Algunas novedades musicales con las que ir terminando la semana

Albert Hammond Jr – Far Away Truths Otra píldora del cuarto disco en solitario del guitarrista de The Strokes, el americano Albert Hammond Jr,...

La burbuja del carbón – Por qué empresas como Repsol están sobrevaloradas

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Empresas como Repsol o cualquier otra que depende del carbono siguen haciendo cuentas y valoraciones como si su negocio no afectara al calentamiento global. Esto hace que vivan en una burbuja del carbón. Este concepto de la burbuja del carbón se basa en la siguiente idea.

Ahora mismo ya hay unas estimaciones que nos dicen cuando Co2 deberíamos emitir para evitar superar los dos grados de calentamiento global. No estamos hablando de enfriar el planeta lo cual es ya inevitable, estamos hablando de evitar la catástrofe total.

Esas emisiones totales de Co2 si se tienen en cuenta en la valoración de las empresas cuyo modelo de negocio básicamente se basa en quemar combustibles fósiles, hace que muchas de ellas estén viviendo en una burbuja.

CitiGroup, uno de los bancos más importantes del mundo puso la cifra de 100 trillones como la burbuja que existe en la valoración de estas empresas. En su informe que tienes disponible en el link hace énfasis en la idea de que invertir ahora en más energía limpia para cumplir con los compromisos del Acuerdo de París no solo tiene un efecto bueno para el planeta, si no que además ayudaría a ahorrar dinero. Incrementar la producción de energía con combustibles fósiles es más caro, menos eficiente y sobre todo, nos pone a todos en grave peligro ante un futuro muy poco sostenible.

No sólo se trata de que estas empresas no podrán quemar todas sus reservas de combustible fósiles, si no que además fuentes de energía renovables dominarán la producción de energía en el futuro cercano. Esta alternativa a la generación de energía no es algo que deseamos, es algo que necesitamos si no queremos vivir en un mundo apocalíptico.

Con esto en mente, la cosa es bastante fácil. Fondos soberanos, fondos de inversión y otros inversores, están poco a poco moviendo su dinero de empresas que depende en gran medida del combustible fósil a otro tipo de empresas que pueden generar energías más limpias.

Si piensas que la idea de energía es renovable es nueva, lee esto

En el informe de CitiGroup, se puede leer lo siguiente:

Como Thomas Edison señaló a Henry Ford y Harvey Firestone en 1931, “somos como los inquilinos que cortan la cerca alrededor de nuestra casa para usarlo como combustible cuando deberíamos utilizar fuentes inagotables de la energía que están en la naturaleza – sol, viento y el mar. Me gustaría poner mi dinero en el sol y la energía solar. ¡Qué fuente de poder! Espero que no tengamos que esperar hasta que el petróleo y el carbón se agoten para usar estas fuentes de energía”.

 

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

Esta Navidad, recicla un regalo

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Hay mucha discusión estos días acerca de la etiqueta detrás de la tendencia a “re-regalar”, es decir, dar un regalo que tiene en casa, pero que no es necesario.

Reciclar un regalo y salva el mundo

Re-regalar tiene todo el sentido del mundo. Si tienes en casa cosas que no usas y que están como nuevas, busca formas de reutilizar ese regalo siendo el regalo para alguien que pueda usarlo. Por supuesto, re-regalar necesita ser hecho con cariño para que el que lo recibe sepa que hay algo más que un regalo detrás de este obsequio.

A los niños y niñas un regalo por familia

En navidad es normal que ante un recién nacido nos volvamos locos y hagamos regalos en exceso. Seamos un poco responsables con el medio ambiente, con la educación del niño, y hagamos regalos en equipo. Cada familia se organiza y hace un regalo a la niña o niño de forma que esté la cosa organizada. No se trata de ahorrar, se trata de regalar cosas que tienen sentido. 4 coches, o 5 muñecas no tienen sentido. Mejor regalar una muñeca y una casa o un coche y una caja de herramientas. Si nos organizamos mejor.

El amigo invisible no falla

Una forma muy fácil de organizar esto entre los mayores es hacer el famoso amigo invisible. De esta forma no se duplican regalos y todos reciben algo. Fijar un precio máximo también es una buena idea para evitar las comparaciones odiosas.

 

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

Los increíbles dibujos a lápiz y bolígrafo de Joaquín Rodríguez [Galería]

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Joaquín Rodríguez - La Fiambrera

¿Quién no ha hecho dibujitos con un boli en un papel? Pero seguro que difícilmente a la altura de este artista madrileño, de formación arquitecto, y que es capaz de vender sus obras en agencias de publicidad,  que demuestra una gran maestría con la técnica de dibujo usando un simple lápiz o rotulador.

 

Ahora la galería La Fiambrera expone las últimas obras de Joaquín Rodríguez, retratos de mitos del cine y la música, que puedes comprar también en su web. Y si para los originales no te llega, hay reproducciones firmadas por el autor a un precio muy asequible.

 

Disfruta nuestra selección.

 

Joaquín Rodríguez - La Fiambrera
Joaquín Rodríguez – La Fiambrera

 

Joaquín Rodríguez - La Fiambrera
Joaquín Rodríguez – La Fiambrera

 

Joaquín Rodríguez - La Fiambrera
Joaquín Rodríguez – La Fiambrera

 

Joaquín Rodríguez - La Fiambrera
Joaquín Rodríguez – La Fiambrera

 

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Joaquín Rodríguez – La Fiambrera

 

Joaquín Rodríguez - La Fiambrera
Joaquín Rodríguez – La Fiambrera

 

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Joaquín Rodríguez - La Fiambrera
Joaquín Rodríguez – La Fiambrera

Alejandro Jiménez

Redactor e investigador, ratón de biblioteca y observador activo de la realidad. Creo que el mundo cambia según se cuenten las cosas.

Intentarlo o no intentarlo, esa es la cuestión

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(DP) PIxabay

Desde luego, es más fácil no intentarlo, escudarnos tras excusas yermas que no son más que el reflejo de nuestros miedos. Decir que ya conocemos el sufrimiento y recubrir nuestras emociones de una película impermeable que impida que traspase todo lo que pueda empapar nuestra zona de confort hasta destruirla.

Es mejor quedarse en la zona de confort

Siempre preferimos quedarnos con el consuelo de no haber sufrido, pues no hubo oportunidad, que con el orgullo de al menos haberlo intentado. A nuestra vulnerabilidad, en lugar de aceptarla como algo hermoso – pues conlleva los más bellos sentimientos -, la demonizamos y la convertimos en una maldición. Tapiamos todas las salidas que nos remiten a resultados distantes entre ellos y enriquecedores a su manera solo porque, puede ser, tal vez, es posible que alguna de esas posibilidades contenga un dolor intrínseco. Ni tan siquiera aceptamos la posibilidad de que tal dolor pueda sacar a relucir partes de nosotros que no conocíamos.

Es cómodo no intentarlo pues supone una cuota de riesgo inexistente. Pero es triste. Más bien vacuo; cuando aceptamos no tomar ningún riesgo como modus operandi nos quedamos flotando en una nube donde nada nos puede tocar, ni lo bueno ni lo malo. Alejamos los caprichos del destino que toman forma de serendipia de nuestras posibilidades inadvertidas y convertimos nuestra existencia en un conjunto de patrones que precisan de un riguroso control bajo un protocolo de protección (falsa).

Intentarlo siempre carga un porcentaje de riesgo. Es cierto que en ocasiones este es más alto de lo que nos haría sentir cómodos. No voy a negar la posibilidad de que las contiendas vitales que sostenemos, a veces contra nosotros mismos, puedan suponer un daño que trascienda el plano metafísico y te marque dolorosamente.

Pero.

Siempre hay un pero.

Las probabilidades de que salga bien aquello que vas a intentar es algo por lo que deberíamos pararnos a analizar rigurosamente si realmente vale la pena simplemente no intentarlo. Es muy probable que notemos que en verdad es un error quedarse de brazos cruzados mirando como la vida pasa.

¿Y si decidimos intentarlo y todo sale bien? ¿Y si decidimos intentarlo sabiendo que es posible que salga mal? Cuando lo intentamos cometemos el error de creer que la única vía es la del final feliz, como si la posibilidad de que algo se tuerza ha sido exiliada de la casuística. Mi teoría es que si juntamos la ilusión del intento con la comprensión del fallo, crearemos una posibilidad nueva que será factible sea cual sea el resultado: la de comprender que ha pasado como ha pasado pero al menos ha pasado. Evitarnos dramas, evitarnos presiones. Saber que ha podido suceder y que ha podido fallar y en ambos casos tener la cabeza bien alta por haber sido valientes en una vida en la que eso no se destila.

Si tenemos la posibilidad al alcance de nuestra mano, ¿por qué no intentarlo?

 

Lucía León Bennasar

Estudiante de Comunicación Audiovisual en la UPF. Videoblogger, inquieta y milennial

El ‘Cuento de Navidad’ de Dickens, aplicado a una botella de plástico

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Esta es la historia de un consumidor de botellas de agua. Botellas de plástico, con petróleo y gas en su ADN. Un consumidor en cuyos hábitos no se incluye reciclar. Pero, como en el tradicional Cuento de Navidad de Dickens. –aunque, en este caso, los tres escenarios planteados son de futurova a tener una epifanía.

La botella uno

Una noche, después de cenar, el consumidor tira una botella vacía, de las de plástico, a la basura biológica, en vez de al cubo amarillo. Y la botella se le aparece en sueños. Y le cuenta que, por su decisión, terminó en un extenso vertedero. Durante los largos mil años que le quedaron de vida, a medida que se iba comprimiendo en las capas de chatarra que se iban acumulando en el basurero, y a medida que le llovía encima, se iba viendo desprovista de sus compuestos, y algunos de ellos eran muy tóxicos, y penetraban en el subsuelo, y en él en las corrientes de agua subterránea, envenenando su entorno, su ecosistema, y por supuesto a los seres vivos que lo habitaban.

La botella dos

El consumidor tiene una segunda oportunidad, esto es solo un sueño. Pero aún no ha reparado en su error, y vuelve a tirar la botella en el mismo contenedor. La botella regresa del futuro para contarle su aciago destino. Ha ido a parar a un arroyo que desemboca en un río, que a su vez se sumerge en el mar. Por la inmensidad oceánica ha vagado durante meses, hasta alcanzar un siniestro y desconocido lugar llamado la Gran Isla de Basura del Pacífico, una de las cinco espirales de plásticos que hay en la superficie marina de todo el mundo, y en este caso, en él conviven millones de desechos de ellos. Con todos ellos, sin quererlo, por el mero hecho de estar producida de plástico, ha terminado espesando el agua y volviéndola tóxica. Mala conciencia para ambos.

La botella tres

Por fin, el consumidor se cae del guindo, y tira la botella al contenedor amarillo. Ésta viene a contarle que, a raíz de la gran decisión, cree en la reencarnación, porque, de la basura, un camión la llevó a una planta donde la comprimieron junto con sus compañeras, para formar un bloque, que luego se trituraró en pequeños trozos, que se lavaronn, se fundieron, y se conviertieron en materia prima que ahora se puede reutilizar. La botella 3 está lista para renacer. ¿Una bandeja? ¿Una carpeta? ¿El forro de un libro de texto? Todo es posible.

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

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