Algunas novedades musicales con las que ir terminando la semana

Albert Hammond Jr – Far Away Truths Otra píldora del cuarto disco en solitario del guitarrista de The Strokes, el americano Albert Hammond Jr,...

Oda a las terrazas de bar

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La vida está compuesta por pequeños placeres que hacen de nosotros personas más felices. Todos conocemos, o conoceremos, las fórmulas que nos desestresan automáticamente. Pero hay una que no falla nunca: las terrazas.

Es, evidentemente, un tic mediterráneo el que nos lleva a buscar la vida fuera de casa. El tiempo tiene que acompañar y debe haber una cultura que enseñe año tras años a las nuevas generaciones que no hay nada mejor que una caña en una terraza.

Las terrazas, específicamente la de los bares, son centros de actividad social muy importantes para entender cómo funcionamos. No importa la estación del año, pues sea con la bufanda y los guantes o sea en shorts, siempre nos arremolinamos en torno a una mesa de terraza de bar.

La costumbre de la terraza

Se podría considerar que establecer estas costumbres es necesario. Todas las personas que usan pantalones cortos necesitan dejarse la marca de las horribles sillas de aluminio tatuadas en la parte trasera de los muslos para ser aceptados socialmente. En algunas ciudades, como Barcelona o Madrid, es culturalmente reconocido que si no se te ve salir los domingos en busca de una terraza para hacer el vermú es porque realmente no quieres pertenecer a esa sociedad. Se sabe, porque estás cosas se saben desde mucho antes de que nacieramos, que si estás con una persona y decidís quedaros dentro es porque no queréis que os vean; eso solo puede significar que estáis haciendo algo mal (o sea, ligar, que aquí hay que explicarlo todo).

La tipología de las terrazas es extensa, porque no es lo mismo ir a la terraza del típico bar Manolo regentado por chinos de Barcelona, que sentarte en una terracita de Malasaña donde un argentino te explicara los 15 tés diferentes del mismo té verde que tienen, que irte a la terraza de un pueblo pequeño de Mallorca donde te ofreceran unas aceitunas muy amargas pero que aceptarás, porque no está el patio mal ni nada como para ponerse a rechazar aceitunas como un insensato. Por supuesto que no es lo mismo A que H que B y uno tiene que saber a lo que va y con quién va.

Un poquito de casa en las terrazas

He conocido muchas terrazas en mi vida. Cuánto más al norte de Europa, más sosas son. Pero en España las hay fantásticas. Sitios escondidos, sitios que descubres sin querer, sitios que te recomiendan pero nunca irás. Al final, a mi parecer, cuanto más cutres sean, mejor. No tiene eso que significar, necesariamente, que el producto vaya a ser peor y estos sitios aparentemente poco cuidados o con poca inversión, en realidad son los más auténticos, pues ahí va la gente del barrio y es ahí donde puedes ver sus microcosmos. Es un ejercicio fascinante de antropología, en el que entiendes como funcionan familias, amigos y hasta mascotas entre sí.

El portal de mi casa está al lado de una terraza del bar. Un bar al que me encanta bajar a clavarme su asiento de aluminio mientras me tomo un cortado. Cada vez que paso por delante, me alucina ver las escenas casi esperpénticas que se reproducen y me hace sentir muy como en casa encontrar siempre a la misma gente, ahora tan familiar y tan de mi barrio. Supongo que todos necesitamos una terraza de referencia.

Imagen de Pixabay

Lucía León Bennasar

Estudiante de Comunicación Audiovisual en la UPF. Videoblogger, inquieta y milennial

Entrevista

Joaquín Araujo: “Ahorrando un 20% de energía, podríamos prescindir de las centrales nucleares”

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A primeros de mes se zanjaba la polémica: el gobierno español decretaba el cierre de la central nuclear de Garoña (Burgos). Era -aún lo es- la más antigua de las siete que hay operativas en España, y su vida útil se venía prolongando desde 2009, lo que la convirtió en un símbolo de la lucha antinuclear. Comentamos la jugada con Joaquín Araujo, uno de los naturalistas españoles más prestigiosos, premio GLOBAL 500 de la ONU y dos veces el Premio Nacional de Medio Ambiente por su divulgación en prensa, radio o cine documental desde hace 47 años, aunque su mayor orgullo es su huerta ecológica, y haber plantado aproximadamente un árbol por cada día que ha vivido. Eso suma más de 24.000.

¿Se alegra del cierre de Garoña? Algunos somos anti nucleares desde hace más de cincuenta años, cuando ni siquiera se había consolidado el parque de centrales nucleares español. Y es que la energía nuclear es fea, cara, peligrosa y, en consecuencia, extraordinariamente injusta. Pocas cosas más tiránicas ha hecho el ser humano hacia sus descendientes que esto, dejar un peligro potencial durante decenas de miles de años, cuando no más. No hay por qué entrar a razonarlo con cifras o parámetros económicos, porque si es feo, peligroso e injusto, no hay por qué analizarlo pensando que sea barato, caro o rentable. Sencillamente, no tiene que estar ahí. Así que nos alegramos infinitamente de que se haya cerrado Garoña, por mucho que se hayan planteado en contra de ese cierre argumentos de naturaleza laboral o económica. Y en esta línea se puede hacer una consideración sobre el enorme despilfarro de energía que lleva a cabo una sociedad como la nuestra. Los defensores de las energías sucias suelen aducir en contra del cierre de las centrales nucleares la pregunta de dónde vamos a sacar el 20% o 21% de la energía que nos proporcionan. Pues bien, lo podemos sacar de una mínima seriedad y rigor, de un mínimo ahorro energético. Porque todo, absolutamente todo lo que pasa en una sociedad como la nuestra, puede seguir dándose con un 20% menos de gasto energético. Es decir, simplemente con un poco de cuidado, de ahorro, ya estaríamos paliando lo que puedan producir todas las nucleares, no solo Garoña. Podríamos prescindir de la energía nuclear. Hay muchos estudios que alcanzan a decir que la mitad de la energía se gasta inútilmente, sin ningún rendimiento en ninguna esfera, por descuido o por despilfarro. Puede que sea un porcentaje muy exagerado, pero desde luego un 20% sí se está tirando, seguro, a ese pozo que es la contaminación y el cambio climático, sin ningún tipo de rendimiento, producción o bienestar para los gastadores de esa energía.

Otro reto que plantea la energía nuclear son sus residuos. Y donde menos resuelto está este tema es en España, aquí no hay todavía ningún almacén definitivo para las centrales nucleares. De todos modos, ni el mejor almacén en la mejor ubicación garantiza nada dada la longevidad de la radioactividad de la energía nuclear. En el planeta tierra no hay, a día de hoy, ningún lugar donde albergar durante decenas de miles de años estos residuos de manera segura.

¿Podríamos tener, en España, un modelo basado en energías limpias? Sí, al 100% basado en ellas. El problema es que todos los impedimentos que se ponen al desarrollo de las energías renovables están basados en el altísimo rendimiento que supone fabricar electricidad para las empresas dominantes en ese mercado. Los beneficios netos de las tres grandes eléctricas de España son muy elevados: Iberdrola ganó 2.572 millones de euros. Endesa, 1.879 millones. Gas Natural, 1.445 millones. Y las energías renovables dejarían esos beneficios, claro, en mucho menos. Aunque es verdad que todas estas empresas tienen departamentos dedicados a energías renovables, pero no llegan a fomentar la autoproducción para el autoconsumo, que es como yo vivo, a partir de un sistema fotovoltaico. Y eso que el tuit que más éxito ha tenido de todos los que he escrito desde que estoy en redes sociales, lo publiqué hace unos 10 días, con la foto de mis paneles fotovoltaicos, y decía que cada vez estoy más convencido de que hay una relación directa entre la energía fotovoltaica y la felicidad por no pagar facturas por la luz. Estuve a punto de poner solo felicidad, pero luego me acusan ser un ingenuo, un romántico.

¿La solar es la energía con más potencial en España? Sí, aunque evidente el viento y la energía procedente de las olas del mar por supuesto también se pueden aprovechar, y hay tecnologías fascinantes en torno a ellas. Pero todas manan de la solar, no habría viento si no hubiera diferencias térmicas en la atmósfera, y no habría viento que moviera las olas sin el mismo principio. Pero, desde luego, la fotovoltaica es fundamental para el autoconsumo familiar, y la solar térmica para el agua sanitaria. En España llevamos muchos años de retraso. Hay un dato que ha circulado mucho en los últimos días que es muy significativo: si estuviéramos aprovechando no ya la capacidad que tenemos en España, sino solo las energías renovables que se han instalado ya en Alemania, nuestra factura de la luz sería un 36% más reducida.

¿No es muy cara una instalación fotovoltaica? Merece la pena la inversión a largo plazo, se amortiza en cinco o siete años. Y basándome en mi caso particular, te puedo asegurar que con mi instalación tengo energía más que suficiente, mucha más energía de la que necesito. Y una vez que la instalas, se acabó, nunca más pagas, solo puede que requiera algo de mantenimiento, y que al cabo de unos 20 años tengas que instalarla de nuevo. Pensando en la esfera estatal, en las decisiones políticas, no solo moralmente deberíamos estar obligados, dado el cambio climático que pone en peligro la vida de este planeta, a apostar por las energías renovables, deberían tener el mismo rango, en importancia, que las políticas de Educación y Sanidad; además, está fuera de toda duda que su rendimiento es espectacular, porque la única opulencia de este mundo, lo único que casi es ilimitado es la luz del sol, todo lo demás tiene un límite (fronteras, periodos de caducidad…). Y los paneles fotovoltaicos son la mitad de caros ahora que cuando yo instalé los míos. Además, con todo, si saliera caro el proceso de instalación, pues pensemos en cuántas cosas nos salen caras en este país, fijémonos en infraestructuras que no han servido para nada, como algunos aeropuertos, o simplemente los fraudes bancarios. Imaginemos lo que podríamos haber conseguido con inversiones de ese calado en energías renovables.

Supongo que estará usted desesperado con Trump. Pues sí. Creo que desespera incluso a sus familiares. Y creo que su llegada al poder ha sido especialmente inoportuna, justo cuando estábamos necesitando de ese compromiso moral que yo he mencionado y en el fondo sí tenía Obama. Trump no solo resulta un peligro de manera inmediata, por lo violento que es, sino también por una vía más lenta, por su negación del cambio climático. Se podría decir perfectamente que Trump es una malísima noticia para el conjunto de la vida en este planeta, no solo la humana, ni solo para los coreanos o los yanquis, sino para todos los seres vivos, incluyendo a las plantas y los animales.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

El caso de espiritismo que inspira lo nuevo de Paco Plaza

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El cineasta Paco Plaza ([REC], [REC]2, [REC]3 Génesis) ha inspirado su nueva película en los archivos policiales de un suceso que atrajo, durante días, las portadas de la prensa española en los años 90. Ocurrió en Madrid. Todo comenzó cuando una noche, un grupo de adolescentes jugó a la ouija en un baño de instituto. Después, a una de ellas comenzaron a asediarla presencias sobrenaturales, que también amenazaban a su familia. La investigación quedó sin resolver, y ha sido una de los pocos casos que se han vinculado con los fenómenos paranormales de manera pública en España: el conocido como ‘Expediente Vallecas’.

Verónica se estrena este viernes 25 de agosto, con guion de Fernando Navarro y un espléndido elenco de debutantes como Sandra Escacena, Bruna González o Claudia Placer. Pero el nombre de la protagonista real de aquella historia era Estefanía Gutiérrez. No era la primera vez que tenía entre manos una tabla ouija. Aquel día, sus compañeras y ella querían contactar con el novio fallecido de una de ellas. Una profesora las interrumpió, y se rompió un vaso, liberando un humor que, según explicaron las testigos, se le introdujo a Estefanía por la nariz.

Trágico final

A partir de entonces, según el testimonio de la madre Estefanía, que se recogió en el informe policial, la joven, de 16 años, comenzó a sufrir síntomas que se suelen asociar con un origen paranormal: ojos en blanco, convulsiones, visiones, alteración de la voz… Finalmente, la adolescente ingresó en el Hospital Gregorio Marañón, y falleció un mes de julio sin que los médicos que la trataron supieran dar un diagnóstico claro de lo que le había ocurrido, pero dictaminando la causa inmediata de su fallecimiento por asfixia pulmonar.

Tras su muerte, la familia de Estefanía declaró continuar sintiendo en su domicilio presencias extrasensoriales: puertas que se abrían y cerraban solas, vasos que se movían sin el impulso de nadie, un cuadro que ardía sin que nadie le prendiera fuego… Incluso declararon padecer, con el apoyo de algunos vecinos que los arroparon como testigos, episodios violentos sin origen claro, hasta tal punto que la policía desarrolló una profunda investigación que se cerró sin esclarecer por completo los hechos.

De lo mejor del cine español este año

La obra de Plaza, sin duda de lo mejor que se ha estrenado este año en el cine español, no reconstruye al pie de la letra aquellos acontecimientos, crea una ficción a partir de ellos. Consigue evocar de manera muy fiel nuestra manera de vivir en los años 90, cuando tan de moda estaban la ouija y los fascículos de kiosko sobre espiritismo, música de Héroes del Silencio incluida y hasta la presencia nada arbitraria de la actriz Ana Torrent, icono del cine de aquellos años y próxima a películas de este corte con Saura, que emparenta con esta obra en el componente infantil del terror. Pero también es un reflejo intimista de una joven con miedos al futuro y que no quiere crecer, realismo que termina envuelto en el género fantástico, en terror. Una reflexión sobre el peso de la religión en nuestra creencias espirituales, la autosugestión, el exceso de responsabilidad en una adolescente tras perder a su padre, su infancia rota, su soledad.

 

 

 

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

Las Princesas Disney ya no son lo que eran (y eso es bueno)

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princesas disney
[DP]PIxabay

Durante décadas las niñas de todo el mundo han tenido a las Princesas Disney como sus referentes en los juegos y el entretenimiento. Esos personajes femeninos que seguían los roles y estándares de los cuentos tradicionales, en los que la mujer estaba destinada a encontrar el amor de su vida, casarse con un hombre que le resolviera todo y quedarse en su casa, o palacio. Con los años comenzaron a aparecer personajes más activos y poderosos, como Pocahontas, a la que en cualquier caso nunca se le rizaba la larga melena y lucía impresionantes y sexys modelitos de andar por la montaña.

Esos arquetipos femeninos, que antes nos parecían inofensivos, han sido atacados por el feminismo como causantes de que la sociedad permanezca anclada en muchos de sus problemas en cuestión de igualdad de género.

Disney Contraataca con sus Princesas más peleonas

Pues bien, tal vez porque como dice la canción de Sabina “Las niñas ya no quieren ser princesas” o porque cada vez más marcas se apuntan a la idea de que ser niña no es sinónimo de debilidad, como en la genial campaña #LikeaGirl, Disney ha iniciado la campaña DREAM BIG PRINCESS destinada a motivar a las niñas de que ser princesa puede ser también pensar a lo grande en su futuro, ser valiente y capas de alcanzar sus retos deportivos o profesionales.


Dream Big, Princess Photography Campaign | Disney

 

 

La campaña no se queda sólo en las imágenes y solicita al público sus donaciones hasta el Día Internacional de la Niña, el 11 de Octubre. Fondos que se destinarán a la Fundación de Naciones Unidas Girl Up.

 

DreamBigPrincess en Instagram

La campaña fotográfica global #DreamBigPrincess anima a compartir historias inspiradoras de todo el mundo protagonizadas por niñas valientes. Disney colabora con fotógrafas de todo el mundo  para eso, pero también invita a cualquier usuario de Instagram a colaborar con sus fotos e historias a través de los Hashtags:

#DreamBigPrincess
#soyprincesasiendoyo
#souprincesasoureal
#GlaubeAnDichPrinzesin

Estas son algunas de las imágenes que ya se están compartiendo.

 

 

Carousel Love 😍 There is nothing like the State Fair to signify the seasons are about to change and new beginnings. I can’t believe summer is coming to an end, and so many firsts are coming this way! . . . . . #igm_018 #theunspokenperspectivesproject #soul_depiction #cc_goodbyesummer #tgc_lookingup #honestly_bestofsummer #cmprep_creativefocus2 #ct_bokeh #jj_its_kids #dreambigprincess #sns_augustchallenge #gotd_1608 #vsco_kids #illuminatechildhood #honestly_captions #simplyhappy #shared_joy #redtricycle #huffpostgram #magicofchildhood #follow_this_light #galleryoflightfeature #simplychildren #thealbumsco_us #let_there_be_delight #adventuresofchildren #littlebellows #watchthisinstagood #ig_world_colors #minnstagrammers

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Aquatic little big Princess 🌴🌞🌊🌊 🌞 #dreambigprincess #disney @sol__carrion #girlupcampaign

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E=mc2. Hanging out with #einstein #madametussauds #madametussaudsorlando

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Alejandro Jiménez

Redactor e investigador, ratón de biblioteca y observador activo de la realidad. Creo que el mundo cambia según se cuenten las cosas.

El peligro de las canciones con letras machistas

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Pixabay

El reggaetón, la copla, el pop… Habrá géneros más propensos que otros, pero todos albergan canciones con letras con referencias discriminatorias sobre la mujer. “I used to love her/ But I had to kill her” (“Solía amarla/Pero tuve que matarla”). Así se las gastaba Axl Rose en Used to love her. ¿Se habría despachado igual de campante si en vez de a una mujer se estuviera refiriendo a una minoría étnica o religiosa? ¿O forma parte de una ficción construida, reflejo o hipérbole de la realidad sin nada de apologético? No parece haber consenso en cómo interpretar y qué importancia conceder a las canciones en las que se lanzan expresiones de este tipo, denigrantes con la mujer.

Agente socializador esencial

El pasado diciembre, se activaba una campaña en Change.org para pedir la retirada de la canción Cuatro babys, del músico de reggaeton Maluma, por considerarla “denigrante para el género femenino”. Muchos pusieron el grito en el cielo tildando la petición de “censura”, al igual que en febrero resultó controvertida la crítica de la musicóloga Laura Viñuelas sobre el mensaje “machista” de músicos como Joaquín Sabina.

Para muchos sociólogos, la música es un agente socializador de primer orden, y determinadas músicas, independientemente de su calidad, pueden ayudar a configurar un imaginario social en el que se fomente la igualdad o la desigualdad, y podrían resultar socialmente preocupantes en la medida en que difunden contenidos machistas de un modo masivo y con frecuencia entre los más jóvenes, que conocen y cantan sus letras, perpetuando modelos nocivos: la mujer como un objeto o un ser sumiso, el hombre como un príncipe azul…

La importancia del contexto y los oídos receptores

Seguramente haya que analizar cada caso individualmente, cada canción en sí misma. Aunque el contexto podría marcar, en gran medida, la diferencia. Toda música es fruto de un tiempo y un lugar, un contexto que puede considerarse a la hora de interpretar los significados de los temas, o al menos valorar su oportunidad e intención. Sociedades como la española en los años 50 eran más machistas que la actual, y esa madurez social surgía de manera epontánea en las letras de las canciones, haciéndolas a menudo ofensivas contra la mujer.

Incluso en el pop y el rock español de las décadas de los ochenta y noventa del pasado siglo era frecuente encontrar letras en las que transpiraba  violencia simbólica e incluso física contra las mujeres. Seguramente, para analizar su trascendencia, hay que entenderlas ubicadas en el machismo todavía imperante entonces, y sobre todo, empapadas de la imagen de canalla que querían dar muchos artistas (tal vez incluso porque con ella hacían más caja), y en la ironía y credibilidad que transmitían esos creadores a los temas, y hasta valorar si a lo largo de su carrera, como figuras públicas, han alimentado el machismo con sus actos o se han limitado a tomarse a estas licencias artísticas.

¿Licencias poéticas?

En aquellos años, para muchos se tendía también a ensalzar trastornos psicológicos haciéndolos pasar por románticos, como el stalker que vigila constantemente a una mujer (el famoso ‘I’ll be watching you’, de Police) o el que desea que una mujer viva y muera para él. Quizá los propios artistas que escribían estas canciones eran víctimas de su tiempo, con unas lentes de desigualdad a las que pocos escapaban. Pasado ese tiempo, posiblemente el machismo sea más sutil, difícil de vislumbrar, aunque, por suerte, ese amor loco ya se está pasando de moda.

El problema viene cuando las letras dejan de ser un reflejo social o un recurso o licencia poética, y se convierten en armas que propagan lo denigrante. Suele ir asociado no solo a un mensaje de este tono en el artista, sino a un receptor sin voluntad o capacidad crítica, sin intención de combatir los estereotipos que las canciones puedan crear, o en el mejor de los casos, más preocupados por la melodía que por la letra, pues el un ritmo hipnótico puede ser un caramelo envenenado. Suelen destacarse en este sentido las letras del reaggeton, la copla y también del hip hop, muchas veces cantadas o escritas por mujeres. Pueden resultar ridículas, pero habrá quien se las tome al pie de la letra. Y ojo, que dentro de estos géneros hay también excepciones, hay grupos que componen reaggeton y son combatientes feministas, como Chocolate Mix o Viruta FTM.

Un arte incompatible con los retrógados

Sin duda, en las sociedades de los últimos años se ha experimentado una evolución en la igualdad entre el hombre y la mujer, aunque posiblemente vayamos a paso de tractor, más lento de lo deseable. Y esa evolución se percibe también en el arte. La música, además, no casa con visiones retrógadas. La música ha solido ser, en cada época, el himno la juventud que ha combativo el control, el poder.

Queda también un gran camino por recorrer en el machismo en la industria musical. ¿Por qué no hay apenas mujeres ejerciendo de técnico de sonido o productoras de grabación de discos? ¿Y directoras de orquestas sinfónicas? Posiblemente no solo tenga que ver con techos de cristal, sino con los posibles que las mujeres tienen en su inconsciente, las metas y terrenos que se lanzan o no a transitar dando por hecho que son o no para ellas.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

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