Los perros huelen nuestro miedo

“No tengas miedo, porque el perro puede olerlo”. Todos hemos oído esa frase alguna vez que se nos ha acercado un perro. Normalmente son...

Una marca no es solo un logotipo

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©Shutterstock

Para que una vivencia deje una huella profunda en nuestra mente debe impactar en nuestros sentidos. Trasladando este conocimiento al terreno del marketing y la publicidad, se traduce en que las marcas deben lograr alcanzar el ‘corazón’ de su potencial consumidor para pervivir durante más tiempo en su memoria.

¿Y cómo consigue una marca dar forma a su mensaje para que se convierta en una experiencia que impacte en los sentidos de su cliente? Empleando todas las herramientas de comunicación a su alcance. Absolutamente todas. Porque como explica Suso Quesada, director general de Truco y Trufa y profesor del área de Brand Management de la escuela de negocios MSMK – Madrid School of Marketing, los valores de marca se vinculan con “determinados sonidos, imágenes, olores, sabores y texturas o materiales” y estos, a su vez, se asocian a una interpretación abstracta como pueden ser el lujo, la actividad, la fortaleza o el poder.

 

“Una marca no es solo un logotipo. Una marca no es solo un buen nombre. Una marca va mucho más allá: es un resumen sensorial”

 

Cuestión de olfato

Conseguir aunar todos estos elementos en la transmisión al público tiene como resultado una óptima experiencia de marca, intensa y de calidad, que en último término derivará en la ansiada fidelidad. Las técnicas de marketing olfativo en el punto de venta están en auge, mientras que otros recursos como las pantallas con información sobre otros productos son un elemento prácticamente constante en muchos establecimientos. ¿Quién no relaciona la marca Axe con el éxito de un hombre entre el género femenino? Al margen de la polémica y el debate que se ha generado en torno a esta marca de desodorantes e higiene masculina, Axe se ha posicionado sus productos como líderes de su segmento y ha obtenido la notoriedad que buscaba con su potente mensaje publicitario.

Un olor se identifica con un valor y ambos, en conjunto, generan una vivencia y un recuerdo de marca. Incluso se puede llegar más allá, destaca Quesada:

“El objetivo de una buena estrategia sensorial de marca estaría conseguido si al separar cada uno de los sentidos, un estímulo independiente nos asocia a la marca rápidamente”.

¿Es esto posible? Quién no ha evocado una marca al oír una moto rugiendo o al ver el color rojo en una lata de refresco… Si quieres saber mucho más de cómo se crean las marcas y las emociones que te hacen sentir, no te pierdas el artículo de Suso Quesada: “Marcas con sentido y mucha cabeza”

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Fotogalería

AI Wei Wei en Cuenca: Poética de la Libertad

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Aún estás a tiempo de visitar la exposición del artista Ai Wei Wei instalada en la catedral de Cuenca que con el título “Poética de la Libertad” hermana al disidente chino con el mismísimo Cervantes en su centenario, tomando como referente el cautiverio que el escritor sufrió y del que dicen surgió su inmortal Quijote.

La excepcional muestra se completa con otra exposición colectiva denominada Informalistas, que abunda en el concepto del arte como resistencia y contestación, representado por obras abstractas o vanguardistas de Feito, Saura o Zobel. Artistas que ya que vas a Cuenca, puedes admirar también en su Museo de Arte Abstracto de la Fundación Juan March.

 

Y por si las cita no fuera suficiente para volver a una de las ciudades Patrimonio de la Humanidad más espectaculares de España, y su catedral que abre salas y rincones normalmente no accesibles, también el Urban Art se suma a la fiesta con el arte efímero del colectivo Boamistura y su proyecto “Laberintos Líricos” con el que intervendrán en 15 ciudades patrimonio de nuestro país. (Te lo contamos aquí).

 

Además, con la entrada a la exposición de la que también  ya te hablamos en Leequid, puedes entrar gratis en otros dos museos de la ciudad y conseguir un descuento del 50% en el Monasterio de Uclés.

 

 

El coche de motor de explosión tiene fecha de caducidad: 2030

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Imagen: Dominio Público

Una propuesta para detener las ventas de automóviles nuevos con motor de combustión para el año 2030 ha ganado el apoyo de todos los partidos de Alemania en el Bundesrat, Der Spiegel.

“Si el acuerdo de París para reducir las emisiones de calentamiento climático debe ser tomado en serio, no se debe permitir que haya nuevos coches con motor de combustión en las carreteras a partir de 2030,” aseveró Oliver Krischer del partido verde.

Un cambio de este calibre pone miles de puestos de trabajo en riesgo ya que el sistema de propulsión de un coche eléctrico requiere sólo una décima parte del personal para ser montados en comparación con un equivalente de combustión con motor, que necesita más trabajadores para montar cilindros, bujías, y cajas de cambio.

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

Precio de los espaguetis

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Youtube.com

¿Has pensado alguna vez cuánto vale un paquete de espaguetis? En el supermercado de tu barrio probablemente puedas encontrar un paquete de 1 kilo por menos de 1 euro. En concreto en puedes encontrar el kilo de espaguetis por 0,75€ en Carrefour. Esto es porque en muchas ocasiones se pone el grito en el cielo con el precio de la leche, la fruta, pero en general la presión de los precios está en toda la cadena de alimentación.

Cuesta casi tanto la harina como el espagueti

Un kilo de harina cuesta en el super unos 0,65 euros. Quizás un poco menos. Pero pensemos que para hacer espaguetis se necesita harina, agua, maquinaría, gente, control de calidad. ¿Qué margen existe realmente entre fabricante y producto en el caso de los espaguetis?

En Alibaba puedes encontrar mayoristas que venden la tonelada de espagueti por entre 0,20 y 0,40 euros el kilo (en pedidos de varias toneladas).

Si pensamos el margen que puede haber entre un pedido de 0,20 por kilo y 0,40 y uno en el super de 0,75 podemos pensar que los super venden básicamente los espaguetis a precio de coste. Los impuestos son del 4%, salarios, espacio que ocupa el producto… al final por poco que sumes el precio sube y sube y al final te quedas sin margen comercial. Pero lo importante es tener clientes que entren por la puerta, ¿no?

Materia prima barata

La clave de todo está en como se consigue harina barata. Para conseguir harina barata necesitamos mucho trigo. El trigo se consigue realizando cultivos extensivos con técnicas de producción muy intensivas. Usando semillas modificadas genéticamente, pesticidas, sustancias químicas, etc…

El problema es que este subsidio de la alimentación se hace a costa del planeta. Ahora mismo el 40% de la superficie disponible para cultivar se está empleando. Esto quiere decir deforestación, uso de pesticidas, eliminación de la fauna, etc…

Todo para que mañana podamos tener alimentos básicos a precios mínimos, pero que seguramente estén condenando al planeta en su supervivencia.

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

Enamorarse a la millennial: ¿Mucho o bien?

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(CC) Pixabay

No puedo ni siquiera intentar no parecerlo. Millennial, quiero decir (odio la palabra). Con las Pumas desgastadas, mi moño peinado a lo despeinado y mi taza de café junto al portátil. Soy una caricatura de la juventud actual: estudiante de Comunicación y feminista. Me falta un tatuaje de aires post-modernistas en la parte interior de mi antebrazo. Pero me sobran amores no correspondidos.

Enamorarse y los sentimientos frivolizados

Mi tesis es que hoy en día lo normal es no corresponderse, pero que también es normal enamorarse mucho (y de muchos). La sociedad ha banalizado las grandes emociones a base de repeticiones hasta el absurdo y contextos frívolos: hemos comercializado nuestros sentimientos (Hollywood, sin ir más lejos) y también hemos frivolizado las grandes causas (vemos en tercera persona los desastres, mediante telediarios, por ejemplo). Por lo tanto enamorarse no es más que un sentimiento que ya no sabemos diferenciar del capricho, de lo que nos hace gracia, de lo que nos consume. Y cuanto más jóvenes, más se agrava.

Decir me he enamorado de ti ya no es sagrado. Es más, buscamos dentro de una lógica consumista el mayor número de oportunidades para poder decirlo. Nos han enseñado que enamorarse y que se enamoren de ti es mejor que nada, que dentro de una lógica individualista de la sociedad cuando se es más fuerte es en pareja: para crear un único individuo capaz de todo.

He oído decir que ya no se enamora como antes. Tal vez sea cierto. Lo que creo es que ahora cualquier cosa nos parece enamorarnos. Veo a gente con 15 años buscando primeros amores porque eso es lo que hacen los adultos, cuando en realidad lo que tienen es curiosidad. Veo a gente de 20 años conformándose, porque la comodidad prima en un mundo donde decir que no al amor es acto revolucionario. Pero sobretodo veo que las personas somos objetos de deseo.

El enamoramiento y el deseo: una fina línea

Dice una reputada feminista española, Yolanda Domínguez, que las imágenes educan inconscientemente. De lo que vemos, seremos. Y hoy en día vemos deseo: se buscan cuerpos a los que sexualizar, historias cargadas de un nuevo género: el erotismo romántico, construimos nuestra forma en función de ser deseados. Entonces es totalmente normal que hoy deseemos por encima de nuestras posibilidades. Que establezcamos inconscientemente cánones propios que nos lleven a desear a determinadas personas, de ahí a que nos enamoremos fácilmente: cualquiera que cumpla el canon es apto.

Nos encerramos en la idea de que nos hemos enamorado o, al menos, de que deseamos algo lo suficiente como para crear una historia de amor. Somos pobres en cariños y mimos, porque nuestra lógica social nos lleva a querer cantidades ingentes de todo lo que creamos bueno, entonces buscamos amor. Amor como fuente de algo bueno para nosotros. Amor como algo egoísta: alguien que nos haga la cucharita porque así dormimos mejor, alguien que nos diga que somos bonitos cada mañana, alguien que nos tenga en cuenta.

No todo está perdido: aún es posible enamorarse bien

Pero cuando algo cambia, siempre queda la Resistencia. El amor (amor, amor, el de quererse con locura) aún existe. Tal vez sea una búsqueda del Santo Grial: muchos conocen de su leyenda, otros tantos lo buscan y siempre cabe la posibilidad de que exista un Perceval en tu interior capaz de encontrarlo.

Lo cierto es que no hay que enamorarse tanto, como dice la famosa frase, sino enamorarse bien. No creo en las medias naranjas ni en las almas gemelas, pero sí creo en la posibilidad de que dos personas se miren la una a la otra simplemente con amor. Pero para ello, antes hay que sortear cientos de obstáculos que empiezan por uno mismo.

Así que sí, tengo muchos amores no correspondidos y otros tantos imposibles. Me enamoro en el metro, me enamoro de mi pareja de baile, me enamoro del que fue mi novio una y otra vez (en acto de estupidez), me enamoro y pocas veces la historia acaba bien.

Sé que de cierta manera enamorarse tanto acaba quitándole importancia. Pero al final, la gracia de todo este escrito y de la experiencia en sí, es que nos hemos basado en una reacción química que tu cerebro decide hacer a los 7 segundos de haber conocido a alguien. Pero después llega la artillería pesada: el querer y el amar. Somos lo suficiente ricos en emociones, aunque las tengamos adormiladas, como para poder más allá del enamoramiento y crear algo bello y único.

Así que enamórate, pero hazlo bien. Cuando lo hagas bien, quiere. Y si te atreves, ama. Pero enriquécete de la otra persona, no de las cantidades ni de los deseos.

Lucía León Bennasar

Estudiante de Comunicación Audiovisual en la UPF. Videoblogger, inquieta y milennial

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