Algunas novedades musicales con las que ir terminando la semana

Albert Hammond Jr – Far Away Truths Otra píldora del cuarto disco en solitario del guitarrista de The Strokes, el americano Albert Hammond Jr,...

Un casco reciclable y de uso en bicicletas públicas gana el James Dyson

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¿Proporcionan servicios públicos de bicicletas como Bicimad un casco? En general, no, y probablemente por su coste. Pero la ingeniera Isis Shiffer, de 28 años, acaba de ganar el prestigioso premio James Dyson, organizado por la Fundación James Dyson y cuyo objetivo es apoyar a las nuevas generaciones de ingenieros, con un invento que viene a arreglar este panorma: EcoHelmet, un casco de ciclista hecho de una mezcla de papel y materiales reciclables.

Es plegable, gracias a su diseño en capas que conforman una estructura de nido de abeja y su estructura radial, que permite que se pueda doblar por completo. Y es resistente a la lluvia entre tres y cuatro horas, gracias a que se ha cubierto de una capa biodegradable.

Y lo más importante, su diseño, que evoca los cascos de cuero de la década de los 70, pone nuestro cráneo a salvo en caídas, según un certificado del Imperial College de Londres, un laboratorio de choques que lo ha testeado. Se venderá en las estaciones públicas inglesas de bicicletas por un precio de 4 Libras.

El premio James Dyson tiene una dotación económica de 37 mil dólares, con los que Isis Shiffer, graduada del Instituto de Diseño Pratt Institute de Nueva York, podrá desarrollar el invento. La creadora ha manifestado que estética y precio asequible son dos requisitos fundamentales para ella en la producción del tejido radial en forma de panal de abeja en grandes cantidades, así como mantener un espíritu ecológico y sostenible.

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

El meteorito que le dio la vuelta a la Tierra como un calcetín

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Recreación del impacto del gran meteorito en el cretácico
Imagen: Donald E. Davis

Los científicos son esas personas que no viven en el presente. Su trabajo es avanzar el futuro. Aunque a veces, para ello, tengan que viajar al pasado. En este caso han viajado 66 millones de años atrás, al Cretácico. Hasta el momento en el que un gran meteorito impactó en la Tierra con la fuerza de cien bombas atómicas y cambió para siempre la historia del planeta. Y dejó una enorme cicatriz. El cráter Chicxulub en la mexicana península de Yucatán.

¿Qué ocurrió tras el gran impacto

Ahí siguen los investigadores tratando de desentrañar qué ocurrió inmediatamente después del impacto. Las últimas aportaciones hablan de un comportamiento increíble de la roca, como publica New York Times. De cómo millones de metros cúbicos fueron catapultados a la atmósfera. Eso ya se sabía. Lo que han descubierto los geofísicos del Imperial Collage London es más sorprendente.

El impacto del gran meteorito afectó a capas más profundas de la corteza terrestre de lo que se pensaba, como mostraron en Science en primer lugar. Materiales enterrados a kilómetros bajo el manto, fueron lanzados hacia la superficie donde se comportaron como fluidos durante centésimas de segundo. Rocas comportándose como agua. Aquel impacto debió de ser efectivamente algo bíblico.

Cómo se creó el cráter

Es así cómo se formó el cráter. Rocas como el granito ascendiendo a toda velocidad, desenterradas por el golpe del meteorito y creando un círculo perfecto con picos en sus bordes. Para comprobarlo, realizaron profundas catas en el terreno del anillo central del cráter. 66 millones de años de sedimentos les obligaron a perforar más de 600 metros de roca caliza.

Este hallazgo podría explicar por fin cómo fueron los minutos inmediatos a la caída del meteorito. Cómo los anillos del cráter se formaron por la emersión de materiales profundos y no por el desplazamiento de los elementos cercanos al impacto, como defiende la otra teoría de formación de estas estructuras.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

El GivingTuesday, una alternativa solidaria al Black Friday

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Imagen : Acción contra el hambre

Este martes 29 de noviembre se celebra el GivingTuesday en más de 70 países. Un ‘martes solidario’ que nació, como iniciativa, hace cinco años en Estados Unidos como alternativa solidaria al Black Friday y al CyberMonday, campañas cuyo objetivo es estimular el consumo. El GivingTuesday, por su parte, insta a distintas ONG sin ánimo a dar a conocer sus proyectos solidarios, dándoles visibilidad y promocionándolos, con el fin de animar a personas, empresa y entidades a colaborar, haciéndose donantes o voluntarios.

Es el segundo año que se celebra la fecha en España. El año pasado, 260 proyectos de 210 entidades consiguieron en nuestro país la aportación de 4.800 donantes y 405.000 euros. “Nuestro objetivo es duplicar los 405.000 euros de la primera edición”, indicó, en la rueda de prensa de presentación de esta celebración, Ricard Valls, socio director de Zohar, una de las organizaciones impulsoras del GivingTuesday en España, así como que, en aras de la transparencia, “48 horas después de su celebración” dará a conocer la recaudación y los proyectos como parte del proyecto.

Los proyectos se agrupan en cuatro grandes ejes de actuación: salud, investigación, discapacidad y cooperación, que afrontan problemas como la lucha contra el cáncer, el acceso a una vivienda digna o el cambio climático. En España, se han sumado a la idea diecinueve ONG y fundaciones, junto a tres empresas. Entre otros, Acción contra el Hambre, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la Asociación Española contra el Cáncer, Cruz Roja, Educo, Médicos sin Fronteras, Oxfam Intermón, Plan Internacional y WWF.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura.

En Estados Unidos hay una guerra y no te has enterado

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Enfrentamiento oleoducto Dakota
Foto: August White / YouTube

En Estados Unidos hay una zona en estado de guerra y quizá no lo sepas. No, no tiene nada que ver con Donald Trump. De hecho, la cosa empezó antes, bajo la administración Obama. Y el presidente saliente no es que haya hecho mucho. El conflicto con la construcción del oleoducto Dakota Access se ha convertido en una auténtica batalla campal.

Activistas y sioux

De un lado están los activistas que se oponen a la construcción de esta enorme infraestructura. Más de 3000 kilómetros que atravesarán tierras ancestrales de los indios sioux. El transporte de crudo amenaza con contaminar sus tierras y sus reservas hídricas.

El número de opositores ha ido creciendo de manera exponencial. Miles de personas que se han plantado delante de las máquinas tratando de impedir los trabajos de construcción. Incluso ha construido un campamento en el que muchas de las tiendas recrean los tradicionales tipis indios. Reunidos entorno al grupo de resistencia nativoamericano Standing Rock Sioux Nation, muestran su determinación a impedir la construcción del oleoducto.

Contra fuerzas militares

Del otro lado las fuerzas prácticamente militares, muchas de ellas agencias privadas relacionadas con la conocida Blackwater. Los medios de estos equipos están exhibiendo una brutalidad inquietante. Cargas con extrema violencia sobre los manifestantes, les rocían con grandes cantidades de gas de pimienta o agua helada, les disparan pelotas de goma y granadas aturdidoras o detienen a enormes grupos.

El resultado, según observadores legales, es que muchos manifestantes han tenido que ser tratados por hipotermia, otros han sufrido pérdida de consciencia por los golpes o graves fracturas. Al menos una de las manifestantes, la activista de 21 años Sophia Wilansky, en estado crítico tras recibir el impacto de una granada en un brazo, que a punto estuvo de perder. También se han producido ataques a periodistas.

Ahora se plantea la incógnita de cómo se desarrollarán los acontecimientos bajo la nueva administración. Aunque las declaraciones sobre energía y medioambiente del futuro presidente Trump no auguran nada bueno.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

¿Qué pasa si el planeta se calienta 2 grados, 3 grados o 4 grados? ¿Es para tanto?

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Las consecuencias del calentamiento global explicadas grado a grado.

Calentamiento global entre 1 y 2 grados

Lo que hemos visto hasta ahora será la norma. Veranos muy cálidos, olas de calor en Europa como la norma. En 2003, con las olas de calor, en España murieron unas 13.000 personas y en toda Europa unas 30.000 personas. Veranear en el mediterráneo será un bonito recuerdo que tendremos algunos en nuestra memoria. Asturias, Galicia, País Vasco serán un refugio para muchos de nosotros.

Los glaciares desaparecerán y para muchas comunidades esto supondrá el final del agua potable. India, Nepal, Blangadés, Pakistán serán regiones donde la tensión por la supervivencia será muy complicada.

Los dos grados de calentamiento global es algo que ya se da por perdido y es algo a lo que tendremos que acostumbrarnos. El objetivo que ahora mismo se persigue es evitar superar esos 2 grados.

Calentamiento global entre 2 y 3 grados

En este escenario estamos ante un mundo donde hay millones de personas que sencillamente no tienen nada para cosechar.

Para encontrar algo parecido a este escenario nos tenemos que ir a 3 millones de años atrás. En esta época no había glaciares y los mares eran 25 metros más altos. En este escenario ciudades como Miami, Manhattan, Amsterdam, Venecia, sencillamente son cosas del pasado.

En este escenario, el 80% del hielo habrá desaparecido. Las migraciones de África hacía Europa serán la norma por necesidad. America sufrirá todo tipo de desastres climáticos. Asía tendrá sequías que se extienden por una región que tiene más de 1.000 millones de ciudadanos.

Calentamiento global entre 3 y 4 grados

En este escenario ya estamos en un mundo donde los bosques son algo del pasado. Las ciudades hierven y son básicamente una morgue para sus ciudadanos. La población Europea se concentra en el Báltico, Escandinavia y en las islas Británicas.

Las temperaturas que se dan en Marruecos serán la norma en cualquier sitio de Europa. 45ºC será la norma.

China se encuentra con una población sencillamente hambrienta. 1/3 de las cosechas se han perdido y la población ha aumentado un 10%.

Básicamente la vida en el planeta ha cambiado para siempre. Podemos estar en el año 2070. Parece muy lejano, pero si has nacido en el año 1980, es cuando empieza tu jubilación.

Calentamiento global entre 4 y 5 grados

Se acabó el tema. Si llegamos a este punto, la vida en la tierra será básicamente un gran desierto. Siberia y Canada serán los únicos sitios con vida en el planeta y serán invadidos por los ciudadanos del planeta en una contienda a escala global. Seguramente una guerra mundial ya se habrá librado dejando a los ganadores como ocupantes de estas zonas de la tierra.

Estamos hablando de un planeta donde los cocodrilos podrían llegar a habitar zonas de Europa del norte. Si llegamos a este punto, el mundo se parecerá mucho a cualquier película apocalíptica que hayas visto. Podemos estar en el año 2100.

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

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