Proteínas de soja 

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La Liga de la Justicia contra el malvado oleoducto

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Actores de la Liga de la Justifcia
Imagen: YouTube

La Liga de la Justicia tiene una nueva misión. Ahora, van a enfrentarse a un supervillano muy especial. Un oleoducto que amenaza con contaminar las aguas del río Missouri a menos de dos kilómetros de la reserva sioux Standing Rock. Los indígenas ven peligrar su medio de vida y no han dudado en pedir la ayuda de los superhéroes. Batman, Wonder Woman, Aquaman, Cyborg y Flash ya han entrado en acción.

Sioux en pie de guerra

Desgraciadamente este no es el argumento de la enésima película basa en cómic con la que Hollywood quiere conquistarnos. Es una reclamación real ante un nuevo atentado ecológico. Los miembros más jóvenes de la tribu sioux se han puesto en pie de guerra ante la amenaza de la instalación de una tubería de petróleo en sus tierras.

Pero en lugar de pintar sus caras, los nativoamericanos han utilizado herramientas de última generación. Primero abrieron una página en Change.org pidiendo firmas contra la construcción del oleoducto. Rezpect Our Water denuncia que los 1.800 kilómetros de tubería son un riesgo evidente para la población de la reserva, unas tierras ancestrales para la tribu. La tubería podría contaminar las aguas del río que permite la superviviencia de la tribu.

Llamada a la Liga de la Justicia

Y después, han reclamado el apoyo de los actores que encarnan a los héroes de la Liga de la Justicia. Ben Affleck, Gal Gadot, Jason Momoa, Ray Fisher y Ezra Miller han grabado un pequeño vídeo en el que denuncian el peligro de construir un oleoducto en esta zona natural de Dakota.

Los actores, bien metidos en el papel, grabaron el vídeo desde su perspectiva de superhéroes. “Como defensores de la Tierra, queremos apoyar a todos los que se oponen a la construcción del oleoducto”, declara Flash.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Se estrena ‘Havanna Moon’, documental sobre el concierto de los Stones en Cuba

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Fuente: frame de 'Havanna moon'

Havana Moon documenta el único e histórico concierto que ofrecieron The Rolling Stones en La Habana, Cuba, el pasado mes de marzo. La cinta está dirigida por Paul Dugdale, un multipremiado documental con varias películas sobre grupos de música en su haber, como Adele, Coldplay, Lenny Kravitz o Mumford and sons). Con los Stones ya trabajó en 2013, registrando su show en el Hyde Park de Londres.

La película,  que toma su título de la canción Havana Moon del legendario Chuck Berry, grabada en 1957, revive, con imágenes exclusivas, algunos de los entresijos del épico encuentro de la banda británica con más de 1,2 millones de cubanos, en el que Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts y Ronnie Wood ofrecieron algunos de sus clásicos, como Jumpin’ Jack Flash, It’s Only Rock ’n Roll, Gimme Shelter, Brown Sugar o Satisfaction, que estuvieron prohibidas en la isla estuvieron prohibidas durante más de 50 años.

Un solo pase en España

La gran noche, que fue de entrada gratuita, ponía punto final a la gira Olé en América Latina en el año 2016. El documental se estrenará simultáneamente en 41 países de Europa, Asia, Australia y América. En las pantallas de España se podrá ver únicamente viernes 23 de septiembre. Mick Jagger expresó su emoción sobre este concierto con las siguientes palabras:El show en Cuba fue sencillamente asombroso. Fue un momento increíble; había un mar enorme de gente que llegaba hasta donde alcanzaba la vista. Se sentía el entusiasmo de la multitud de personas y eso fue, para mí, el momento culminante”.

http://www.stonesincuba.com

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

¿Eres capaz de distinguir el reggaeton de un poema?

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Nicky Jam y Pablo Neruda
Foto: Siednji Leon/Alexan

Ahí va la provocación: dentro de algunos años, las letras del reggaeton serán consideradas auténticas obras líricas. Poemas a la altura de los versos del Siglo de Oro o la Generación del 27. Y si alguien lo duda es porque no conoce Reggaeton o poema.

Creativos sin prejuicios

Reggaeton o poema es la iniciativa de tres creativos publicitarios. Nuria Guther, Carmen López y Antón González. Los tres decidieron despojarse de sus prejuicios, o al menos, tomárselos con humor. Abrieron un canal de Instagram en el cuelgan vídeos cortos, recitando una rima. Ahí empieza el juego.

Se trata de que los oyentes traten de adivinar si la estrofa pertenece a un poema clásico o a la letra de una canción reggaetonera. Y la verdad, es más difícil de lo que parece. Si el autor es Nicky Jam o Mario Benedetti no es tan fácil de identificar como cualquiera pudiese juzgar a bote pronto.

Neruda o Don Omar

Los chicos de Reggaeton o poema no han querido que te quedes con las ganas de saber si has acertado, o peor, si has fallado. Por eso en cada post incluyen la respuesta en la parte de abajo de los comentarios. Otra cosa es que estés dispuesto a aceptar, y reconocer, que has confundido a Neruda con Don Omar.

Y para terminar de darle un aire cómico a su propuesta, los protagonistas aparecen en cada vídeo con unas vestimentas a medio camino del barroco, las gorgueras, por ejemplo, y del mundo de las bandas, con gorras y tattoos. Lo que haga falta para confundir.
Ahí van algunas de estas preguntas. Les hemos quitado las respuestas, para que os pongáis a prueba.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Uno de cada cinco pescados que comemos es un fraude

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Fuente: Survivor para Pixabay

La organización internacional de conservación marina Oceana ha publicado un preocupante estudio, realizado a partir de un análisis de más de 25.000 muestras de pescado en 55 países en todos los continentes excepto la Antártida, señalando que uno de cada cinco pescados está mal etiquetado, práctica que el trabajo califica de “fraude”.

El informe , que se ha dado a conocer en Washington con ocasión de la reunión de líderes de todo el mundo para preparar la conferencia Nuestro Océano, que se celebrará en la capital estadounidense esta semana, señala que el mal etiquetado afecta a toda la cadena del sector del pescado: el comercio minorista, el mayorista, la distribución, la importación-exportación, el envasado y el desembarque. El informe también, con todo, alaba los recientes avances en la Unión Europea desde que Oceana denunció el fraude: éste ha decrecido la mala praxis del 23% en 2011 al 8% en 2015.

Pez gato por liebre

Este año, el presidente de EEUU Barack Obama propuso establecer una norma para que fuera necesaria la trazabilidad de 13 pescados en situación de riesgo. La trazabilidad es un sistema integral para la valorización de pescado y marisco provenientes de pesca artesanal, que marca y traza de forma individual cada unidad que se comercializa, indicando datos como el nombre del barco, la fecha de captura, la especie, el puerto de desembarco y el arte de pesca artesanal utilizado en su captura. Oceana estima que el Gobierno estadounidense debería extender la regla a todas las especies de pescado que se vendan en su territorio y desde el barco hasta el plato.

Otros datos obtenidos por Oceana señalan que el 82% de las muestras de mero, perca o pez espada analizadas estaban mal etiquetadas, y más de la mitad habían sido sustituidas por especies que están consideradas como amenazadas de peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). El pez gato asiático y la merluza eran dos de los tipos de pescado más sustituidos habitualmente en todo el mundo. En concreto, el pez gato asiático se vendió como 18 tipos diferentes de pescados con mayor valor comercial. En Brasil, por ejemplo, el 55% de las muestras de tiburón eran en realidad pez sierra, una especie también en peligro crítico y cuyo comercio está prohibido en ese país.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

En defensa del viejo Jack

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Conector minijack
Foto: Mariofergo

La pasada semana, Apple presentó su flamante iPhone 7. Además de la habitual panoplia de funcionalidades y cachivaches de última generación, dos cosas llamaron la atención. Una fueron los Airpods, los auriculares inalámbricos sobre los que hablaremos otro día. La otra fue la desaparición del puerto jack para la conexión de dispositivos de audio.

La compañía de Cupertino puso como excusa la calidad y la posibilidad de reducir el tamaño del dispositivo al sustituir este puerto por el Lightning, la conexión propia, y exclusiva, de Apple.

Los tiempos están cambiando

Sin embargo, las auténticas razones parecen ser otras. Vivimos tiempos en el que es imposible que se establezca un estándar para la tecnología. Las compañías crean sus propios sistemas, distintos de la competencia, de manera que periféricos o software no son compatibles de los aparatos de una marca a los de otra, de modo que el usuario, al final, se ve obligado en muchas ocasiones a pagar dos veces por lo mismo.

En el caso de las conexiones hemos pasado de las entradas sencillas, al euroconector, al cable VGA, al USB, ahora al HDMI. Nuevos dispositivos, nuevas entradas, nuevos cables. Nuevos desembolsos. Por no hablar de las toneladas de chatarra tecnológica que cada cambio supone.

Jack, el superviviente

Pero a todos estos cambios, siempre ha sobrevivido la conexión jack. Creada nada menos que a finales del siglo XIX, para servir en aquellas grandes centralitas que hemos visto en tantas películas. Las diligentes telefonistas necesitaban un pincho fácil de poner y quitar. Las compañías, algo barato. Los clientes, buen sonido.

Jack cumplía todas estas premisas. Además, se fue adaptando a los tiempos con leves cambios en su diseño, que nunca comportaron que dejará de ser compatible con las conexiones anteriores. Así pasó del mono al estéreo, al 5.1, a admitir funcionalidades como el control de volumen o de reproducción.

Su contribución a la música

El jack y el minijack, la versión de 3,5 mm de su hermano mayor de 6,5, han viajado de aquellas centralitas hasta hoy con plena vigencia. De camino han servido para que se realizaran las primeras grabaciones musicales y para electrificar instrumentos. Para que Chuck Berry, Keith Richards o Jimi Hendrix enchufaran sus guitarras. Para que Otis Redding o Kanye West conectaran sus micrófonos.

Y para que millones de personas, de varias generaciones, conectaran sus instrumentos, sus auriculares, sus altavoces, sus reproductores y se aficionaran a la música a través de un pequeño trozo de metal cilíndrico.

Con semejantes credenciales, el jack se va a resistir a desaparecer. Porque, además, dada su longevidad y flexibilidad, en la actualidad, millones de dispositivos de todo el mundo dependen de él. Así que a Apple no le queda más remedio que incluir un adaptador. Algo que tampoco es un problema para una compañía experta en vender a parte todos los accesorios posibles.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

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