Qué hacer un fin de semana en Barcelona

Hay tres cosas a las que una debería dedicarle el fin de semana en Barcelona: Los vermús, la cultura y sus calles. Además, este...

Llega el trailer de la serie de David Fincher para Netflix

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No es para menos. Mindhunter es una de las series más esperadas de la segunda mitad del 2017 (se estrena el 13 de octubre, y ya está confirmada una segunda temporada), y lo que genera expectación es que se trata de una creación de David Fincher (Zodiac, El club de la lucha, Alien 3, Perdida), uno de los directores más interesantes de los últimos años, en su debut para Netflix con una serie completa, aunque ya ha dirigido capítulos de House of cards para la plataforma).

La serie se basa en un libro escrito por el ex agente especial del FBI John E. Douglas, un inconformista. El título se considera ya un clásico de la novela policíaca. Transcurre a finales de los 70 y sigue al agente Holden Ford (Jonathan Groff) y Bill Tench (Holt McCallany). Ambos excavan en la mente de asesinos en serie cumpliendo condenas, con el fin de hallar pistas para resolver nuevos casos.

Produce Charlize Theron

A la vista de su tráiler, que acaba de hacerse público, se espera suspense, thriller, laberintos criminales, asesinos fascinantes y perturbardores. Es decir, será un territorio 100% Fincher, llevado a la época de los fax y las cintas de casete, aparentemente muy en línea con Zodiac y Seven, dos obras maestras del director sobre los asesinos en serie.

En Seven, el antagonista es un genio, de esos que va siempre un paso por delante de la policía con sus delitos. Zodiac se basaba en un caso sin resolver de un criminal que se tomó la molestia de crear su propio logotipo y escribir cartas a las fuerzas de seguridad; en este caso, no se trataba tanto de un genio como de alguien en torno al que no se reunieron pruebas suficientes para emitir una orden de captura y posterior condena.

“No es fácil matar a la gente”, se oye decir a una voz al inicio de este primer extracto de Mindhunter, que produce Charlize Theron…

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

Minería de asteroides. Nos puede la avaricia

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Recreación de un proyecto de minería espacial
Imagen: DSI

De verdad que el ser humano es admirable. De lo que no seamos capaces. Resulta que como ya os hemos comentado, ayer agotamos los recursos naturales que el planeta tenía disponibles para nosotros. A partir de aquí, todo es a costa de recursos que no podrán renovarse. Es decir, que se van a acabar en algún momento.

Minería espacial

Así que como somos conscientes de que los recursos en la Tierra se va a acabar hemos tomado una decisión. ¿Consumir de modo más sostenible? Bueno, no exactamente. Mucho mejor emplear cantidades absurdas de dinero y de otros recursos en buscar lo que necesitamos en el espacio. Crear la minería espacial. Increíble.

Pero cierto. Resulta que estamos rodeados de decenas de miles de asteroides. Y muchos de estos asteroides son ricos en minerales. No solo hierro o zinc. También minerales mucho más atractivos desde un punto de vista comercial. Como platino, por ejemplo. La NASA ha identificado un asteroide con mayor cantidad de este metal precioso del que jamás se ha extraído en la Tierra desde que empezamos a valorarlo.

Ya existen compañías

Otros asteroides contienen gran cantidad de agua. Y esta agua, separando sus moléculas, puede convertirse en combustible. Y ese combustible puede servir para alimentar naves espaciales viajeras. Es decir, utilizar estos asteroides como gasolineras cósmicas. Y de esa manera, superar las barreras técnicas que dificultad la exploración del espacio profundo.

Puede sonar pura ciencia ficción. Pero ya hay compañías que se lo están planteando. Incluso que están empezando a diseñar los primeros proyectos de minería espacial. Deep Space Industries y Planetary Resources son dos de estas compañías. Y el gigante del análisis financiero Goldman Sachs asegura que en unos años se convertirá en una industria de miles de millones de euros. Ahora, que en vista del pasado, como para fiarnos de Goldman Sachs.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Ayer agotamos los recursos anuales de la Tierra

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Pixabay

Estamos en tiempo de descuento. Ayer, la población mundial llegó al tope, al límite de recursos naturales que la Tierra es capaz de regenerar en un año. Se agotó lo que se conoce como el “presupuesto ecológico anual”, según advirtió la organización WWF Adena, que, junto con la organización Global Footprint Network, aprovechó la conmemoración del llamado ‘Día de la Sobrecapacidad de la Tierra’ para alertar sobre la creciente presión que se ejerce sobre la naturaleza y sus recursos.

Necesitamos 1,7 planetas

Ya en 2016, nos habíamos anticipado y agotado estos recursos el 8 de agosto, pero este año todavía hemos acabado antes con ellos. Así, calcula WWF, la Humanidad consume actualmente los recursos que producirían 1,7 planetas, pero la organización asegura que es posible vivir en los límites de lo que nos permite el planeta, por ejemplo ateniéndonos a las propuestas del Acuerdo de París contra el cambio climático (2015), por ejemplo invirtiendo en energías renovables, o los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU.

En 1987, fue el 9 de diciembre

El ‘Día de la Sobrecapacidad de la Tierra’ se creó el 9 diciembre de 1987, y se celebra el día del año en el  que el hombre agota todos los recursos naturales suficientes para vivir de manera sostenible durante un año. Para calcularlo, un grupo de investigación de la ONG Global Footprint Network compara la biocapacidad del planeta con los recursos que hemos usado, es decir, la llamada huella ecológica de la Humanidad. En determinado momento del año, la capacidad de regeneración del planeta se ha agotado, y por tanto comenzamos a vivir a costa del futuro.

The Global Footprint Network también calcula el uso de recursos de cada país. Países de ingresos altos, como Luxemburgo, Qatar, Austria y Estados Unidos, consumen al año muchos más recursos que países de bajos ingresos, como Eritrea, Haití, Burundi y Pakistán.

Concepto en torno a la huella ecológica

Una de las principales causas de que se sobrepase la capacidad natural del planeta es la emisión de CO2. Actualmente las emisiones de carbono representan el 60% de la “huella ecológica” de la humanidad. Si se redujeran las emisiones mundiales de CO2 a la mitad, la fecha de la “sobrecapacidad de la Tierra” se alcanzaría tres meses más tarde.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

Un vertido provoca el pánico en las cataratas del Niágara

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Imágenes del vertido en Niágara
Foto: Maid of the Mist

Hay lugares de la naturaleza que nos parecen más importantes que otros. Por su belleza o su accesibilidad, se convierten en reclamos turísticos. Y todo lo que allí ocurre parece más importante. Por eso, por ejemplo, un vertido en las cataratas del Niágara tiene mayor cobertura informativa que los cientos de sucesos similares que cada día tienen lugar en cualquier río de África.

¿Petróleo en Niágara?

Es lo que ocurrió esta semana. Una enorme mancha negra avanzaba por el agua justo bajo las míticas cascadas en la frontera entre Estados Unidos y Canadá. Enseguida saltaron las alarmas. Cabría preguntarse si por la preservación del entornos natural. O más bien por la posibilidad de la pérdida de los millonarios ingresos que supone este potente reclamo turístico mundial.

Finalmente, la cosa no fue tan grave. Pero sí que fue desagradable. El vertido negro procedía de los filtros de las depuradoras cercana. En los rutinarios trabajos de limpieza se derramó en carbón que se utiliza para eliminar los contaminantes de las aguas del río. Eso provocó una gran mancha negra. Y sobre todo, una gran pestilencia en toda la zona.

El peor momento

Las autoridades se apresuraron a tranquilizar a los habitantes de la zona y sobre todo a los turistas. Les aseguraron que el vertido confían sólidos nocivos y restos de carbono pero dentro de los límites permitidos. Aclararon que no había presencia alguna de petróleo u otro tipo de disolvente.

Sin embargo, los responsables de servicios y establecimientos turísticos han mostrado su enfado. No entienden cómo puede permitirse realizar ese vertido y más en esa zona. Y sobre todo que se haga en fin de semana, los días de mayor afluencia de turistas a la zona. De hecho, están planteándose presentar una reclamación civil aduciendo la pérdida de ingresos que sufrieron cuando muchos turistas decidieron irse de la zona, huyendo sobre todo del mal olor.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

‘La librería’, la novela que ha adaptado Isabel Coixet

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Isabel Coixet inaugura, el próximo 21 de octubre, la Seminci de Valladolid con una adaptación del La librería, novela que en castellano ha publicado la editorial Impedimenta.

La librería se lanzó por primera vez en 1978, y es un reflejo costumbrista pero satírico de la vida en los pequeños pueblos ingleses de finales de los años 50, con la historia de una mujer que quiere abrir, en uno de ellos, una librería como núcleo argumental. Inmediatamente, se convierte en víctima de la moral, la indignación y los hábitos de los parroquianos. Y así, a pesar de su ferviente fe en los libros, el establecimiento no sobrevivirá.

Una voz sobria y emblemática

La autora de esta deliciosa obra, retrato de un tiempo y un lugar, es la novelista y biógrafa Penélope Fitzgerald, que en estas páginas refleja sus años en Southwold, donde trabajó en una librería. La escritora falleció a los 83 años en el 2000. Había comenzado a escribir con casi 60. Su primer título, El niño de oro (1977), lo escribió para distraer a su marido de la enfermedad que padecía, y respondía a una estructura clásica de detectives. La autora llegó a ser una de las firmas más elegantes de la ficción británica contemporánea. Su estilo sobrio y preciso se ha comparado con Jane Austen.

Sus novelas, que en general no sobrepasan las 200 páginas, se dividen entre las que se inspiran en sus propias experiencias cotidianas y las que nacen de sus viajes; en Inocencia (1986), se lanzó a la Italia del siglo XVI y XX, y luego al Moscú de 1913 en Los comienzos de la primavera (1988). También escribió otras dos biografías, una sobre el poeta Charlotte Mew (1984), y otra sobre los Knox Brothers (1977), un estudio compuesto de un padre y sus tres hijos, Dillwyn (criptógrafo), Wilfred (sacerdote anglicano) y Ronald (un famoso católico romano convertido y apologista). En 1979, Fitzgerald ganó el Premio Booker por la narración Offshore.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

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