Qué hacer un fin de semana en Barcelona

Hay tres cosas a las que una debería dedicarle el fin de semana en Barcelona: Los vermús, la cultura y sus calles. Además, este...

¿Cómo se manifiesta la experiencia religiosa en el cerebro?

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Un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Utah se han puesto a investigar qué redes neuronales reaccionan -y cómo- en los sentimientos espirituales. Fue gracias a un experimento en el que contaron con un grupo de veinte mormones voluntarios, cuyo cerebro monitorizaron mientras los sometían a distintos estímulos religiosos, y los resultados del estudio se han publicado en la revista Social Neuroscience.

Se seleccionó un total de 19 sujetos –siete mujeres y 12 hombres–, cuyo cerebro fue monitorizado mientras realizaban diversas tareas, como visualizar vídeos sobre su iglesia, escuchar las citas de diversos líderes religiosos, rezar, leer pasajes bíblicos o recibir otros estímulos audiovisuales.

Durante las pruebas, los participantes eran interrogados para ver si ‘sentían el espíritu’. Podían responder a través de una escala que iba desde ‘no sentirlo’ hasta ‘sentirlo fuertemente’, e incluso tenían un botón para marcar cuando sentían un pico de intensidad espiritual.

Las imágenes obtenidas han revelado que las experiencias religiosas intensas se relacionaban con la activación del núcleo accumbens, formado por un grupo de neuronas y componente del denominado estriado ventral.

La misma área cerebral que el sexo

Se trata de un grupo de neuronas a las que se atribuye una función importante en el placer, la adicción y el efecto placebo, esto es, al sistema de recompensa y las gratificaciones. Se trata de un área cerebral que también se activa con el amor, el sexo, el juego, las drogas y la música.

Además, también se ha descubierto que los sentimientos espirituales se asocian a la corteza prefrontal media (una zona cerebral que se activa por acciones relacionadas con valoraciones, juicios y razonamiento moral) y otras regiones del cerebro asociadas a la atención focalizada.

El pico de intensidad, acompañado de un aumento de ritmo cardíaco y respiratorio, ocurría entre uno y tres segundos antes de apretar el botón y este patrón se repetía para las diversas tareas.

Según Jeff Anderson, coautor del trabajo, su investigación muestra diferencias con otras precedentes realizadas en torno a las prácticas de meditación y contemplación. Así, si bien hasta ahora se mostraba que algunas regiones cerebrales asociadas con la atención reaccionan a la práctica religiosa, la activación del sistema de recompensa se subraya en su trabajo.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

El vinilo mola más y ahora vende más

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Disco de vinilo
Foto: Tomasz Sienicki

Lo moderno es postmoderno, premoderno y antiguo a la vez. El tiempo vuelve y revuelve. Gira y gira. Gira como un disco. Como un disco de vinilo. Esos discos que desaparecieron durante la década de los noventa. Primero por la eclosión de los cedés. Después, ambos formatos barridos por los .mp3. Pero el vinilo ha vuelto. La cara B de esta época.

El número 1 en ventas

Y poco ha poco ha ido ganando terreno, contra todo pronóstico. Hasta alcanzar el número 1 del hitparade. Por primera vez desde que el enorme formato plástico compite con el etéreo sistema de archivos digitales, la industria ha generado más ingresos por venta de vinilos que por descargas.


Lo afirma la Entertaiment Retailers Association, la organización británica que reúne a los establecimientos comercializadores de soportes de entretenimiento y culturales. Y ha aportado datos claros. La pasada semana las ventas de vinilos generaron 2,8 millones de euros. Frente a esto, las descargas de música supusieron un total de 2,4 millones.

Como claro síntoma de la enorme evolución de las ventas de vinilos, en la misma semana del pasado año, las ventas de vinilos fueron de 1,4 millones de euros, frente a los más de 5 millones de las descargas.

Un objeto fetiche

Son varios los factores que hay detrás de estos números crudos. Por un lado, cada venta de un disco en vinilo supone más desembolso que la compra de música para descargar. Prácticamente el doble.

Por otro lado, la descarga de música previo pago ha ido cediendo terreno no solo ante el vinilo. Las plataformas de música en streaming han ocupado este espacio de la música virtual.

Pero el resurgimiento del vinilo incluye factores difícilmente cuantificables. Aspectos que tienen que ver con la psicología de los compradores. Personas que buscan tener un formato físico que poder palpar. Y un disco de 30 centímetros es un objeto perfecto.

Tanto es así, que según una encuesta de la BBC, muchos de los que escuchan un disco en streaming acaban comprándolo en vinilo. Y el 48% jamás lo escucha en el formato físico. Es más, un 7% de los compradores ni tan siquiera disponen de un plato en el que escuchar el vinilo que acaban de adquirir.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Inspector Disaster, creando un libro desde cero [Entrevista]

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Entrevista a Carmen Fernández autora del libro Inspector Disaster.

¿Qué te anima a escribir en un momento donde parece imposible vivir de ello?

El mismo ánimo que a los muchos chavales que hoy estudian periodismo o magisterio o tantas otras carreras con exiguas salidas.

L: ¿Alguien les garantiza una vida sin sobresaltos económicos a pesar de sus muchos esfuerzos?

C.F: No, en absoluto. Lo hacen porque, aun sabiendo que las posibilidades de que puedan vivir de lo que les gusta son escasas, no quieren renunciar a su sueño sin al menos intentarlo. A pesar de la incertidumbre. Por mi parte, tengo la gran suerte de haber alcanzado una situación de «equilibrio vital» bastante satisfactoria:  tengo un trabajo prosaico —el de traductora— que no me apasiona pero me permite vivir, y una afición —la escritura— que no me permite vivir pero me apasiona.

¿De qué van tus historias?

C.F.: Desde pequeña he tenido dificultades para dominar una imaginación desbordante. Y aunque a veces es divertido, esta «peculiaridad» también me ha causado bastantes problemas. El principal de ellos es el de no poder contar nada sin que mi interlocutor —si me conoce—  me advierta de entrada: «¿Podrías atenerte a los hechos y dejarte de exageraciones y florituras?». ¿Cómo explicar que no cambio ni exagero?: así veo la vida. En mis historias puedo dar rienda suelta a mi imaginación sin llevarme un tirón de orejas.

¿A quién recomendarías un libro como el tuyo?

C.F.: Mi público objetivo era inicialmente el adolescente —de hecho, mi hijo Guillermo, de catorce años, comenzó siendo mi referente y corrector— pero a medida que avanzaba la trama, todo se iba complicando. Es lo que ocurre cuando un relato se te va de las manos y termina escribiéndose solo. Tanto es así que tengo la sensación de haber sido una mera mecanógrafa.

Ahora no estoy muy segura de qué público espera ansioso la llegada de Disaster, pero seguro que lo hay: todo es cuestión de buscarlo.

Volviendo a la pregunta: ¿A quién recomendaría este libro? A los jóvenes amantes de lo «vintage». O a los adultos que se niegan a que la edad anestesie su entusiasmo juvenil.  O a los estudiantes de oposiciones.  Y, por supuesto, a los admiradores de los Hermanos Marx. Sí, creo que es una buena forma de olvidar las tensiones durante un rato.

¿Cómo ha sido el proceso de auto edición?

C.F.: La auto-edición ha sido un proceso sencillo porque he contado con el apoyo de un excelente ilustrador y el respaldo de mi pareja, que se ha  ofrecido a ser mi editor por iniciativa propia y sin necesidad de que le obligase. Ahora comienza la parte espinosa: la temida distribución.

Esa es la auténtica «chinita en el zapato» de quienes nos auto-editamos. Los canales de distribución están copados por las editoriales y son muy pocas las librerías que quieren o pueden acoger libros publicados por autores con pocas posibilidades de promocionarse.

¡Por suerte contamos con internet! Obviamente, darse a conocer a través de la red es complicado y requiere de gran tesón y paciencia, pero a mi juicio es un ejercicio bastante más gratificante y mucho menos exigente que el de conseguir que una editorial se fije en un autor novel.

¿Cualquier otra cosa que quiera añadir?

C.F.: Quisiera daros las gracias por brindarme la oportunidad de responder a vuestras preguntas y desearos unas fantásticas Navidades. Por cierto, no se me ocurre mejor ocasión que estas fiestas para acompañar al Inspector Disaster en la resolución de su nuevo caso —«Operación Navidad»—. Prometo que, como mínimo, se os escapará una sonrisa.

 

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

Record Guinness de plantación de árboles en 1 día: 50 millones

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National Geographic

Aunque el record aún no ha sido verificado por “Guinness World Records”, funcionarios indios han informado de que voluntarios plantaron 49,3 millones de árboles jóvenes el 11 de julio de 2016, consiguiendo romper el récord anterior de plantación de árboles en un solo día.

El anterior record estaba en 847.275 árboles y fue establecido en Pakistán en 2013.

800.000 voluntarios de Uttar Pradesh trabajaron durante 24 horas en la plantación de 80 especies diferentes de árboles a lo largo de carreteras, ferrocarriles, y tierras públicas. Los árboles fueron criados en viveros locales.

Este esfuerzo es parte del compromiso que hizo la India en la Conferencia de Clima de París en diciembre de 2015. En el acuerdo, firmado el Día de la Tierra 2016, India acordó gastar $ 6 mil millones para reforestar el 12 por ciento de su país (consiguiendo llegar al 29 por ciento del territorio del país).

Ver noticia en National Geographic.

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

Uno de cada cinco españoles cree que proteger el medio ambiente no debería costar dinero al ciudadano

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Pixabay

Es necesario defender y conservar el medio ambiente, claro, sobre todo en el contexto del cambio climático. Pero no debe costarnos ni un euro. Es lo que piensa casi el 30 por ciento de los españoles, según se desprende del Barómetro de Noviembre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) difundido el pasado lunes. Más de la mitad de los encuestados, indica el estudio, tienen claro si su forma de vida es o no perjudicial para el medio ambiente.

Exactamente, es el 22,8 por ciento de los españoles el que considera que esta materia “no debe suponer ningún coste adicional para los ciudadanos”. Un 46% opina sin embargo que la defensa y conservación del medio ambiente es absolutamente necesaria aunque su protección suponga a veces costes altos, y un 28,4% opina que se debe proteger “siempre que las medidas no resulten demasiado costosas”, y en respuesta a la cuestión de hasta qué punto estaría el encuestado dispuesto a “pagar precios más elevados” para proteger el medio ambiente, un 38,9% estarían muy o bastante a favor frente a un 24,5 en contra y un 26,3 que no se posiciona. Sin embargo, cuando se pregunta por “dedicar más recursos”, hay más quórum: el 74,8% está a favor frente al 5,2 que se opone.

El agua, la preocupación principal

El CIS también ha solicitado la opinión de los encuestados en materia medioambientales específicas. Así, el 54,8% de los encuestados indicó la contaminación del agua entre los tres temas ambientales más preocupantes, mientras el 53,1 por ciento marcó el calentamiento global y el 30,6 por ciento refirió el agotamiento de los recursos naturales. El 26,4% señaló el uso de pesticidas y productos químicos en la agricultura, el 24% el aumento de residuos y el 23,4% los desastres naturales.

Por otro lado, y en la era de la información, la encuesta revelan que algo más de la mitad de los ciudadanos se siente poco o nada informado sobre medio ambiente aunque la mayoría (75,8%) se sirve de los medios de comunicación para enterarse sobre estos temas. También parece cuestión de intereses: el 46,3% considera que los españoles, aunque interesados, no están lo suficientemente preocupados por este tema y para el 35% hay muy poco interés y preocupación, principalmente (46,2%) por falta de educación al respecto.

Desde el punto de vista de la implicación en el activismo pro medioambiental, el 95,4% de los encuestados declara no pertenecer a ninguna organización conservacionista, frente a un 4,4% que sí lo hace, y la mayoría no se han sumado a ninguna campaña ni donado a ninguna de estas causas en el último año. No obstante, el 62% rechaza la idea de no poder hacer nada individualmente por el medio ambiente, el 51,7% asegura que “hace todo lo que es bueno para el medio ambiente aun cuando ello le cueste más dinero o le lleve más tiempo” y un 48,7 considera que tiene sentido hacer algo aunque los demás no hagan lo mismo.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

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