Algunas novedades musicales con las que ir terminando la semana

Albert Hammond Jr – Far Away Truths Otra píldora del cuarto disco en solitario del guitarrista de The Strokes, el americano Albert Hammond Jr,...

El primer crucifijo fue una calavera

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Göbekli Tepe
Foto: Teomancimit

Una vez en cada 100 años, un descubrimiento obliga a tirar gran parte de los libros de Historia y volver a escribirlos. De momento, los que estén por escribir deberán esperar más de 50 años. Es lo que se estima que tardará la excavación completa de Göbekli Tepe, en Turquía.

Göbekli Tepe, hace 12.000 años

Göbekli Tepe es el último misterio de la Humanidad. Una gran templo, o al menos eso se cree de momento, construido hace nada menos que 12.000 años. Construido por comunidades de cazadores- recolectores. Por comunidades humanas que todavía tardarían 2.000 años más en asentarse y en comenzar a labrar la tierra. Y nada menos que 6.000 años anteriores a las Pirámides.

Cada piedra que se levanta del gigantesco complejo obliga a replantarse muchos aspectos que se daban por sentado. El equipo de excavación ha encontrado lo que consideran el hallazgo clave para dilucidar el fundamento de Göbekli Tepe. Se trata de fragmentos de tres cráneos humanos.

Cráneos agujereados

A priori podría parecer un hallazgo normal. Pero una característica lo convierte en relevante. Los tres cráneos presentan orificios realizados con una especie de punzón de piedra. Los expertos aseguran que estos agujeros, efectuados poco después de la muerte del propietario de la calavera, servían para pasar una cuerda que sujetara las mandíbulas del cráneo y colgarlo a modo de elemento votivo.

Esto determina lo que han calificado como el primer culto religioso organizado del que se tienen datos. Un culto entorno a la calavera humana. Se trata de la confirmación de un tipo de religión, o de símbolo religioso, que ya se había encontrado en otros yacimientos neolíticos posteriores.

Pero lo más importante de este hallazgo es que parece confirmar que la construcción del complejo de Göbekli Tepe tuvo un fundamento religioso. O al menos ritual. Que en efecto, se trata del primer templo construido por el ser humano. Y es más, que la secuencia que hasta ahora se tenía por segura del paso al Neolítico como agricultura-ciudad-templo, debe cambiarse a templo-agricultura-ciudad. Es decir, volver a escribir los libros de Historia.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Este post no lo vas a leer (y es normal)

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Gerard Altman

Probablemente, yo tampoco lo escriba.

No creo que se lo dedique a nadie en concreto, pero sí a una masa etérea que no responde a ningún nombre. Como un “la gente” pero aún más generalista y extrapolado fuera de la realidad.

Hay gente que ya no me lee. Ni si quiera los whatsapp. Hay gente que va y viene, selecciona los artículos y solo se lee los que han sido acertados con el título. Hay gente, que es esa “la gente”, ese ente que no entra en ninguna lógica, que directamente no me lee, nunca lo ha hecho, ni lo hará.

La superficie es lo que queda

Todos hemos pecado de no leer. A pesar de que podríamos leer de todo a todas horas del día. Facebook, sin ir más lejos, está plagado de cosas interesantísimas sobre las cuales podríamos informarnos. Pero siempre pecamos de lo mismo. TODOS pecamos de lo mismo. Leemos el titular, la información que lo acompaña en la misma publicación y seguimos con el scroll.

via GIPHY

Nos creamos una pseudo-información a base de titulares que dan lugar al error. Como mucho, hacemos una lectura en scanner y nos quedamos únicamente con aquellas frases en negrita. Y con tan solo eso, una información que ni se ha metabolizado, entramos a trapo a discutirnos en los comentarios.

Entonces, ¿qué?

Soy dada a crisis nihilista de corta duración. Algún psicólogo en la sala podrá ponerle nombre a esto. De momento, digamos que no entiendo exactamente el porqué de querer tantísima información si ni siquiera le prestamos la atención que se supone que deberíamos. Somos coleccionistas de contenido; porque decir que vivimos en la era de la información es darle un valor ético a todo lo que leemos y eso no es así. No todo es ético, ni valioso, ni mucho menos informativo. Estamos en la era del contenido. Del placer visual. Nos gustan deteminados colores y composiciones, nos gustan determinadas frases, momentos y gente. Se oye hablar de clickbaits, pero no se dice nada de la gente que no entra en el contenido. Se oye hablar de malos redactores, pero… ¿y los malos lectores?

Nos estamos acostumbrando a velocidades extremas. Todo llega y, además, muy rápido. Hemos perdido la paciencia para leer un artículo de más de mil palabras, sin imágenes y liso. Obviamente, también hemos eliminado comprensión lectora. Lo que no nos lo explique un párrafo, lo hará una imagen.

Entonces se entra en una crisis estructural en la que quiénes nos escribimos nos planteamos si seria mejor pasarse al microblogging, al vocabulario sms o aprender a hacer infografias. Y los que leemos cada vez somos más vagos, pero queremos más información, porque no nos alimentamos lo suficiente como para saciarnos. Entramos en espiral, en decadencia, en lo que sea. Pero entramos en una nueva dirección: hay que explorarla.

 

En fin, que este artículo no lo has leído. Y si lo has hecho, muy probablemente este artículo no estaba dirigido a ti.

 

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay en CC

Lucía León Bennasar

Estudiante de Comunicación Audiovisual en la UPF. Videoblogger, inquieta y milennial

El primer retrete con cisterna

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John Harington tiene el mérito de haber sido el primer inventor del retrete con cisterna.

John Harrington nació en 1561 y era un poeta inglés, pero realmente ha pasado a la historia por su invento del baño con cisterna.

El invento del baño con cisterna es del año 1596. El diseño de su invento se componía de una cisterna que tenía el agua y un mecanismo para abrir la válvula de escape.

El invento permite además que los olores del conducto del baño no suban por el mismo teniendo cerrado el conducto de forma automática.

Su invento, aunque era necesario, realmente no se puso en práctica hasta el 1800 y aun así pasaron varios años hasta que se pudo hacer comercial.

La trampa en forma de S

Otro invento esencial para que el retrete con cisterna fuera práctico fue el invento de la “trampa en forma de S”. Esta es la parte de la tubería que tiene esta forma de S que permite sellar el conducto con el agua que sobra de la propia cisterna.

Este invento del año 1775 ya nos acerca más a la producción masiva de los retretes para todas las clases.

El primer retrete público

En el año 1851, George Jennings producía retretes de forma industrial y fue el primero en instalar un retrete con cisterna en un local público al que se accedía pagando. Durante la Exposición Universal de Hyde Park en Londres en el año 1851, más de 827.280 visitantes pudieron hacer uso de este baño.

El retrete de una pieza, tal y como lo conocemos hoy

El retrete de una pieza, tal y como lo conocemos hoy, lo invento Thomas Willia, Twyford en 1870. Su icónico diseño permitía no solo ser más práctico a la hora de instalarlo, si no que además permitía una limpieza más sencilla al emplear cerámica para su fabricación.

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

Vídeo

La vida en números – A life in numbers

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La Vida en números es un vídeo de Kingdom of Something que te cuenta cuántas horas dedicarás en tu vida a cosas como ir al trabajo (hasta 3 años del total de tu vida); comer, beber y cocinar, de compras… ¿Imaginas cuántos años de tu vida habrás pasado durmiendo si lo hicieras todo seguido?

 

El mensaje final es ¿Qué estás haciendo con el resto?

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

‘Colossal’, gran película sobre monstruos de leyenda y monstruos internos

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Seguramente Colossal sea la mejor película del director español Nacho Vigalondo, de entre las que ha hecho hasta la fecha. Se trata de un lograda producción, muy inteligente, mezcla de generos y muy crítico con la generación actual de treintañeros.

El director de Los cronocrímenes (2007), Extraterrestre (2011) u Open Windows (2014), une (y en cierta manera parodia y homenajea) en esta producción internacional varios géneros cinematográficos (indie, ciencia ficción, thriller y hasta comedia romántica). Así cuenta la historia de  Gloria (Anne Hathaway), que al separarse de su novio Tim (Dan Stevens) y perder su empleo se vuelve adicta al alcohol. Las circunstancias la llevan a hacer algo que con frecuencia se retrata en el cine estadounidense, y es regresar a su pueblo natal, regreso al hogar, en una pequeña localidad que a Gloria se le viene encima después de vivir durante años en Nueva York.

Pero allí se reencuentra con su antiguo amigo Oscar (Jason Sudeikis), que le ofrece trabajo en su bar. Y en medio de esa nueva paz la halla la noticia de que un enorme monstruo que arrasa  las calles de Seul. Un monstruo al que Gloria resultará estar conectada, y que la sumirá en una oscuridad que afectará a sus relaciones personales.

Colossal, que ahora se estrena en España de vuelta de su paso por varios festivales y por cines de Estados Unidos, ofrece también en una mirada crítica de la generación nacida en torno a los años ochenta, y resalta los monstruos interiores con los que ésta combate.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

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