Playlist literaria para un fin de semana eterno

Satin Island de Tom Mccarthy. Pálido Fuego: cuarta novela de este autor londinense, dos veces finalista del Booker Price (la primera, Residuos, Zadie Smith...

Chorizo en la paella, última afrenta inglesa

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Foto: Twitter @jamieoliver

Está bien. En España no hay gobierno desde hace un años. Los partidos políticos se diluyen entre problemas y corrupción. Lideramos el ranking mundial del paro, de precariedad laboral juvenil. Parte de la población directamente no se siente ni española. Ahora, no nos toques las tortillas. Ni las paellas.

Jamie Oliver, el culpable

Esta semana le popular cocinero británico Jamie Oliver se dispuso a proponer una de sus recetas. Otra de esas interpretaciones tan libres que hace de la cocina mediterránea, en la que siempre le gusta meter las manos hasta los codos. Literalmente. Esta vez le tocó a la paella.

“Pues yo la hago así”

El problema con la paella es “pues yo la hago así”. Esa letanía tan popular en nuestro país, también parece servir para los chefs internacionales. Donde desde luego no vale es en Valencia. Allí, paella solo se le llama a la paella. Lo demás es “arroz con cosas”, que también esta muy rico. Incluso el de Jamie Oliver. Con su chorizo y su muslos de pollo. Pero no es paella.

Dos horas después de que el cocinero subiera su receta, Twitter era un hervidero, nunca mejor dicho. Entre bromas y ataques menos sutiles, Oliver acabó comparado con la pintora del Ecce Homo de Borja. A tanto llegó la cosa que incluso The Guardian se hizo eco. “El cocinero británico logra unir a la desunida España”. También hubo quien se mostró compresivo con que Oliver incluyera chorizo en un plato español.

Antecedentes

No es la primera vez. Hace unos meses el competidor de Oliver en presencia gastronomita en la tele británica, Gordon Ramsay hizo su propio plato de paella. La cosa empezó bien, cuando le vimos comprar calamar fresco en el mercado. Pero a los dos segundos apareció de nuevo el chorizo. ¡Qué fijación! Y además, chile, jerez, guisantes y en general cualquier cosa que encuentres por la cocina.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

La escala de China

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Los visitantes participan en el festival anual-salpicaduras de agua con motivo del Año Nuevo de la minoría Dai en Xishuangbanna, provincia de Yunnan en 2013. Foto: Reuters

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Más de 1.700 estudiantes de la escuela secundaria en Sichuan, la provincia de Shaanxi, se sentaron en este examen en 2015, que se realizó en su zona de juegos al aire libre debido a la falta de espacio en el interior. Foto: Reuters

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En la zona del parking del aeropuerto internacional de Pekín, los conductores de taxi esperan a pasajeros en el sofocante calor del verano. Foto: Reuters

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La multitud abarrotada el área frente al mar en el centro de Shanghai Bund, siempre ocupado tanto durante el día (arriba) y por la noche (hacia abajo). Foto: Getty Images

Redacción Leequid

Elaborado por el equipo de redacción Leequid.

El 50% de los europeos podrían producir su propia energía renovable en 2050

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Wdmet para Pixabay

Un trabajo elaborado por CE Delft para las ONG Amigos de la Tierra, la Federación Europea de Energías Renovables, Greenpeace y REScoop.eu señala que el 50% de los europeos podrían producir su propia energía renovable en 2050.

Y en este escenario, España sería el cuarto país de la UE con mayor potencial de electricidad producida por los ciudadanos, por detrás de Alemania, Francia y Reino Unido, y un tercio de los españoles, 16,4 millones, podría satisfacer sus necesidades eléctricas con energías renovables individuales o colectivas en 2050.

Las renovables, un derecho

El trabajo prevé, además, que a mitad del siglo XXI, 264 millones de ciudadanos europeos podrían generar el 45 por ciento de las necesidades eléctricas de la UE, dentro de un sistema energético democratizado. Los datos, según apuntan las organizaciones que han cofinanciado el informe, demuestran que la ciudadanía tiene la capacidad de revolucionar el sistema energético europeo y recuperar la generación de energía eléctrica de manos de las grandes compañías, así como priorizar el respeto al planeta.

Con todo, advierten también de que para que este potencial se materialice es necesario plasmar el derecho ciudadano a producir energía renovable, tanto en el marco normativo europeo como en el nacional. Por ello, las organizaciones reclaman al Gobierno en funciones, a las instituciones nacionales, regionales o municipales que no den la espalda al derecho ciudadano a participar de forma activa en la revolución energética que permita salvar el clima.

También reclaman a la Comisión Europea que cree un marco normativo que proteja, apoye e impulse la participación central de la ciudadanía energética en el paquete legislativo de otoño para la Unión Europea y que esto se plasme en la revisión de la Directiva Europea de Energías Renovables y en la Iniciativa de Diseño del Mercado Interior de la Electricidad.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Delitos ecológicos, crímenes contra la Humanidad

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Corte Penal Internacional
Foto: O Seveno

¿Son los delitos medioambientales tan solo una cuestión del entorno? ¿Perjudican estas acciones a alguien más que la Naturaleza? ¿No deberían también incluirse las repercusiones humanas que tienen los desastres ecológicos? La Corte Penal Internacional acaba de sancionar esta cuestión.

Competencia de la Corte

El tribunal internacional permanente está encargado de perseguir y juzgar crímenes de guerra, de agresión, de lesa humanidad. Ahora también ha incluido entre delitos de su competencia los crímenes medioambientales. La pasada semana publicó el documento que han recibido con alegría las organizaciones humanitarias de todo el mundo.

El tribunal internacional actúa entre unos estrechos márgenes. Lógico si se piensa en la gran cantidad de opiniones e intereses a los que sirve. Sin embargo, ha encontrado una rendija para perseguir a estos delincuentes. A partir de las consecuencias directas que desastres medioambientales tienen sobre comunidades enteras. Y en último término, en toda la Tierra. Es esta lectura lo que permite al tribunal tratarlos como crímenes contra la Humanidad.

Explotación ilegal de recursos

No solo la destrucción del medioambiente entrarán ahora en su jurisdicción. También otras actuaciones como la explotación ilegal de recursos o el despojo ilícito de tierras. En este caso, se establecen como motivos el fuerte impacto económico directo sobre las poblaciones locales.

Pero la Corte Penal Internacional seguirá tienen sus limitaciones. Por ejemplo, solo puede juzgar personas. No existe una corte similar que pueda llevar a los banquillos a las empresas. En muchos de estos casos son las empresas, a través de intrincados entramados, las que nominalizan las actuaciones. De esta manera es difícil atribuir los efectos a un responsable concreto.

Impacto sobre las personas

Lo que no cabe duda es del impacto de los delitos medioambientales sobre las personas. El pasado año tres personas murieron asesinadas al intentar defender sus tierras. Los conflictos mineros, agrarios e industriales, las latas y la construcción de presas son los más sangrientos.

Son datos de la ONG Global Witness que también denuncia las matanzas de activistas medioambientales en todo el mundo. El asesinato de los defensores del medioambiente es otra actuación que la organización demanda del tribunal internacional.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Cómo ser perro en quince lecciones

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Día Mundial de los Animales, buen reclamo para leer Quince perros, de André Alexis, autor nacido en Trinidad y Tobago y afincado en Canadá. Se trata de un best seller ya galardonado con el Premio Giller, el reconocimiento literario más importante de este último país, y el Rogers Writers’ Trust a la mejor obra de ficción de 2015. Siguiendo la tradición de Rebelión en la granja o, entre nosotros, El coloquio de los perros, esta fábula, que publica Turner y parte de enseñanzas y referentes clásicos y protagonizan quince perros de una clínica veterinaria con psicología humana, y con sus ataques de ira, sus estreses, sus malos y buenos humores, su gusto o disgusto por la cultura… Y, claro, también con su parte perruna, y sus conflictos entre lealtad y libertad, instinto y poder…

“Cualquiera diría que se entienden entre sí, pero no tienen ni idea de lo que significan sus palabras para los demás. ¿Cómo resistirse a esa farsa?”, pregunta Apolo. Hermes, en cambio, cree que la conciencia y el lenguaje hacen dan la felicidad, y para zanjar la cuestión, apuesta con Apolo un año de servidumbre a los resultados de un experimento. Se trata de conceder la palabra y el pensamiento a quince perros que están pasando la noche en una clínica veterinaria cercana. Y a ver qué pasa.

«A eso de las doce de la noche, Rosie, una pastor alemán, dejó de lamerse la vulva y se preguntó hasta cuándo estaría en aquel lugar. Luego se preguntó qué habría sido de la última camada que había parido. De repente, le pareció tremendamente injusto que una tuviese que tomarse la molestia de parir cachorros para luego perderles el rastro».

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

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