tiene una derivada todavía más terrible. La de aquellos que dan su vida por luchar contra las causas de esta alteración.

La imagen de Berta Cáceres

Desde la comodidad con la que en muchos países hablamos de la lucha contra el cambio climático es difícil imaginar que haya quien sea asesinado por este motivo. El diario británico The Guardian ha dedicado un extenso informe a las 161 personas que asesinadas este año por el mero hecho de denunciar a corporaciones o estados que siguen adelante con su actitud contaminante.

Berta Cáceres, quizá una de las activistas más célebres ocupa la foto de portada del informe. Cáceres, que fue asesinada el pasado año en Honduras era una activista por los derechos de los pueblos indígenas. Esta defensa incluía la lucha por la preservación de sus entornos naturales.

Honduras, el país más peligroso

Pero ya en 2017, The Guardian desgrana cada uno de los asesinatos, como por ejemplo, los cuatro que se han producido solo en la última semana. O los ocurridos en septiembre como el de Rubén Arzaga en Filipinas o Elías Gamonal en Perú.

Desde 2015, Brasil es el país que más denuncias presenta por este tipo de ejecuciones, con un total de 132 asesinatos. Muchos de estas muertes fueron producto del combate contra la tala ilegal de árboles en el Amazonas. Filipinas es el segundo país con más asesinatos de activistas medioambientales, con 75. Pero el país más peligroso del mundo es Honduras, con el ratio de asesinatos por habitante más alto de todos.

¿Quién está detrás de estos asesinatos? Esa es siempre la gran pregunta. The Guardian lanza una respuesta breve pero clara: la industria. Los intereses de económicos de corporaciones a las que si la vida humana les preocupa poco, mucho menos el medioambiente. Así, 33 de las muertes de este año están relacionadas con la denuncia de explotaciones mineras ilegales. 23 con la tala de árboles en espacios protegidos, el mismo número se relaciona con negocios agrícolas, 18 con caza furtiva y 8 se relacionan con los recursos hídricos.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Vídeo

Derecho sobre obras de autor

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¿Qué hacer para proteger nuestros derechos como autores de contenidos? ¿Qué hacer si nos copian nuestra obra?

Explicación con Pablo Fernández de Abanlex.

Si los contenidos que creas son originales, son tuyos. Estás creando una obra y es tuya. Si esos contenidos que tu creas, son copiados o usados sin permiso, tienes vías para ejercer tus derechos. Lo primero es pedir que dejen de usarlo y te paguen por el coste de esa licencia. Si además esa persona lo usa para lucrarse, se puede estar cometiendo un delito.

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

El traductor español cuya ejecución enfrentó a Hemingway y Dos Passos

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La muerte, al comenzar la guerra civil, de José Robles, traductor al español de Manhattan Transfer, es aún hoy un misterio. Se cree que fue fusilado por orden de los servicios secretos soviéticos. Su misteriosa desaparición obsesionó al autor de aquella obra inmortal, John Dos Passos. Sirvió para cambiar su visión del Comunismo y su literatura, y lo enemistó con Hemingway. El documental Robles, duelo al sol, de Sonia Tercero, recupera su figura.

Orson Welles afirmó en una ocasión que toda la cultura estadounidense de los años treinta fue de izquierdas. No parece del todo cierto a la vista del historial ideológico de escritores como Ezra Pound o T.S. Elliot, que simpatizaron con la derecha. Pero la Generación Perdida, en la que militaron buena parte de los autores que despuntaron aquellos años, construyó un corpus literario socialmente muy comprometido, exhibiendo las cicatrices de la I Guerra Mundial, la crisis de 1929 y la empatía con la muchos de estos escritores observaron la Guerra Civil española. Fueron bastantes los que se proclamaron de izquierdas y abrazaron, abiertamente, el comunismo, como activistas con la causa republicana en España o en el régimen de la URSS, sintonizando así con una corriente europea similar que lideraban Malraux o Saint-Exupéry.

Aunque el idilio no fue eterno. Con el paso de los años, no pocos se confesaron decepcionados con la evolución de las experiencias comunistas que en sus primeros compases les habían despertado admiración. Las críticas por los devenires de la URSS llegaron de las narrativas del inglés Kingsley Amis, en Por qué Lucky Jim torció a la derecha, o en Diario de Rusia, título en el que Steinbeck se limitaba a relatar la vida cotidiana de aquel país, pero acompañándose de unas fotos de Capa muy elocuentes sobre lo precaria que era ésta.

También sobre el Partido Comunista español llovieron quejas desde el otro lado del Atlántico. George Orwell, que había resultado gravemente herido en nuestra Guerra Civil, expuso las suyas en Homenaje a Cataluña. Y un caso aparte fue el de John Dos Passos. José Robles, traductor al español de su Manhattan transfer, y que a raíz de este trabajo se convirtió en amigo personal, desapareció al comienzo de la Guerra Civil. Comenzaba así una historia de lealtad y de colisión de dos maneras de afrontar una ideología.

Una muerte sin resolver

Aún hoy, la muerte de José Robles continúa envuelta en misterio. No se sabe a ciencia cierta quién lo mató. No se sabe dónde fue a parar su cuerpo. Ignacio Martínez de Pisón escribió un magnífico ensayo sobre el caso, Enterrar a los muertos, y Sonia Tercero estrenó hace dos ediciones en el Festival de Málaga el documental Robles, duelo al sol también investigando el caso, denunciando la muerte injusta de Robles y de muchas otras personas que debieron morir de manera semejante.

José Robles, de origen gallego aunque criado en Madrid, fue pionero en difundir la literatura estadounidense en España, fundamentalmente desde La Gaceta Literaria. Era un habitual de los ambientes intelectuales de la época, donde ejercía de contertulio de Valle-Inclán o Ramón J. Sender. Su versión al español de Manhattan Transfer aún sigue reeditándose, y también transplantó a nuestro idioma Babitt, de Sinclair Lewis, otro interesante título de literatura social.

George Packer lo definió en un texto de 2005 en The New Yorker como “un aristócrata de izquierda, pero flexible”. Al estallar la Guerra Civil, se puso al servicio del Gobierno republicano. Y como además de inglés y francés dominaba el ruso -le gustaba leer a Pushkin en su versión original-, le dieron el puesto de intérprete de Vladimir Gorev, asistente en Madrid del embajador soviético y responsable del servicio de inteligencia militar (GRU). Al poco, trascendió que Robles ostentaba el cargo de jefe de prensa extranjera del Ministerio de Guerra con rango de teniente coronel. No mucho después, en noviembre de 1936, lo trasladaron con el resto del Gobierno a Valencia. Una noche en que estaba leyendo uno de los misteriosos relatos de Poe, llamaron a su puerta. Y desapareció para siempre. Según se deduce del documental de Sonia Tercero, todos los indicios apuntan a que Robles fue ejecutado por los servicios secretos rusos, pero se desconoce cuál fue el detonante..

Dos Passos siguió la pista de su amigo

Fue Hemingway quien dio la noticia a Dos Passos de que Robles había desaparecido, cuando ambos autores se reencontraron en España tras conocerse en la órbita de Gertrude Stein, en París. En concreto, coincidieron en el madrileño Hotel Florida, nave nodriza de los escritores y corresponsales extranjeros durante la Guerra Civil (tal como cuenta el libro Hotel Florida que ha publicado la editorial Turner), entonces ubicado en la Plaza de Callao de Madrid. Dos Passos había viajado a España para para colaborar en el guion del documental Tierra española, en el que también participaba Hemingway, que ya estaba aquí, y que tenía como meta convencer al presidente Franklin Delano Roosevelt de que apoyara la causa de la República. Y ya de paso, Dos Passos esperaba tomar unos vinos con Robles, a quien había conocido personalmente en una estancia previa en España, en 1916, adonde el autor de Tres soldados vino a estudiar arquitectura.

Tras saber de su desaparición, Dos Passos no dejó de seguir la pista de su amigo. Quería ofrecer a Márgara, la viuda de Robles, también traductora al español de su obra (en concreto, de Rocinante vuelve al camino), una reconstrucción fidedigna de lo ocurrido, y luchó también por el bienestar de los hijos del matrimonio, e incluso se ofreció a adoptar al hijo, Coco Robles, quien trabajó por la República tras la muerte de su padre. En sus pesquisas, llegó a descubrir que había pasado por la cárcel para extranjeros situada cerca del Turia, y que fue ejecutado después de un juicio militar. Para Ignacio Martínez de Pisón, Dos Passos, anarquista y simpatizante de la causa republicana, intuía, tras sus indagaciones, que Robles había sido ajusticiado por orden de los soviéticos bajo la falsa acusación de ser agente doble, aunque en el fondo se ocultaría el miedo del gobierno ruso a que desvelara los desmanes del estalinismo, que conocía de primera mano gracias a su experiencia como intérprete. Un comentario a destiempo podría haber sido suficiente para que los servicios secretos soviéticos lo centraran en su diana.

Hemingway y Dos Passos, vidas paralelas y enfrentados

Hemingway se dedicó a menospreciar a Dos Passos por su obsesión con el caso Robles. Publicó en Esquire un texto despachándose contra su compatriota al efecto, y en París era una fiesta, insinuó que éste había dado un volantazo ideológico a la derecha. Y eso que ambos tuvieron vidas paralelas. Fueron dos grandes de la Generación Perdida, coincidieron como conductores voluntarios de ambulancia en la I Guerra Mundial. Los dos fueron antibelicistas y vertieron tinta por la causa, Hemingway en Adiós a las armas o Por quién doblan las campanas, y Dos Passos en Tres soldados. Los dos fueron progresistas y antifascistas, y compartiendo la voluntad común de cubrir informativamente la Guerra Civil Española por considerarla un símbolo internacional de la lucha por la democracia con nuestro país.

Pero los separó la manera de militar una ideología. Uno apostaba por el apoyo a una causa política, a la identidad. El otro, por el apoyo a las personas. Según ha hecho público el nieto de Dos Passos, su abuelo y Hemingway llegaron a reconciliarse cuando se encontraron de nuevo en Cuba, y mantuvieron correspondencia hasta el suicidio del primero. Dos Passos no tuvo tanta suerte para esclarecer el asesinato de su amigo y traductor español.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

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