Los surfers portan bacterias resistentes a los antibióticos

Estás entre las personas más envidiadas del planeta. Cuerpos esculturales, morenos todo el año y disfrutando de las playas más que nadie. Del agua...

Igualdad de sexos en el viaje a Marte

mailto  facebook  twitter  google+

Igualdad en los astronautas elegidos para el viaje a Marte
Foto: NASA/Bill Ingalls.

En 1963, Valentina Tereshkova se convertía en la primera mujer en viajar al espacio. Dentro de aquella extensión de la guerra fría que era la carrera espacial, los soviéticos tomaron también la delantera en este campo a los norteamericanos. Ahora las cosas soy muy distintas. Mucho en cuanto al panorama político. Menos en cuanto a la igualdad. Aunque ahora la NASA apueste por la paridad.

Igualdad en la selección

En 2013, la agencia espacial de Estados Unidos abrió uno de sus escasos y selectísimos procesos de selección de personal. La NASA solo acepta candidatos a astronauta cada cuatro o cinco años. Y durante otro año y medio, somete a duras pruebas a los preseleccionados. Pruebas tanto físicas como psicológicas.

De los 6.100 candidatos presentados en esa convocatoria, solo ocho consiguieron superar todo el proceso. Cuatro hombres y cuatro mujeres. “No partimos de ideas preconcebidas sobre el sexo de las personas elegidas”, recalcó el responsables del Centro de Selección John Glenn de la NASA. “Simplemente, estos fueron los mejores candidatos para el puesto”.

Elegidos para la gloria

Y no son unos candidatos cualquiera. Estos ocho elegidos son los astronautas que, en principio, acometerán el próximo gran reto de la agencia: el viaje a Marte. Para ello serán entrenados durante los próximos años. Viajar a distancias siderales, investigar asteroides del espacio profundo y, por fin, poner un pie humano en el planeta rojo.

“Si llegamos a Marte, representaremos a nuestra especie en un entorno en el que jamás ha estado”, proclama Anne McClain, una de las elegidas. “Ese es el mayor logro del ser humano”, sentencia.

15 años de entrenamiento y tecnología

Pero para que llegue ese momento, todavía queda mucho. Mucho para estas cuatro mujeres y cuatro hombres. Deberán aprender a pilotar naves a velocidad supersónica, practicar paseos espaciales entrenado bajo el agua y controlar sus tripas en la microgravedad.

Eso por su lado. Porque la NASA estima que la tecnología necesaria para acometer el viaje a Marte necesita todavía 15 años más de desarrollo. Una década y media para disponer de un vehículo que pueda acoger a estas ocho personas durante los nueve meses que tardarán en recorrer los 50 millones de kilómetros que separan los dos planetas del Sistema Solar.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Google anuncia que utilizará solo energías renovables en 2017

mailto  facebook  twitter  google+

El gigante Google ha anunciado su plan energético para 2017, señalando que en ese ejercicio planea utilizar solamente energías limpias, procedentes de energía solar y eólica, que alimentarán las instalaciones que la empresa tiene alrededor del mundo, tanto centros de datos como oficinas.

En 2015, solo un 44% de los edificios de la compañía utilizaron estos recursos energéticos, pero en julio se comprometió a triplicar el consumo antes de 2025. En aquel momento tenía 1.1 gigavatios de energía limpia contratada. La compañía ha alcanzado cinco acuerdos para adquirir energía de plantas renovables de Estados Unidos, Chile y Suecia. La duración de los contratos oscila entre 10 y 20 años. Según Google, son los mayores contratos de energía renovables firmados por una empresa ajena al sector energético.

Calcular la luz solar de nuestra casa

Además, desde hace un tiempo puso en marcha su proyecto Sunproof o Techo solar, que, por medio de Google Maps, calcula la cantidad de energía solar que recibe nuestro tejado de casa en un año, para calcular el coste de la instalación frente a las facturas de electricidad de todo un año para saber si es rentable o no instalar paneles solares en nuestra casa. Este proyecto, eso sí, se ha puesto en marcha solo en Boston, San Francisco y Fresno.

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

Repara tu lavadora con un café

mailto  facebook  twitter  google+

Repair Café
Imagen: RC

Vivimos los tiempos del usar y tirar. De la obsolescencia programada. Del “bu, esto te va a salir más caro arreglarlo que comprarte otro”. No pensamos en las implicaciones de estas conductas, más allá de la económica evidente.

Pero la renovación de cada dispositivo estropeado por otro nuevo genera también un problema medioambiental. La enorme cantidad de basura tecnológica que se cumula. Se trata de un factor contaminante de primer orden.

Una nueva vida

Para darle una nueva vida a los aparatos electrónicos y, de paso, preservar el medioambiente, nació en 2007 la iniciativa Repair Café. La idea de la holandesa Marine Postma ha ido avanzando poco a poco hasta convertirse hoy en una tendencia mundial. Un nuevo ejemplo de economía colaborativa

Un Repair Café es una reunión que se monta en cualquier local, preferiblemente, claro, una cafetería. Ahí se reúnen aquellos que necesitan reparar cualquier tipo de aparato y voluntarios con habilidades para arreglarlos. Aunque su enfoque es hacia los dispositivos eléctricos, a veces también se pueden arreglar prendas de ropa, muebles, juguetes…

En 29 países

Al percibir el éxito de su iniciativa, Postma creó en 2011 la Fundación Repair Café, con el objetivo de extender su idea por todo el mundo. La fundación presta ayuda a los voluntarios que quieren montar su propia reunión de reparación.

En la actualidad existen ya reuniones como estas en 29 países, con un total de 1.150 Repair Cafés que se organizan periódicamente.

¿Y los profesionales?

Un último elemento de esta iniciativa es cómo compite con los técnicos profesionales. Desde la organización se asegura que en contra de quitarles trabajo, en realidad les benefician. En muchas ocasiones, se envía al cliente a uno de estos técnicos si el aparato no puede ser arreglado. Y además, la mayoría de los que acuden a los Repair Cafés nunca pensaban que pudieran darle una nueva vida a su electrodoméstico. En realidad iban a hacer lo que se siempre. Tirarlo y comprar uno nuevo.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

La economía del absurdo o cómo el low cost empobrece

mailto  facebook  twitter  google+

 

Foxconn o Bangladesh, dos focos de atención para la ONU y las ONG por las malas condiciones laborales a las que las fábricas en las que muchas multinacionales externalizan la fabricación de sus productos someten a sus trabajadores.

Según explica Josep Burgaya, doctor en Historia Contemporánea por la UAB y profesor titular de la Universidad de Vic, en su libro La economía del absurdo, que le valió el premio de ensayo Joan Fuster, son, además, la dramática expresión de un fracaso, el de un sistema económico: el low cost, basado, claro, en productos que se pueden englobar en este epígrafe. En los países occidentales, nos ha permitido adquirir productos a bajo precio, pero entraña peligros como favorecer la mano de obra infantil, el despilfarro –compramos el doble de lo que necesitamos, según el autor-, perjudicar la producción en los países occidentales y precarizar sus mercado laboral. Además, a menudo la externalización de la producción permite a las grandes compañías eludir impuestos en los estados en los que están constituidos como sociedades. Muchas de estas prácticas causaron la crisis económica de 2008.

Para Burgaya, deberían endurecerse las legislaciones de los estados para evitar que entren en sus fronteras productos fabricados en condiciones laborales inaceptables, así como establecer mecanismos para la distribución igualitaria de la riqueza.

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

La isla solar

mailto  facebook  twitter  google+

Paneles de energía solar en Ta'u
Foto: SolarCity

Quizá haya llegado el momento de aceptar el mundo en el que vivimos. Ser conscientes de que estamos en un entorno en el que prima el beneficio. En el que todo se orienta a sacar el máximo rendimiento. Si luchamos contra el cambio climático con esos parámetros, puede ser que tengamos más éxito. Si las prácticas respetuosas con el medio ambiente son más rentables que las que no lo son. Eso es lo que parece pensar la compañía Tesla.

Una isla del Pacífico

Esta empresa norteamericana parece estar apostando decididamente por las energías renovables. Junto a su automóvil 100% eléctrico, o la batería para hogares, acaba de presentar su última iniciativa. En una pequeña isla del Pacífico ha instalado una increíble red eléctrica alimentada con energía solar, a través de su filial SolarCity. De este modo, el enclave de Ta’u se alimenta única y exclusivamente de energía limpia.

La isla, en la que viven 600 habitantes, tenía serios problemas de abastecimiento energético. Dada su ubicación, en la zona más oriental de Samoa, la población local dependía de generadores eléctricos alimentados con combustible diésel que debía ser desembarcado en el puerto local.

Un paraíso para la energía solar

Sin embargo, se trataba de un espacio ideal para aprovechar las energía renovables. Ta’u cuenta con casi 200 día de sol al año, con entre 170 y 200 horas de luz cada mes durante todo el año. Con la instalación de los paneles solares y esas condiciones meteorológicas se generan 1,4 MW de potencia. Más que suficiente para garantizar el abastecimiento de la población. Y todo de forma limpia, con unas emisiones prácticamente nulas. Y acabando con la dependencia energética externa.

Para conseguir este abastecimiento ha sido necesario instalar más de 5000 paneles solares junto a 60 grandes baterías de almacenamiento. Las baterías se recargan en siete horas y proporciona energía para tres días de consumo.

Sin duda se trata de una experiencia a muy pequeña escala. Una remota isla del Pacífico con solo 600 habitantes y unas condiciones solares ideales. Pero supone un gran paso en lo que a generación de energía limpia significa. Un paso en el camino de crear una alternativa energética real. Y rentable. Y no solo en términos medioambientales, sino también económicos.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Ver últimas noticias