Sofia Coppola, segunda mujer en ganar la Palma de Oro en la historia de Cannes

Hacía mucho, demasiado, que una mujer no se llevaba la Palma de Oro a la Mejor Dirección en el Festival de Cannes: desde que...

Cómo sería el reino vegetal si desaparecieran las abejas

mailto  facebook  twitter  google+

Pixabay

Hace tiempo que se viene alertando del peligro que corre la supervivencia de las abejas, a causa de infecciones, plagas o uso incorrecto de productos químicos, y con ella la de todo el mundo vegetal. Ahora, un equipo de la Universidad de Zurich (Suiza) ha publicado en la revista Nature Communications (en la edición online del 14 de marzo) un estudio muy concreto sobre lo que supondría un mundo sin ellas.

Flores que cambian su forma y olor, menos resistencia en el reino vegetal a las enfermedades… Según se señala en el texto, los sírfidos (moscas y similares), son polinizadores poco eficientes, lo que obliga a las plantas a autopolinizarse, un método de reproducción que reduce la fortaleza de las plantas, y las hace, así más vulnerables. Sin embargo, los abejorros y las abejas facilitan la polinización cruzada entre diferentes plantas, lo que mejora sus características e incrementa la variabilidad genética de las especies vegetales, haciéndolas, en contraste, más resistentes a enfermedades.

Un cambio rápido

Así, en definitiva, la desaparición de las abejas puede provocar cambios en la evolución y el desarrollo de la flora, y la reducción de la producción de miel. El fenómeno podría ser rápido, aclara el profesor Florian Schiestl, coautor del estudio, diciendo que “un cambio en la composición de los insectos polinizadores en los hábitats naturales puede desencadenar una rápida transformación evolutiva en las plantas”.

ONG como Greenpeace han puesto en marcha campañas de concienciación y apoyo a las abejas, y también a las mariposas o escarabajos, que podrían extinguirse, indica la organización, por el uso de insecticidas como los neonicotinoides, que pueden hallarse no solo en campos agrícolas, sino también en cursos de agua de riego, charcos, estanques, arroyos de montaña, ríos, humedales temporales, aguas de deshielo, aguas subterráneas y en las salidas de plantas procesadoras de agua.

El declive de los polinizadores es un síntoma, para el grupo ecologista, de que el modelo de agricultura industrial está al borde del colapso, llevándose a su paso la biodiversidad, alimentando el cambio climático, incrementando la contaminación y destruyendo el tejido rural.

Una campaña polémica

Y también han actuado empresas como Cheerios, una conocida marca de cereales estadounidense que se ha propuesto repartir 100 millones de semillas de plantas silvestres entre sus clientes. Además, Buzz, la abeja mascota de sus cereales, ha desaparecido de la caja de manera simbólica, y se ha añadido una acción en redes sociales, con el hashtag #BringBacktheBees.

La iniciativa, que se puede seguir en la web de la marca, ha tenido una excelente acogida, y se han entregado diez veces más la cantidad prevista de semillas. Aunque también ha recibido numerosas críticas, que argumentan que Cheerios utiliza en sus plantaciones pesticidas y herbicidas, en parte culpables de la muerte de las abejas.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

El chocolate se derrite con el cambio climático

mailto  facebook  twitter  google+

Cultivadores de cacao para chocolate
Foto: ICCFO

La desertificación. El deshielo de los polos. El aumento del nivel del mar. Las líneas costeras anegadas. Las temperaturas insoportables. Las intensas lluvias y los fuertes vientos. La verdad es que el panorama del cambio climático es aterrador. Y ahora se le une una nueva atrocidad: ¡el chocolate está en peligro!

2,5 grados más y desaparece el cacao

Según los diferentes modelos del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), la cosa pinta mal. Los resultados establecen que un incremento de 2,5 grados en la temperatura global para 2050 supondría la desaparición de la mayoría de los cultivos del cacao en todo el mundo.

Estos cultivos se concentran en la zona conocida como el Cinturón del Cacao, en el Oeste de África. Y esta área es la que más duramente está sufriendo los primeros efectos del cambio climático. “Básicamente, la ampliación del área seca del Sáhara está empujando los campos de cacao hacia las zonas costeras”, describe Peter Laderach, portavoz del Programa de Cambio Climático de CIAT.

Pero como admiten en la organización, si el proceso continua, los cultivos no podrán extenderse más allá. Lógicamente. Allá está el océano.

Cultivadores de chocolate

Y esto no solo va a ser un problema para los millones de adictos al chocolate en todo el mundo. Más grave será la situación de los dos millones de agricultores de países como Sierra Leona y Camerún que viven de la recolección de cacao.

Pero peor podría ser que la emigración de los cultivos se extendiera hacía el sur. En esta zona se toparía con la selva tropical. Y el problema de deforestación es evidente. Como ha sucedido en Indonesia con los cultivo de palma, en la CIAT temen que la biodiversidad sea amenazada por campos de cacao.

Otra de las opciones es la que ya están poniendo en práctica países como Liberia. Incentivar a sus agricultores para que cambien los cultivos de cacao por otros que precisen menos agua y que toleren mejor las altas temperaturas. Estro ha provocado las primeras alzas en el precio del chocolate en los mercados internacionales.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Los lagos del mundo, en verdad no son tan profundos

mailto  facebook  twitter  google+

Los lagos del mundo son sólo dos tercios tan profundos, en promedio, como se pensaba anteriormente, informaron los investigadores aquí esta semana en una reunión de la American Physical Society. Si es correcto, el hallazgo podría ayudar a los científicos a modelar con mayor exactitud el cambio climático, ya que los lagos poco profundos generan más gas de metano atrapado por el calor.

Los satélites muestran aproximadamente 100 millones de lagos con áreas mayores de una hectárea. En conjunto, cubren más de 30 mil millones de hectáreas, aproximadamente el 2% de la superficie terrestre del planeta. Pero estimar las profundidades es una tarea más complicada. La profundidad del lago varía ampliamente: El famoso Lago Ness en Escocia es en promedio 132 metros de profundidad, más de cuatro veces más profundo que el Lago Erie de América del Norte, a pesar de que Erie es 4500 veces más grande.

El margen de error del agua almacenada en los lagos es muy grande

Los científicos suelen inferir la profundidad de un lago de la topografía local -es decir, las laderas de la tierra circundante. Las estimaciones para el volumen total de lagos de la Tierra varían de 160.000 a 280.000 kilómetros cúbicos, dice Cael.

Se desarrolló un modelo que explicaría la distribución observada de las áreas de los lagos alrededor del mundo. Usando datos de múltiples encuestas, Cael encontró que el número de lagos en un área determinada cae a medida que el área aumenta según una relación matemática particular conocida como ley de poder. En pocas palabras, los pequeños lagos vienen en racimos, y los grandes son raros: hay sólo 1/100 lagos con un área de 10 hectáreas, sólo 1/100 tantos lagos con área de 100 hectáreas ya que hay con 10 hectáreas, y así sucesivamente. Esa ley de potencia y datos adicionales sugieren que los investigadores han subestimado el número de pequeños lagos, por lo que Cael y sus colegas terminaron con una estimación ligeramente superior del área total de los lagos del mundo.

La Tierra tiene una simetría similar a la de un fractal

Para estimar volúmenes y profundidades, Cael invocó un modelo matemático de la topografía de la Tierra. Supuso que la superficie de la Tierra tiene una simetría similar a la de un fractal que la hace aproximadamente “auto-afín”. En otras palabras, no importa cuánto se amplíe o disminuya, la distribución de las montañas y valles será estadísticamente idéntica si todas las alturas son estiradas por Un factor particular. Específicamente, varios estudios topográficos muestran que si se amplía el paisaje por un factor de 10, entonces es necesario ajustar las alturas en un factor de 2,5, dice Cael. (Los estudios también sugieren que Marte es más o menos auto-afín, con el mismo factor de escala de 2,5).

Esta relación permite entonces a los investigadores inferir, estadísticamente, los volúmenes y las profundidades de los lagos de sus áreas. “Asumimos que el lago no puede cambiar sustancialmente la topografía subyacente”, dice. Cael encontró que el volumen total de los lagos de la Tierra es de 199.000 kilómetros cúbicos, en el extremo inferior de las estimaciones anteriores. Sorprendentemente, el modelo también sugiere que la profundidad media de los lagos de la Tierra es de 42 metros, significativamente inferior a la estimación anterior de 62 metros.

Si los lagos de la Tierra son, en promedio, significativamente menos profundos de lo que se pensaba, esa observación podría tener consecuencias para entender el cambio climático, dice Cael. Los microbios que no requieren oxígeno viven en el fondo de los lagos y producen metano. Si los lagos son menos profundos, más de ese gas que atrapa calor puede burbujear hasta la superficie y hacia la atmósfera. Los actuales presupuestos de metano sugieren que los lagos producen tanto metano como los océanos, pero ese número puede tener que ser revisado más alto, dice Cael.

Versión original en inglés.

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

Tupper vs tarro de cristal, la batalla continúa

mailto  facebook  twitter  google+

Tras Batman vs Superman, llega la batalla tupper vs tarro. El tupper (así llamado por la marca Tupperware, la más común en las tarteras del plástico), es el rey de la oficina a la hora de comer, incluso en esas con las nóminas más altas. Pero puede que su dominio haya llegado a su fin. Una nueva tendencia healthy apunta que los tupperwares podrían ser tóxicos, frente a lo inocuos tarros.

El tupper lleva en nuestras vidas desde 1947, tanto tiempo que incluso ha nacido la llamada generación tupperware, que define unas nuevas condiciones del mercado de trabajo. Pero hace tiempo que en Estados Unidos lleva un tiempo siendo tendencia el ‘Mason Jar’, consistente en preparar las recetas en tarros de vidrio para disfrutarlos en cualquier lugar. Se indica que los primeros, por su ser de plástico, contienen una sustancia muy tóxica, el bisfenol A, que también está presente en algunos envases alimentarios o latas, y puede tener efecto sobre nuestro sistema hormonal, por lo que han de prestarles especial atención las embarazadas y los recién nacidos.

Pueden tener plástico y no ser aptos para el microondas

Con todo, los defensores del tupper llaman a la calma señalando que sí, que los plásticos que componen los envases alimentarios ceden sustancias a los alimentos, pero éstos no representan un peligro para la salud si cumplen la legislación europea. Eso sí, pueden ser aptos para contener alimentos y no serlo para calentarse en el microondas, puesto que al calentarse pueden, aun manteniendo su estructura intacta a simple vista, ceder compuestos a los alimentos en cantidades potencialmente perjudiciales para la salud. Así, hay que fijarse en que contengan, de palabra o por símbolos, la indicación de poderse calentar en el microondas antes de hacerlo.

En España, Marta Vergés publica Cómete el tarro, con más de 60 recetas veganas fáciles, que se pueden conservar hasta cinco días en el frigorífico y son respetuosas con el medio ambiente, además, y es lo que aquí nos interesa, de poder trasladarse en botes de cristal. Eso sí, hacer un tarro de cristal con alimentos no es pan comido: recomienda la autora organizar los alimentos por capas, ubicando los ingredientes acuosos en la base y las hojas lo más cerca posible de la tapa; esterilizar las jarras después de cada uso (el lavavajillas a alta temperatura es suficiente); no dejar aire dentro del tarro, ya que algunas bacterias se alimentan de oxígeno; ni tampoco a la luz del sol o expuestos a altas temperaturas.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

El plan contra el asteroide que destruirá la Tierra

mailto  facebook  twitter  google+

(DP) PIXABAY

Hoy, en planes de NASA entre la realidad y la ficción, tenemos un nuevo capítulo apasionante. Este hace referencia a uno de los grandes temores de los humanos. Uno de esos acontecimientos catastróficos que pueden acabar con nuestra existencia sobre el planeta. Porque ya sabemos que puede suceder. Porque ha ocurrido antes. Hoy: El Plan de la NASA Para Desviar el Meteorito Mortal.

Científicos convocados por SMS

Desde luego los científicos de la NASA saben cómo llamar nuestra atención. Porque la sola idea de un enorme asteroide acercándose a la Tierra nos pone los pelos de punta. Pero tranquilos. Porque ellos tienen el plan para que esa amenaza desaparezca.

El primer paso es enviar un mensaje de texto a los 12 principales expertos mundiales del tema. Se conoce que, aunque sea la NASA, parece que todavía no se ha generalizado el Whatsapp entre ellos. Esperemos que todos estén más o menos atentos al móvil. Porque si no…

El tamaño del asteroide

Una vez que todos han recibido el mensaje, se reunirán en una de esas salas supertecnificadas que nos hemos cansado de ver en las pelis. Y ahí comenzarán a trazar la trayectoria exacta de la roca espacial. Después, habrá que medir el tamaño exacto del meteorito y su punto de impacto. Así se conocerán las consecuencias inmediatas del golpe.

De esos análisis se sabrá si el impacto es inevitable o no. Estamos en la opción de que efectivamente es inevitable. Si no, para qué la NASA se va a poner a diseñar y comunicar planes de estos. Hablábamos de llamar la atención. Así que sí. El asteroide va a chocar con la Tierra.

Anuncio público

El siguiente paso es sencillamente delirante. Dicen que harán un anuncio público. Se conoce que no han visto todas las películas en las que una declaración así hace cundir el pánico y el caos entre la población. Pero tranquilos, porque la NASA viene al rescate. En el mismo acto, se describirá cómo la agencia espacial salvará a la Humanidad. No en vano lo han hecho miles de veces. En simulaciones, es cierto, pero es que no habían tenido oportunidad de ponerlo en práctica. Hasta ahora.

Ahora viene lo bueno. Las distintas opciones de acabar con la amenaza según el tamaño, trayectoria y composición del meteoro. Por ejemplo: dispararle con láser hasta destruirlo. Brillante, espectacular, pero algo peligroso por los restos que podrían caer. Segunda opción: adosarle una nave espacial provista de una enorme bomba nuclear y detonarla. Sí, esto lo has visto en otra peli. Y en la NASA parece que también.

Misión de redireción de asteroide de la NASA
Foto: NASA

Pescar la roca

La tercera y última es algo menos espectacular. Sobre todo porque no veríamos gran cosa. Se trata de crear una nave para literalmente pescar la roca. Y entonces, poner en marcha unos potentes motores. El objetivo sería desviar el asteroide a una órbita lunar. Y ahí, si cae sobre nuestro satélite, ya no es cosa nuestra. Al parecer esta es la opción que en la NASA tienen más desarrollada.

Como vemos. Al menos en la mente de los expertos espaciales norteamericanos podemos estar tranquilos. Y sobre todo, entretenidos.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Ver últimas noticias