Kuslansky Electric

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¿Quieres conocer mundo? Empieza conociendo a gente

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Elien

Tener una habitación vacía en casa es probablemente una de las mejores cosas que me han pasado. En mi piso de estudiantes, donde vivimos como una família, acostumbramos a tener visitas que se quedan con nosotros, al menos, un par de noches. Estas visitas no necesariamiente tienen que ser grandes amigos; es más, la mayoría de veces se tratan de personas que conocemos poco (o nada), pero ahí se encuentra la gracia.

La confianza es la clave.

Cuando abres tus puertas desinteresadamente aprendes una primera lección importante: confiar en la bondad de las personas. Siempre va a hacer falta un porcentaje de confianza hacia la persona invitada, pues le abres las puertas de tu casa. Al fin y al cabo, estás permitiendo que alguien entre en el especio donde más te relajas y eres tú mismo: eso no siempre puede verlo cualquiera.

Para y escucha

Lo segundo que aprendes es a escuchar. Es asombroso descrubrir que todo el mundo tiene una historia que contar: un camino que siguió hasta llegar donde se encuentra. Creo que pararse a escuchar a prácticamente desconocidos es lo que más enseña sobre la condición humana. Es sobrecogedor descubrir que, en el fondo, todos tememos a lo mismo y, alguna vez, hemos amado locamente. Tener frente a ti alguien que se despoja de sus sentimientos para prestártelos un momento no hace más que alimentar los tuyos. Las experiencias de otros se convierten en las tuyas. Conoces pueblos y ciudades que jamás pisarás gracias a relatos personales. Aprendes formas de expresarse. Y escuchas y hablas, te alimentas.

Pero lo más bello llega al aprender

Pero, definitivamente, lo más importante es que aprendes. Cuando llega alguien a tu vida, llega para enseñarte. Lo que sea, pero te enseña. Pueden ser cosas prácticas: cómo hacer un mate, hervir una patata sin agua o hacer michelada. Pero también se aprenden cosas más importantes aún, pues estos visitantes siempre transmiten una forma de amar a la vida muy distinta. Los hay que buscarán el eterno viaje, recorriendo mundo sin parar; otros estarán ahí buscando un futuro, tal vez una oportunidad; los habrá que no sabrán muy bien qué hacen allí. Pero todos tienen un mundo interior del cual es muy importante aprender, porque las emociones se alimentan mutuamente.

Hay herramientas digitales para hospedar

Aunque en mi caso hable de gente que ha llegado a nosotros por el boca a boca, hoy en día, en el mundo digital, hay muchas maneras de conocer a gente y, también, de hospedarla. Aunque las redes sociales sean obvias en este ámbito, hay webs específicas para este cometido. Sin ir más lejos, está Couchsurfing, una red social que se basa en prestarle a alguien tu sofá. Así de simple, alguien que esté viajando puede contactar contigo para quedarse de forma gratuita en tu sofá; a partir de ahí, lo que tu quieras ofrecerle: una cama, visitas turísticas, etc. En Couchsurfing también existe la posibilidad de no hospedar a nadie, pero ofrecerle tu compañía para mostrarle la ciudad en la que os encontráis o salir de fiesta o prácticamente cualquier actividad que se te pueda ocurrir.

Así que mi consejo, que ya sabéis que siempre ando dando consejos, es que conozcáis a gente. Conoced, conoced mucho y sobretodo escuchad. Aprended de otras personas y empaparos de todo lo que os puedan ofrecer: el mundo es amplio y el primer indicio de ello son sus gentes.

 

Foto de Elien en CC en Pixabay

Lucía León Bennasar

Estudiante de Comunicación Audiovisual en la UPF. Videoblogger, inquieta y milennial

¡Basta! Los Simpson no predijeron una m…

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Otro fake en los Simpsons

Deberíamos hacérnoslo mirar. Cuando nos da por una cosa, la repetimos hasta la náusea. La última, o la penúltima, son las supuestas predicciones de los Simpsons. Se han convertido en un meme, en un lugar común de las redes sociales (el espacio perfecto de los lugares comunes). Y obviamente es falso.

Trump presidente

Todo empezó con Trump. Sí, el también tiene la culpa de esto. Oímos una y otra vez que el ascenso y victoria electoral de Donald Trump había sido vaticinado en un episodio de los Simpson. Incluso circuló un vídeo en el que veníamos una secuencia real de Trump que se repetía en la serie prácticamente fotograma a fotograma. Pues bien, es un fake. O al menos un montaje.

Sí hay episodio en el que Lisa Simpson asciende a la presidencia de EEUU. Al sentarse en el Despacho Oval hace referencia a su predecesor, Donald Trump. Pero las imágenes que se usaron para dar credibilidad al cuento son de un corto que no pertenece propiamente a la serie, realizado con posterioridad a las imágenes reales de Trump.

Smartwatches, iPods y Gopros

A partir de ahí, lo de las predicciones de los Simpsons ha alzando cotas de conspiranoia. Cualquier elemento de la serie se rastrea al detalle para encontrar un paralelismo con el presente. Así, se les achaca el vaticinio de los smartwatch porque en un episodio un personaje habla por el móvil. El mismo poder no se atribuye al protagonista de El Coche Fantástico, que hacía lo mismo muchos años antes.

También las cámaras GoPro porque en otro episodio Homer se pone una cámara en un sombrero para espiar a Apu. Los iPods porque en otro capítulo Flanders toca un timbre que recuerda el diseño de Apple. O una gira de los Stones varios años antes de que se produjera. Una predicción al alcance de cualquiera, viendo la longevidad de la banda. Algo similar ocurre con el vaticinio de la victoria de Alemania sobre Brasil en un Mundial. Solo que en la serie la victoria se produce en la final por 2-0 y en la realidad fue en semifinales y por 7-1. Adivinar eso sí que habría sido relevante.

Montajes descarados

Y por supuesto, las predicciones que directamente son un montaje. En los últimos días ha habido un par. La primera, de nuevo con Trump como protagonista. Circuló por Internet una imagen en las que se advertía de que la serie predecía la muerte del actual presidente. Y como prueba se adjuntaba un fotograma de la capilla ardiente de Trump… que finalmente ha resultado ser obra de un hábil dibujante.

O esa otra que dice que hace unos años apareció un partido de fútbol americano entre Falcons y Patriots que adivinaba hasta el resultado de la última Super Bowl, cuando en realidad era otro montaje. En una época en la que es tan fácil manipular una imagen, qué no podrá hacerse con meros dibujos.

 

Y una última posibilidad, la de las profecías autocumplidas. Es decir, aprovechando la ola de paranoia amarilla, puede ser que ciertos artistas aprovechen para inspirarse en la serie. Volviendo a la Super Bowl, Lady Gaga apareció volando sostenida por cables sobre el campo: En otro episodio de la serie la artista salía de modo similar. No sería raro que la extravagante personalidad de la cantante quisiera poner más carne en este absurdo fuego.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Phubbing, la plaga de nuestros días

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Phubbing. Ignorar a nuestros amigos para mirar el móvil
Foto: Jean-Pierre Dalbéra

Venga, vamos a ser sinceros. Todos en alguna ocasión hemos ignorado a quien teníamos delante para enfrascarnos en la observación de nuestro móvil. Da igual que estés con tu pareja, tu familia o los amigos. De pronto Whatsapp o cualquier red social ejerce una atracción irresistible y pasas de tu entorno. Eso tiene un nombre: Phubbing.

Móvil + ignorar

Phubbing es el producto de esa virtud tan anglosajona de inventar términos precisos para los fenómenos que surgen. En esta ocasión es la unión de las palabras phone y snubbing. Es decir, de teléfono e ignorar, pasar de alguien.

Pero más allá de eso, el phubbing se está convirtiendo en uno de los problemas sociales de nuestro tiempo: interrumpiendo nuestra vida y erosionando las relaciones sociales y de pareja. Estamos pasando de hablar con la gente cara a cara a despreciarlos para mantener conversación a base de actualizaciones de estatus. Nos interesa más lo que ocurre al otro lado de la línea que lo tenemos delante de los ojos.

Stop Phubbing

La página Stop Phubbing ha lanzado la alarma sobre el fenómeno. Y muestra algunos datos preocupantes. Más de 4.000 millones de personas en el mundo padecen esta plaga. En un restaurante cualquiera, asisten cada día a 36 casos de alguien que ignora a su acompañante para ponerse con el móvil. El 97% de esas personas que padecen a un acompañante descortés afirman que la comida les sabe peor. Y el 87% de los adolescentes admiten preferir comunicarse vía móvil que cara a cara.

Acción contra los adictos

Stop Phubbing no solo muestra datos que reflejan el grado de plaga que está alcanzado el fenómeno. También se ponen manos a la obra para combatirla. Por un lado, ofrecen una especie de intervención. Se trata de completar una plantilla de e-mail y enviársela a esa persona que nos desespera cuando se pasa las horas mirando al móvil delante de nuestra cara. A ver si así reacciona.

La otra es hacer escarnio público. Subir una foto de nuestro enfermo de phubbing preferido y compartirla en redes sociales, para que se avergüence de su actitud. Lo más curioso será ver el momento en el que esa persona descubra que padece phubbing… mirando su propio móvil.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

¿Está bien ser millennial?

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Elisabeth Hahn

Desde que empecé a escribir en Leequid Magazine, seis meses atrás, se me colgó al cuello la etiqueta millennial. Era una palabra que sonaba lejana, pero que definitivamente conocía; como el nombre de una tia segunda a la que ves en Navidades y luego no te acuerdas de ella el resto del año. Sin embargo, millennial resonaba en la boca con tantos matices diferentes que uno solo podía asegurar una cosas: ninguno de ellos era positivo.

¿Qué es millennial?

En una era abanderada por la globalización, echar un vistazo en Google fue algo más que rápido y la respuesta que concluí era sencilla: millennial definía a una generación, pero no a una cualquiera, sino a los nativos digitales: a aquellos que habían nacido con tecnología entre sus manos. En principio, una generación no debería juicios de valor más allá de cuáles son los hechos históricos: las fechas (80s – 00s), la llegada de Internet, la caída del comunismo, la domesticación de tecnologías complejas como ordenadores y móviles; y, por supuesto, una facilidad superior que generaciones anteriores para comprender estos artilugios.

Sin embargo, cuando hablaba con mis amigos veía que ponían cara de desagrado. Algunos ni conocían que era ser millennial pero la simple etiquetación les hacía arrugar la nariz y negar con la cabeza. No pude evitar soprenderme, al fin y al cabo. las generaciones no son más que convenciones históricas para comprender a una escala media como evoluciona una sociedad. Pero lo dicho, en una era tan globalizada como la actual, resulta un pecado no echar un vistazo en Google ante la duda.

El rechazo ante la generación millennial

Pronto lo comprendí. En una de esas velocidades sorprendentes del buscador, de milésimas de segundo, aparecieron miles de entradas referentes a los millennials. Por motores de búsqueda y logaritmos que no podía explicar, aparecieron primero páginias de medios españoles. Hice una rápida investigación a través de ellas y la conclusión fue desagradable. Todos esos medios, algunos muy importantes dentro de la opinión publia, criticando una generación entera, acusándolos de caprichosos, de exigentes y de egoístas. Descubrí que ser millennial era malo, pues por lo visto éramos malos.

Sinceramente, me pareció estúpido infravalorar a toda una generación a través de prejuicios y no de hechos. Comprendí el porqué de la actitud negativa hacia la etiqueta por parte de la gente de mi generación. Pero no podía evitar pensar que en el fondo todo era una gran estupidez y que los que estaban siendo más estúpidos eran los que nos infravaloraban mediantes juicios de valor, que en realidad se extraían de hábitos de consumo. Usando mis pocos, pero bien aprovechados, conocimientos en historia y sociología, pude llegar a la conclusión de que había que tener la vista muy corta para tratar a potenciales targets de esta manera. Tener una mala visión del que será tu cliente solo puede jugar en tu contra.

Pero en Latinoamérica las cosas cambian.

En un delirio sherlockiano, decidí revisar los medios de los que realmente observan el mundo, tratando de entender qué les rodea, y luego enjuician: los latinoamericanos. Y, efectivamente, difícilmente se mencionaba alguna palabra negativa. Es más, en su mayoría se describía a los millennials como lo que somos primogénitamente: consumidores; y con adjetiovos que suponían un reto, pero no una traba: exigentes, minuciosas, con amplios conocimientos.

¿Está mal ser millennial?

¿Esta mal, pues, ser millennial? En España en ocasiones parece que sí, a veces los de generaciones anteriores miran por encima del hombro, creyéndose con cierta superioridad moral que nadie les ha otorgado. Es tal vez esa cierta prepotencia la que impide que España evolucione, pues, por ejemplo, los medios de comunicación (uno de los pilares de la industria millennial) está invadida por gente que, muy probablemente, esté cerca de quedarse obsoleta. Así que, como conjetura personal, tal vez el problema de ser millennial es la amenaza que representan.

Personalmente, considero que la palabra millennial es una descripción sociológica, como lo fue referirse al baby boom, por lo tanto, de momento no me preocuparé más sobre si me disgusta o no tal calificativo. Pero me gustaría que las empresas empezarán a tenerme en cuenta para ofrecerme un servicio de calidad, pues no es que seamos exigentes, es que cada vez el mundo tecnológico es más complejo.

Imagen de Elizabeth Hahn en CC en Flickr

Lucía León Bennasar

Estudiante de Comunicación Audiovisual en la UPF. Videoblogger, inquieta y milennial

Si eres de México y usas Twitter, estás triste

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México

En México, el instituto de estadística ha puesto en marcha una herramienta para medir el estado de felicidad de los usuarios de Twitter y la realidad es que los mexicanos en Twitter están más tristes que alegres.

Pocos estados dan la nota de felicidad:

  • Baja California y Baja California del Sur son los dos estados que suelen estar más felices.
  • Quintana Roo también es uno de los estados más felices.
  • Nayarit es de media el estado más feliz de todos.

Y quizás te preguntes, ¿esto como se hace?

Hace unos días os explicamos que era eso del Machine Learning y en ese caso se explicaba claramente que lo primero que hay que hacer es realizar un etiquetado manual. Es decir, unos estudiantes (en este caso) revisaron miles de tweets y les pusieron valor. Feliz, no feliz, y los categorizaban. Con eso se crea un conjunto de reglas. Esas reglas luego se aplican a un grupo más grande de tweets y consigues que la maquina aprenda y mejore.

Cuanto más procesa y casos tienes, más inteligente se vuelve la máquina.

La otra pregunta: ¿es realista?

¿Crees que el sentimiento en México en general es de más tristeza que de alegría? Porque si miramos otras encuestas aparecen datos de que hasta el 80% de la población se siente feliz. Quizás la teoría pueda ser que cuando nos preguntan directamente mentimos pero si nos expresamos en un sitio tipo twitter, no es que seamos honestos, si no que sencillamente vamos a criticar sin más.

 

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

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