Yo también (#MeToo)

Si habéis prestado atención a Twitter y a los muros de Facebook, habréis conocido al menos dos de las campañas a través de hashtags...

Matt King, el ingeniero que está adaptando Facebook a los invidentes

mailto  facebook  twitter  google+

Matt King no solo es un ingeniero con dos décadas de experiencia en IBM. También ha sido tres veces paralímpico, y ha obtenido un récord mundial en ciclismo en tándem.  Matt King es ciego, perdió totalmente la visión cuando era un estudiante de Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Notre Dame (Indiana, Estados Unidos), debido a una retinitis pigmentosa. Y su nuevo trabajo, su nuevo objetivo, está en Facebook.

Quiere hacer esta red social más accesible a los invidentes, experto como es en la lucha para que la tecnología sea una aliada de las personas con alguna discapacidad visual. Lleva en Facebook desde junio de 2015, y entre los avances que ha liderado en la compañía, figura haber incorporado un servicio de reconocimiento de imágenes basado en inteligencia artificial que puede describirle a un usuario ciego una foto de forma automática.

Por ahora, solo en inglés

Podrán utilizarlo los invidentes que utilicen lectores de pantalla, y aunque por ahora el sistema está disponible solo en inglés y para dispositivos con el sistema operativo iOS de Apple, y las descripciones son un tanto generales, es el primer paso de un camino que podría ser revolucionario.

Twitter también se ha puesto las pilas y acaba de abrir la posibilidad de que los usuarios agreguen una descripción detallada a cada imagen que publican.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Jóvenes y mayores, compañeros de piso en Holanda

mailto  facebook  twitter  google+

Foto: Humanitas - Boudewijn Bollmann

Uno de los grandes retos de las sociedades desarrolladas es la integración de los ancianos. Su papel dentro de la comunidad. Cómo hacer que sigan activos y, sobre todo, como no apartarlos de los procesos sociales, de los que ellos son parte aunque a veces se les dé de lado.

De 22 a 90 años

Una vez más, es en Holanda donde encontramos una iniciativa ejemplar. En la localidad de Daventer, cerca de Amsterdan funciona una casa en la que jóvenes y ancianos conviven, compartiendo habitaciones, conversaciones y vivencias. Chicos de 22 años, estudiantes, que pasan sus días junto a ancianos de más de 80 con los que hablan incluso de sexo, como ellos mismo admiten.

Dos problemas resueltos

El proyecto partió de la organización Humanitas y busca resolver dos problemas en una única solución. Por un lado, las dificultados de los estudiantes para encontrar casa y, por otro, el aislamiento y la soledad en la que viven muchos ancianos. Además, los jóvenes colaboran en el cuidado y atención de los mayores, más aún después de que el gobierno holandés recortara las ayudas para este campo.

“La influencia no puede ser más positiva”, recalca Gea Slipkes, presidenta de la asociación. “Ya no se habla solo de enfermedad o muerte. Ahora la juventud, las fiestas y las relaciones de pareja son los temas de debate más frecuentes”.

Amigos íntimos

Por encima de la brecha generacional, los jóvenes y mayores que conviven en esta iniciativa se han convertido en íntimos. “Las cosas son mucho más divertidas ahora”, admite Annie Middelburg, de 84 años, quien ha aprendido a utilizar la tablet gracias Jurrien Mentink, de 22, su compañero de piso. E incluso se ha abierto una cuenta en Facebook.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

El año sin verano en que nació Frankenstein

mailto  facebook  twitter  google+

Imagen: escena de 'Remando al viento'

Así lo retrató la película Remando al viento (1988): un verano de hace 200 años, el de 1816, una pandilla formada por el poeta –y entonces súper estrella- Lord Byron, el poeta y ensayista Percy Bysshe Shelley, su novia de 19 años Mary Shelley, y el médico y escritor John William Polidori, se reunieron en Villa Diodati, en Génova para pasar unas semanas.

Era un verano muy raro en lo climatológico, que tenía muy poco de estival: debido a los movimientos del volcán Tambora de Indonesia, nevó hasta mitad de junio y se sufrieron heladas que echaron a perder cultivos de Europa y Norteamérica, causando una extendida hambruna de alcance intercontinental.

Curiosidad científica

Los amigos se refugiaban de las tormentas charlando a cubierto, repasando la literatura gótica de fantasmas que entonces estaba cayendo en decadencia, y sobre ciencia. Era una época de grandes descubrimientos, a punto estaba de descollar la Ley Faraday, y uno de los interrogantes que se planteaban era si gracias a la electricidad se podría crear vida.

Una noche, Byron propuso un juego, consistente en que cada uno de ellos escribiera una historia de terror. Polidori sorprendería a todos con The Vampire, un relato que, en adelante, se convertiría en el arquetipo de las narraciones de vampiros del Romanticismo. Y Mary Shelley presentaría Frankenstein. Un Prometeo moderno, la primera novela de la ficción científica de la historia.

El monstruo rechazado, el rechazo a la ciencia

Una novela expresiva de las inquietudes de la autora y sus amigos, que más allá del terror que causa su argumento del científico que juega a crear vida y abandona a su criatura sin nombre a la vista de su horrible apariencia, algo de lo que ésta se venga sembrando muertes, es un discurso moralizante sobre la responsabilidad de lo que creamos, y una lectura de los desencuentros sociedad-ciencia vigentes en su contexto histórico.

Mary Shelley, progresista y feminista, no pudo firmar la primera edición de su libro, que salió en 1818, ante la negativa de sus editores, que temían el rechazo del público si éste veía a una mujer figurando como autora. Sí firmó la segunda, la de 1823. Para entonces, aunque el libro tenía detractores en los sectores más conservadores, Frankenstein ya había marcado un hito, y en adelante inspiraría a Stevenson o a las muchas historias de mad doctors que se han sucedido en la historia de la ficción, hasta hoy.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Por fin un programa para quemar calorías practicando sexo

mailto  facebook  twitter  google+

Imagen: YouTube

Admitámoslo. Estar en forma es un infierno. Horas de gimnasio haciendo movimientos repetitivos, agotadores y absurdos, tablas de ejercicios cansinas, dietas que provocan ansiedad, cintas para correr que te hacen sentir como un hamster en una rueda. ¿No hay una manera mejor de estar en forma?

Un buen modo de quemar el michelín

Evidentemente sí: practicando sexo. Es divertido, placentero, se queman calorías y, como suele decirse, se conoce gente. Ahora, es esencial para motivarse en esto de hacer ejercicio controlar cuántas calorías estás quemando, más que nada para saber si has conseguido quitarte del michelín la hamburguesa que te has zampado en el almuerzo. Es la clave en la que se basan las aplicaciones para móviles relacionadas con el ejercicio que tanto éxito han tenido en los últimos años. Ahora por fin hay una que te dice cuántas calorías has consumido en función de tu actividad sexual.

Activar antes de la actividad

Se trata de Bang Fit. Es una aplicación web a la que se debe acceder antes de practicar sexo. Se elige la modalidad solo, dúo o trío y según el movimiento de los participantes, va computando las calorías quemadas por la actividad a través del movimiento del giroscopio del móvil. Sí, tiene ese pequeño inconveniente, hay que practicar sexo con el móvil encima. Ya han ideado la BangFit Band, una especie de riñonera en la que se mete el móvil durante el acto. Muy sexy no es, pero todo sea por perder peso.

30′ de sexo igual a 5km. de bici

Los creadores aseguran que su método es definitivo. Por no entrar en muchos detalles, exponen que, en la postura del misionero, el hombre quema 13 calorías cada 10 minutos mientras que la mujer, 43 calorías en el mismo tiempo. Como visión general, las mentes detrás del invento dicen que 30 minutos de sexo equivalen a 5 kilómetros en bici o lo que es lo mismo, a quemar las caloría ingeridas con dos perritos calientes.

Un último apunte. Detrás de BangFit esta la conocida web de vídeos pornográficos PornHub. Puede decirse lo que se quiera de un sitio así, pero no puede negarse su autoridad para hablar de este asunto.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Libertad vs seguridad en lo nuevo de Jason Bourne

mailto  facebook  twitter  google+

Quinta entrega sobre Jason Bourne, cuarta con Matt Damon. Y esta edición de una de las mejores sagas del género de los últimos años, es de las buenas, con espectaculares escenas de acción y una sólida trama internacional vinculada al ciberespionaje, en la que se ve envuelta el torturado detective. Un argumento que a todos nos suena cercano, actual y atemorizador, con referencias expresas a Snowden o al debate sin resolver de Libertad vs Seguridad que obsesiona en esta era al mundo Occidental, y en especial a Estados Unidos, así como a las peleas por el control del Big Data entre el gran gigante americano y Oriente Medio. Una vez más, el cine adelantándose a los conflictos del futuro, a los basados en el dominio de la información.

 

Como en las películas de Bond, mantiene el periplo por todo el mundo

Entre las novedades de esta ocasión, la interpretación de Tommy Lee Jones y Alicia Vikander en el bando enemigo: la CIA. A la dirección, de nuevo Paul Greengrass (Capitán Phillips, United 93), recuperando su mejor saber hacer y su precisión  y complejidad tras la cámara. Como recurso conocido, la película nos hace girar una vez más por varios países. Empezando por la plaza Sintagma de una Grecia en la vorágine de las protestas populares derivadas de las fricciones con la Unión Europeo por el rescate económico, escenas que en realidad se rodarán en la española isla de Tenerife. Después, iremos a Berlín, Londres, Beirut, Washington, Reikiavik o Las Vegas. El útlimo tramo de la película es memorable.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Ver últimas noticias