Bbrainers – Encuentro para juristas en Madrid. Innovación.

Delia de Vestalia Asociados presenta el evento BBrainers el próximo día 9 de febrero. Un encuentro único para abogados, juristas y profesionales del sector...

‘Fe de etarras’, maduremos riéndonos del terrorismo

mailto  facebook  twitter  google+

Ya en 2014, en Negociador , el guionista y director Borja Cobeaga se lanzaba a ironizar, con una mezcla de comedia y drama, sobre las relaciones que hubo entre la banda terrorista ETA y el gobierno de España, en la que probablemente sea su mejor obra hasta la fecha. Incluso en el programa que dirigió en la televisión vasca, Vaya semanita, se atrevía a hacerlo, y con la banda aún en activo. Ahora, con su cuarto largometraje, la comedia negra Fe de etarras, la segunda película que ha producido Netflix en España, saca de nuevo el tema, con una impronta bastante novedosa en el cine español, y con ingenio y grandes momentos de guion y diálogos.

Colaborando una vez más con Diego San José como guionista, la historia, una suerte de comedia de situación (con pocos personajes y escenarios) que protagoniza un espléndido y contenido Javier Cámara, acompañado de Miren Iberguren, Gorka Otxoa y Julián López, juega con la comicidad de una secuencia de situaciones como la de unos etarras teniendo que hacerse pasar por hinchas de la Selección Española de Fútbol en un Mundial, o un líder de la organización que reivindica lo bien que se comía en su seno antiguamente, lo que no podría ser de otra manera entre vascos. Todo, para satirizar sobre un tema, el terrorismo, que, a juzgar por la polvareda que ha levantado la promoción de la película en ciertos ambientes, aún sigue siendo tabú en nuestro país.

En Fe de etarras, con aparante sencillez, se satiriza con inteligencia sobre el concepto de identidad nacional, la terminología bélica que se manejó en los años en que ETA estuvo en activo, las dispares motivaciones de un terrorista (incluida la moda), los prejuicios de una comunidad de vecinos sobre el origen y costumbres de quienes tienen en la puerta de al lado, el día a día de un comando terrorista, el funcionamiento de la jerarquía de una banda criminal y hasta la definición de cobardía.

Todo, en una obra funcional, en la línea creativa de Cobeaga, y valiente, que se atreve a integrar un tema política y socialmente complejo en nuestra cinematografía, ahora que la banda ETA ha abandonado las armas (quizá esta película no podría haberse hecho con la banda en activo), lo que probablemente sea imprescindible para que crezcamos y maduremos. Para eso también sirve el humor.

Tráiler, aquí.

 

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

La Tierra tiene un nuevo satélite natural

mailto  facebook  twitter  google+

Un asteroide en la órbita de la Tierra
Foto: NASA-JPL

¿Te imaginas que una noche te asomas a ver el cielo y de repente, pam, hay dos Lunas? Bueno, no es que eso vaya a pasar así de pronto. Pero lo cierto es que desde hace unos años la Tierra tiene un nuevo satélite orbitando a nuestro alrededor.

Chatarra espacial

Al principio los científicos pensaron que se trataba de un buen pedazo de chatarra espacial. El resto de alguna nave o estación que se había establecido en una trayectoria circular. Algunos, más audaces, pensaron que podría tratarse de una nave especial alienígena o de los restos de esta. Siempre hay quien tiene alguna explicación de este tipo para darle salsa a la investigación.

Por fin los científicos han determinado que nuestro nuevo satélite es en realidad un asteroide. Un pedazo de roca que en sus viajes espaciales se ha establecido temporalmente en una órbita terrestre.

A 14 millones de km

Nuestro nuevo compañero se llama 469219 2016 HO3 y, como su nombre indica, fue detectado en 2016. Tiene unos 100 metros de diámetro y está entre 40 y 100 veces más lejos de la Tierra de lo se encuentra la Luna, a unos 14 millones de kilómetros.

De ahí la complejidad primero para localizarlo y después para identificarlo. Fue el Observatorio de Haleakala, e Hawai, el primero que lo avistó en abril del pasado año. Ahora es cuando, gracias a la luz que se refleja en la superficie, ha podido ser identificado.

Los científicos consideran que de nuevo tiene poco. Que probablemente esta especie de satélite diminuto lleve dándonos vueltas unos cien años. Y calculan que seguirá con esa cadencia al menos tres siglos más. En realidad, este asteroide no orbita sobre la Tierra a causa del campo gravitacional de nuestro planeta, sino que es el Sol el que le hace moverse de ese modo.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Las pandemias de gripe son más probables en primavera y verano que en invierno

mailto  facebook  twitter  google+

Pixabay

Parecerá sorprendente, pero lo ha publicado la revista PLOS Computational Biology, basándose en un estudio cuyos investigadores han concluido que, aunque el virus de la gripe se propaga con mayor facilidad con el clima invernal, las pandemias no se extienden tan fácilmente.

Y es que, por un lado, las mismas infecciones crean protecciones inmunológicas durante esta época, y por otro, durante la primavera y el verano la población está más desprotegida, y las pandemias se pueden propagar más.

El estudio constata que las seis grandes pandemias de gripe ocurridas a escala mundial desde 1889 han ocurrido o bien en primavera o bien en verano. Y ha creado un modelo informático que imita la propagación del virus durante la temporada de gripe, confirmando, tras miles de simulaciones, que “la combinación de condiciones invernales y la inmunidad contra el virus efectivamente conducen a pandemias de primavera y verano”.

El resultado de la investigación, según se expresa en el citado artículo, puede ayudar a las agencias de salud pública respondan a nuevas amenazas víricas. Con todo, no hay que olvidar que, por más que estas pandemias gripales (que son enfermedades epidémicas que se propagan de manera generalizada en todo el mundo o a casi toda una población) sean más probables en la primavera/verano,  el virus nos visita más en invierno, atacando a nuestro sistema respiratorio.

Pero nos acatarramos más en invierno

Otro estudio, esta vez del virólogo Peter Palese, de la Escuela de Medicina Monte Sinai (Nueva York), señala que las temperaturas bajas y el descenso de la humedad ambiental fortalecen al virus.

Y eso que, tradicionalmente, mucho especialistas han atribuido el aumento de los procesos gripales al contagio en espacios cerrados.

Palese realizó su investigación con cerdos de guinea infectados con el virus de la gripe humana, y halló que la enfermedad se contagia al menos a 8 de cada 10 animales cuando la humedad relativa es del 20 al 35 por ciento, mientras que cuando la humedad supera el 80 por ciento, el virus no se transmite. Además, los mayores índices de contagio ocurren a una temperatura de 5ºC, y basta con hablar, toser o estornudar para enviar los virus al aire y que otros individuos lo inhalen.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

Europa quiere ganar la carrera del coche eléctrico

mailto  facebook  twitter  google+

Coche eléctrico europeo
Foto: Thomas Wolf

Las carreras tecnológicas son cada vez más carreras industriales y, sobre todo, comerciales. Apuestas que realizan no solo empresas, sino países e incluso continentes y que determinan quién dominan un mercado y quiénes se ven obligados a pagar por tal o cual tecnología.

En 10 años, todos eléctricos

Ahora mismo, la Unión europea se encuentra en una importante diatriba. Desde el convencimiento de que los coches de combustible fósil tienen los días contados, se pretende recuperar un terreno que ahora mismo se ha perdido.

Son las conclusiones de un informe de la Comisión Europea. Este documento asegura que en menos de una década los contaminantes coches de gasolina y diésel serán un mal recuerdo. Que el mercado estará copado por vehículos eléctricos. Y los máximos responsables no quieren repetir malas experiencias.

Por ejemplo, la última gran batalla perdida. Si a mediado de los noventa, el mercado de la telefonía móvil estaba dominado por empresas europeas como Nokia o Eriksson, hoy en día no queda nada de ellas El desprecio por la tecnología de los smartphones les dejó en la cuneta y fueron arrasadas por gigantes norteamericanos como Apple o asiáticos como Samsung.

Caída de la cuota de mercado

De momento la cosa no pinta muy bien. Las cuota europea en este tipo de vehículo ha caído desde el 33% al 24% sobre todo por el empuje de la competencia china.

La clave del triunfo en este sector sigue siendo el desarrollo tecnológico. Continuando con el símil de los móviles, aquella empresa o país o continente que dé con la clave del aumento de la autonomía de los coches eléctricos y la reducción del tiempo de recarga tendrá mucho ganado.

Pero hay otros factores. Por ejemplo, las cuotas. China está estudiando introducir una del 10% de coches eléctricos en su producción. Y por otro lado, un elemento clave en el desarrollo de estos vehículos: los puntos de recarga. Según la Comisión, es tan necesario apostar por la infraestructura de recarga como por la fabricación de estos coches. Si los dos elementos no van en paralelo, se desincentivará la compra por parte de los conductores interesados.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Yo también (#MeToo)

mailto  facebook  twitter  google+

Si habéis prestado atención a Twitter y a los muros de Facebook, habréis conocido al menos dos de las campañas a través de hashtags que se han realizado como respuesta a lo ocurrido con el productor Harvey Weinstein, culpable de (incontables) casos de acoso sexual, de los cuales habían sido víctimas actrices muy famosas (entre otras mujeres igualmente importantes a tener en cuenta).

Mediante el hashtag #metoo, el conflicto bajó de la esfera hollywodiense para desplazarse a Twitter gracias a la usuaria Tarana, que animaba a las mujeres a compartir el hashtag si habían sido (también) víctimas del acoso sexual por parte de un hombre que se aprovechaba de una posición de superioridad (como en el caso de Weinstein). A través de lo que se conoce como “empoderamiento por empatía” muchas mujeres en el mundo no solo reprodujeron el hashtag, sino que compartieron detalles de experiencias que ellas mismas habían sufrido. Y, así, se convirtió en una campaña viral.

No por ser mujer debes participar

Y no lo digo porque tal vez no se haya sufrido violencia sexual. Para nada. De hecho difícilmente me puedo creer que exista alguna mujer en nuestra sociedad más cercana (por no irnos a otros casos) que no haya sido víctima en algún punto. No necesariamente debe haber sido un acto de crueldad, algo intencionado y meditado o algo llamativo. Lo peor de todo es que ocurre, lo vemos y ni siquiera somos capaces de analizarlo como un problema. Simplemente lo asumimos. Por ello es importante el #metoo, porque destapa el artificio de lo que hemos asumido sin preguntarnos y muestra la realidad como es. Pero no por ello las mujeres tenemos que compartirlo.

Las víctimas no le deben su historia a nadie. Es algo tremendamente personal e íntimo y hay que entender sin rechistar que las personas no nos deben su vulnerabilidad ni sus historias. El problema de este hashtag es que, una vez más, posiciona a las mujeres como víctimas que solo pueden denunciar a través de las redes sociales pero que, a efectos prácticos, no pueden impulsar ningún cambio. A través de este hashtag nos quedamos ahí donde ya estábamos, sin que haya un planteamiento nuevo al problema. Sí, existe la violencia hacía la mujer. Lo sabemos. ¿Pero tenemos igualmente asumido que esa violencia se alimenta de la complicidad del silencio de todos?

¿Y los hombres?

Ha habido una respuesta masculina tan viral como peligrosa. Como- supuestamente – apoyo al #metoo, por las redes empezó a circular un manifiesto bajo el hashtag #Ihavetoo y #Iwill en la que los hombres reconocen, en un principio, haber sido parte de problema y prometen dejar de serlo a cara del futuro. En la época actual hemos reducido la rendención a un hashtag que tal vez no sea tan perfecto como nos creemos.

Primero de todo, una campaña de hombres como esta en respuesta a la campaña impulsada por mujeres no consigue otro efecto que invisibilizar la segunda campaña a través del cambio de foco de atención. Lo que en un principio es un espacio seguro en que las mujeres pueden contar sus historias, acaba convirtiéndose en un portal en que los hombres, una vez más, se ven obligados a aclarar que no son tan malos, que a pesar de todo tienen humanidad. Corre peligro de convertirse en el #notallmen del que cree que ha leído tanto sobre feminismo que te puede explicar como hacerlo (un clásico mansplaining). Y así es como el protagonismo cambia y el movimiento empoderador acaba siendo eclipsado por unas disculpas que no hemos pedido.

Porque no, las mujeres no necesitamos disculpas en forma de grandes discursos posteados en Facebook. Necesitamos ver el cambio. Necesitamos que se nos escuche de verdad, sin que un hombre nos vaya a interrumpir con otra campaña. Porque cuando sale un #Ihavetoo es restarle importancia a algo que olvidamos fácilmente: todos, todos, todos hemos sido parte activa (aunque no necesariamente consciente) de la violencia. Todos vivimos en la misma sociedad bajo las mismas reglas. Incidir en ello es ser redundante, pretendiendo explicárselo al tonto de la última fila. Ya lo han denunciado las víctimas, ya debería bastar.

Sin embargo, seguimos asistiendo a la misma función de siempre. ¿Podemos aceptar de una vez que la violencia existe? Entonces, podríamos avanzar en el conflicto: aceptar la complicidad, la espiral de silencio y trabajar para que deje de producirse. Porque de los hombres, las mujeres no necesitamos un mitin electoral, necesitamos un cambio local, una ayuda directa.

 

Para acabar, solo me queda decir que sí, #metoo. Yo también he sufrido esa violencia. Desde familiares a desconocidos, todos creyendo que tenían una posición superior respecto a mí. Pero eso ya sé que me ocurre a mí y a todas las mujeres, lo que necesito saber es por qué mis amigos callan cuando lo ven.

Imagen de Mihaid Surdu para Pixabay en CC

Lucía León Bennasar

Estudiante de Comunicación Audiovisual en la UPF. Videoblogger, inquieta y milennial

Ver últimas noticias