Un meteorito causa pánico en Detroit

En ciertas ocasiones ocurren cosas muy cerca de nosotros que nos ponen en nuestro lugar. No hace falta salir al espacio, algo que muy...

La novela gráfica deja de ser una moda para consagrarse

mailto  facebook  twitter  google+

Expocómic es la mayor, pero en España no vamos mal servidos de ferias del género de novela gráfica. El sector va creciendo. Tenemos festivales más generalistas como el Saló de Barcelona o el Salón del cómic de Madrid, otros de carácter más autoral como el Viñetas  o Atlántico, e infinidad de festivales de mayor o menor envergadura como el de Getxo o Avilés la Semana Negra de Gijón (que es de literatura pero cuida mucho el apartado de cómic).

A vueltas con la categoría literaria

Un amplio muestrario derivado del boom que vive en España esta forma expresiva desde hace algo más de una década. En otros países, ya en los años sesenta, la historieta, que había nacido a la vez que el cine aunque hubiera quedado relegada al público infantil, se puso seria y comenzó a tratar temas profundos. En los setenta, Will Eisner quiso publicar Contrato con Dios, una amarga historia de Nueva York narrada en viñetas, y como no le apetecía hacerlo en editoriales especializadas en superhéroes, acuñó con éxito el término novela gráfica, para resaltar su categoría literaria.

Aunque lo que definitivamente ayudó a cambiar la percepción de esta forma artística fue el premio Pulitzer que en 1992 ganó Art Spiegelman por Maus, Historia de un sobreviviente, sobre el Holocausto.

En España, hasta el año 2000 no comenzó a popularizarse el rótulo de Eisner. Hay quien prefiere hablar de cómic en términos generales. Quizá en lo de hablar de novela gráfica haya algo de mala conciencia, en España ya se había intentado marcar la diferencia en la Transición con el llamado cómic de autor, y la locución novela gráfica habría servido para quitar el perjuicio que tenía parte de la población a leer cómics o tebeos por considerarlo algo infantil. Aunque puede haber un efecto rebote, es realmente curioso (ya hasta preocupante) cómo desde la llegada de la democracia el cómic para adultos terminó prácticamente con una larga tradición de cómic dirigido al público infantil, y los lectores jóvenes se acostumbrarán a leer cómic manga, o directamente no lo leerán.

Paco Roca como icono

Al uso de esta nomenclatura la acompañó una expansión del género. Las reseñas de cómics comenzaron a asomarse en la prensa, y animaron el nacimiento de editoriales consagradas ellos. Además, al igual que Hollywood se inspira en la factoría Marvel, el cine español comenzó a importar historias nacidas en viñetas, como El gran Vázquez o Mortadelo y Filemón. Y aún mayor importancia tuvo la atención institucional, sobre todo cuando en 2007 se impulsó el Premio Nacional de Cómic, cuyo incentivo ha hecho que las editoriales y los autores tengan un reconocimiento de gran prestigio por el que competir. Ganarlo “aumenta las ventas.

Así fueron propagándose nombres como Miguelanxo Prado, Albert Monteys, Canales & Guarnido, Jali, Munuera, Pau, Pellejero, Raúl… Pero uno, el de quien ganó el Premio Nacional en 2008, ha sido fundamental en este volantazo a favor del cómic: Paco Roca. Su obra Arrugas, también adaptada al cine, ha terminado siendo la imagen icónica de la novela gráfica española.

Aunque curiosamente era un libro realizado por encargo para el mercado francés y editado en formato álbum, en España se publicó mucho más pequeño (seguro que con el propósito de abaratar los costes de impresión, ya que era a color), y tras recibir el Premio Nacional se puso de moda hacer cómics en ese formato y con temáticas similares.

Caída de ventas

Todo es susceptible de diluirse, y mientras que en 2011 el cómic llegó a alcanzar una cuota en el mercado editorial del 3,4%, en los años posteriores ha ido descendiendo, y en 2014, el último ejercicio con datos contabilizados, se quedó en 2,7%, según la Federación de Gremios de Editores de España. El cómic ha resistido la crisis de consumo editorial mejor que otro tipo de libros. En los últimos tres o cuatro años, sin embargo, que es cuando paradójicamente muchas editoriales generalistas han apostado por abrirse al cómic, hay que decir que el descenso de ventas ha sido visible.

¿Podría producirse una burbuja, esto es, demasiadas publicaciones para los lectores que hay? El concepto de burbuja es algo perverso, porque puede indicar que hay un crecimiento en falso, que hay libros, colecciones y autores que están hinchados.

Quizá esto no sea así, pero lo que sí hay es más y mejor competencia entre editoriales, y eso siempre beneficia a priori al autor y al lector. El trabajo del editor es lidiar con los márgenes, la facturación, la promoción, la visibilidad… y quizá ahora es más complicado que hace siete u ocho años. La preocupación, desde el bando editorial, debería ser intentar que esa burbuja (o mejor llamarla reexpansión) sea compartida. Por ejemplo, en América Latina.

Aunque la cosa sigue siendo difícil, y para hacer un cómic uno tiene que estar pensando en venderlo a mercados foráneos, porque las cifras de lectura en España (el 35% de los españoles no lee “nunca o casi nunca”, según el CIS) no hacen excepción con el cómic. Un best seller en España se produce cuando vendes unos 5.000 ejemplares, mientras que en Francia los best sellers como Asterix o Titeuf venden un millón.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

Científicos calculan el clima de Juego de Tronos

mailto  facebook  twitter  google+

©HBO

El otro día os comentábamos que los científicos son esos señores en bata, ocupadísimos en sus investigaciones que, claro, no llegan a casa y encienden la tele. Así que viven ajenos al hype de series que vivimos en la actualidad. Pues bien, admitimos que nos equivocábamos.

Lannisters en Houston

Porque al menos sí que hay un grupo de científicos que ven series de televisión. O al menos que son fanáticos de Juego de Tronos. Quién puede culparles si la mitad de la población esta igual. Otra cosa es que su devoción les lleve a ponerse a investigar y a publicar informes cuando menos peculiares.

Qué pesar de los científicos expertos en clima de las universidades de Cardiff, Bristol y Southampton. De estos investigadores que, esperemos que en sus ratos libres, se han puesto a desarrollar modelos climáticos basados en Juego de Tronos. A establecer como serán las estaciones y las variaciones de temperatura en cada uno de los reinos que aparecen en la serie.

Y ni cortos ni perezosos ha publicado sus resultados en un informe, un tanto disparatado, claro. Según sus datos, la tierra protegida de los Caminantes Blancos, el Muro, tiene un clima muy similar al de Laponia, mientras que Houston es la traducción terrestre del territorio de los populares Lannister, la Roca Casterly.

Modelos climático de Juego de Tronos
Imagen: @ClimateSamwell

Dragones y cambio climático

Los expertos han tratado de encontrar una explicación a uno de los factores más raros de la serie, la gran duración de las diferentes estaciones. Según sus cálculos los largos inviernos se deben a una acusada variación del eje de rotación de la Tierra. La inclinación es tan acusada que un plano se expone al Sol mientras en el otro está ausente durante largas temporadas.

Pero nuestra parte preferida del informe y quizá la más delirante es en la que calculan las implicaciones de la actividad de los dragones en el calentamiento global. Cómo sus bocanadas de fuego y consiguientes emisiones de gases de efectos influyen el aumento de las temperaturas. Incluso han calculado que este incremento sería de 2,1 grados.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Temperatura media en Madrid desde el año 2010 hasta el año 2017

mailto  facebook  twitter  google+

Viendo la temperatura media de los meses más fríos y cálidos en Madrid, podemos ver de alguna manera el suave pero constante cambio climático.

Mes más frío (Enero). Temperatura media.

  • Enero 2010: 5ºC
  • Enero 2011: 6ºC
  • Enero 2012: 8ºC
  • Enero 2013: 7ºC
  • Enero 2014: 8ºC
  • Enero 2015: 8ºC
  • Enero 2016: 9ºC
  • Enero 2017: 8ºC

Si miramos los meses más cálidos (Agosto), el efecto es similar. Temperatura media

  • Agosto 2010: 29ºC
  • Agosto 2011: 28ºC
  • Agosto 2012: 29ºC
  • Agosto 2013: 30ºC
  • Agosto 2014: 29ºC
  • Agosto 2015: 30ºC
  • Agosto 2016: 31ºC
  • Julio 2017: 31ºC

En ambos casos estamos hablando de unos incrementos medios de la temperatura media de unos 2 grados en un periodo de 7 años.

No son valores máximo o mínimos. Hablamos de mediciones de valores medios.

La fuente está aquí.

https://www.worldweatheronline.com/madrid-weather-averages/madrid/es.aspx

Disfruta de tu navidad, puede ser que las seguías extremas, el calor continuo sean lo normal en un futuro muy cercano.

 

 

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

Cuantos más juguetes, peor calidad del juego

mailto  facebook  twitter  google+

Llegan las navidades, y con ellas los regalos de Papá Noel y los Reyes Magos. Según un reciente estudio que la Universidad de Toledo (EEUU) ha publicado en la revista Infant Behavior and Development, menos es más. No pretendamos cubrir a nuestros hijos de jueguetes, porque con menor cantidad, jugarán durante más tiempo y de una manera más creativa, exprimiendo al máximo las posibilidades de los regalos.

Los investigadores participantes en este estudio analizaron el comportamiento de 36 menores, de entre 18 y 30 meses, que se dividieron en dos grupos. Los niños que formaron parte del primero, tuvieron cuatro juguetes para jugar, mientras que los del segundo disponían de 16. Además, se les dejó periodos supervisados de juego libre, ​​de hasta 30 minutos.

Los niños interactuaron con 8,6 de los juguetes disponibles cuando tenían 16 para elegir, y 3,1 de los juguetes disponibles cuando tenían que elegir entre 4.

Menor creatividad y concentración

Se comprobó que los niños con menos juguetes prestaban más atención, de manera sustancial, a cada uno de ellos, y sus juegos eran más creativos. Analizaba distintas perspectivas en torno al objeto y mejoraba su concentración.

En contraste, el juego de los niños que tenían a su disposición 16 juguetes resultaba de peor calidad, porque su atención se dispersaba. Pasaban más tiempo tratando de elegir entre las distintas opciones que en analizar los objetos y sus posibilidades.

Periodos más largos para explorar

La investigación sugiere que “cuando en su ambiente se les proporciona menos juguetes, los niños pequeños disfrutan de períodos más largos de juego con cada juguete, lo que estimula un enfoque de exploración mejor y un juego más creativo”, señalan los científicos.

“Esto se puede ofrecer como una recomendación en muchos entornos naturales, para apoyar el desarrollo de los niños y promover un juego sano”, concluyen.

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

Alerta para las áreas salvajes. Podrían desaparecer en 50 años

mailto  facebook  twitter  google+

Deforestación del Amazonas

Cincuenta años. Eso es todo. Mucho menos de lo que vive una ser humano de media. Una persona que hoy tiene veinte años, puede que cuando cumpla 70 no pueda disfrutar de la naturaleza salvaje. Simplemente no existirá.

Un 52% perdido en toda la Historia

Es la advertencia que la Universidad de Queensland ha lanzado y que The Guardian ha recogido en sus páginas. Desde que el ser humano escribe la historia en documentos, se ha perdido el 52% de las áreas salvajes. Y el 48% que se mantiene está en un serio peligro. Como dato, desde que se firmaron los acuerdos de Río para la preservación de las selvas se han perdido tres millones de kilómetros cuadrados de espacios salvajes.

Es decir, en los últimos 25 años se han perdido la décima parte del total. Los especialistas apunta que a este ritmo, habrán desaparecido completamente los espacios salvajes en tan solo medio siglo. Es decir, si seguimos esforzándonos así seguro que nuestros hijos lo verás. Y los más afortunados de nosotros también. Afortunados por definirlo de algún modo.

Todo lo que nos jugamos

Es mucho lo que nos jugamos en detener este proceso. No es solo que ya no podamos disfrutar estos espacios. Es que su eliminación tendrá un impacto definitivo en los más diversos órdenes. En la atmósfera y el cambio climático, en los ciclos del agua, del nitrógeno, y en la polinización. Por no hablar de la gravedad de la pérdida de biodiversidad.

Y lo peor de todo es que no tenemos cincuenta años para cambiar este tendencia. Tenemos mucho menos tiempo. Si no es ya demasiado tarde. Estas áreas salvajes funcionan mediante un complicado y frágil equilibrio. Estamos más cerca de lo que creemos de llegar a un punto de no retorno. De que la afectación de estos ecosistemas sea tan severa que ya no puedan recuperarse aunque decidiéramos recuperarlos.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Ver últimas noticias