Qué dice un selfie de ti

Que nos encanta hacernos un selfie no es ninguna noticia. Pero a veces nos cuesta entender porqué nos empeñamos en hacernos fotos a nosotros...

Más de 200 ciudades apagan la luz el día 25 por la Hora del Planeta

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Pixabay

Este sábado 25 de marzo alcanzamos una cifra redonda, la décima edición de la Hora del Planeta. La mayor acción ambiental internacional que se celebra, en la que monumentos y edificios emblemáticos de las ciudades apagan sus luces como símbolo de la lucha contra el cambio climático, además de casas particulares, empresas, universidades o instituciones fue la primera idea.

La ONG WWF lidera la idea, y 224 ciudades se han comprometido a apagarse este año, de 2030 a 21:30 de la noche (hora local), con el lema “El Planeta primero. Que nadie te pare”. La iniciativa empezó en Sidney en 2007, como símbolo de la lucha contra el cambio climático. Está confirmado ya el apagón en más de 10.400 monumentos icónicos, entre ellos el Empire State Building (Nueva York), la Torre Eiffel (París), la Alhambra (Granada) y la Casa de la Ópera (Sidney). En España, la Alhambra y el Generalife de Granada, el Palacio Real de Madrid, la Catedral de Palma de Mallorca, la Sagrada Familia, en Barcelona; y el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Políticas más globales

WWF usará este año, además, la Hora del Planeta para promocionar objetivos como  la protección de una gran zona de extraordinaria biodiversidad en Brasil, la promoción de energía renovable en Sudáfrica o de un estilo de vida sostenible en China y la petición a la Unión Europea de una política climática que asegure un futuro energético limpio y renovable. También se añaden las metas de las Ciudades de La Hora del Planeta, que cuenta con el apoyo de ICLEI-Gobiernos Locales por la Sostenibilidad, por la que gobiernos locales presenten planes ambiciosos, inspiradores y creíbles para el desarrollo urbano bajo en emisiones y el combate al cambio climático. Este año, se tratará de enfatizar políticas de movilidad urbana sostenible.

La Hora del Planeta surgió en el 2007 en Sidney, Australia, gracias al Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por su siga en inglés). La idea era apagar una hora las luces en casa para pensar en cómo cambiar nuestros hábitos para reducir esas emisiones que provocan el cambio climático. En el 2008 ya se había extendido a 35 países, y en el 2009 y el 2010 La Hora del Planeta se volvió el movimiento de masas más grande del mundo. En 2011, se agregaron nuevas ideas para llamar la atención ya no sólo de ciudadanos, sino de naciones, y de ahí en adelante han surgido campañas como la presión para que Rusia se sumara al acto.

En 2013 se creó el primer Bosque de La Hora del Planeta, en Uganda. En el 2014 todos los países involucrados apoyaron explícitamente los proyectos de WWF. En el 2015 ya se alcanzaba a más de 170 países y en el 2016, se hizo una campaña para aumentar los compromisos de cambios y de acciones concretas con el hashtag 
#changeclimatechange.

Ver el listado completo de ciudades apuntadas a la Hora del Planeta: http://horadelplaneta.es/ciudades

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

nilasmigas.com – La comida que le sobra a un restaurante la puedes comprar

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La idea de NiLasMigas.com tiene su origen en proyectos similares que en Estados Unidos y Reino Unido y otros países europeos han surgido. La idea es que los restaurantes puedan vender la comida que les sobra al final del día a un precio más económico.

Para quitarle un aspecto “comercial” por lo general lo que puedes comprar va en una caja cerrada y no puedes elegir. Es decir, compras la caja que hay disponible por un precio cerrado y te llevas lo que hay dentro. De esta forma se evita que esto se convierta en un mercado de oportunistas.

Si eres un restaurante te puedes apuntar. Si eres un consumidor, bájate su App. Ahora mismo el servicio está centrado en Madrid.

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

El doctor Shaquille O’Neal revela que la Tierra es plana

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Shaquille O'Neal entrega un balón al expresidente Bush
Foto: Eric Draper

Ha llegado el momento de descubrir la verdad. Oscuros intereses supranacionales nos han estado engañando durante todo este tiempo. Hemos creído la absurda teoría de que la tierra es redonda. Nos hemos basado en ideas alocadas esgrimidas desde hace miles de años por los griegos. Después por navegantes. Y en los últimos años por astronautas y astrofísicos. Todos miembros de una logia secreta que busca tenernos engañados.

Shaquille O’Neal, doctor por la Universidad de Miami

Afortunadamente existen personas que no se pliegan a los deseos de los poderosos. Entre ellos destaca Shaquille O´Neil. O’Neal es doctor en filosofía por la prestigiosa Barry University de Miami. Su dilatada carrera investigadora le permite afirmar sin lugar a dudas que la Tierra es plana.

Esta semana ha hecho unas declaraciones a una radio americana que echan por tierra, nunca mejor dicho, milenios de engaño. “Yo conduzco desde Florida a California todo el tiempo. Y no voy para arriba y para abajo en un ángulo de 360 grados”, declaró en un alarde interdisciplinar entre la física, la geografía y la conducción. Qué prueba empírica más irrefutable. De esa manera se adquiere el conocimiento y no a través de imágenes de satélite “que pueden estar manipuladas”, denunció.

Manipulación colosal

Ahí está la clave para el doctor Shaquille O’Neal. La colosal manipulación de la opinión pública. “hay tres formas de manipular la mente: con lo que lees, con lo que ves y con los que oyes”. Sin duda toda una revelación. Para qué estudiar si puedes conocer la realidad simplemente conduciendo.

Además, realizó una irrebatible revelación de carácter histórico. “En la escuela te enseñan que Colón descubrió América. Pero cuando llegó allí, ya había personas con la piel clara y el pelo largo fumando pipas de la paz”, declaró destacando que también pueden sacarse importante conclusiones históricas a partir de las películas del oeste de los años cuarenta.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Fue el robo de arte más sui generis. Ahora, los cuadros vuelven al museo

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Hace catorce años, Octave Durham, un joven de entonces 29 años, escaló el muro del Museo Van Gogh (Ámsterdam, Holanda), rompió una claraboya del tejado, se coló en el centro y se llevó un par de cuadros del pintor de La noche estrellada. Con marco incluido. Y tardó menos de cuatro minutos en culminar el proceso.

Un robo de película

Todo un récord. Fue uno de los robos más sui generis y rápidos que se recuerdan, y así lo cuenta un documental que se ha estrenado ahora. Además, los dos cuadros acaban de volver al museo, después de haber pasado por manos de la camorra, que suele acumular obras de arte para sus pagos internos. Porque en este robo de película, Durham le echó el ojo a la mítica obra Los Girasoles. Pero era demasiado grande, así que se centró en otros dos más pequeños, que, en todo caso, sabía, le pagarían bien. Y así fue: los vendió por 350.000 euros, y las pinturas, con sus nuevos dueños, viajaron a Italia.

Cometió un error

Durham ya se había gastado el dinero cuando la policía dio con él gracias a un error que cometió en su huida: dejarse la gorra con la que se tapó la cara en el museo, cuyo ADN, las autoridades cotejaron para seguirle la pista. En cuanto a los cuadros, el año pasado las autoridades italianas los recuperaron en una casa de Pompeya, a cambio de un pequeño trato: reducir la condena del mafioso que los tenía. Ahora, han vuelto a casa.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Smartify, el decepcionante Shazam del arte

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Imagen de Smartify en acción
Foto: Smartify

Estamos en el siglo de las realidades sintéticas. Realidad virtual, realidad aumentada. Y todavía vemos una imagen un tanto anacrónica en nuestros museos. Esos visitantes que pasean entre las obras con una especie de teléfono móvil hiperdesarrollado pegado a la oreja. Las audioguías no parecen haber evolucionado al mismo ritmo.

Smartify, una revolución en el arte

Hasta ahora. Smartify se presenta como la aplicación que va a revolucionar no solo nuestras visitas a los centros del arte. Sino también nuestra forma de aprender. Nunca más veremos un cuadro o una escultura y nos preguntaremos de qué obra se trata. Quién fue su autor. Cuál será su época o corriente artística. Solo tendremos que apuntar con el móvil hacia la obra en cuestión y Smartify nos dará una detallada descripción de la obra y una biografía de su autor.

Para ello utiliza, cómo no, sistemas avanzadísimos de reconocimiento de imagen y realidad aumentada. En su web lo definen como la auténtica revolución en el arte. Lo más desde el impresionismo, vamos.

Suspenso en arte clásico

Lo malo es que, de momento, no parece que vaya a ser así. Lógicamente, lo primero que uno hace al descargarse la app es ponerla a prueba. Y no es que la experiencia haya sido muy satisfactoria. Al principio, empezamos con algo difícil. El Poseidón de Cabo Artemisio. Nada. Bueno, puede uno pensar que aunque la obra es más o menos conocida no es precisamente lo más popular del arte clásico. No como el Laoconte. El conjunto de figuras agonizantes archiconocido. Tampoco. Decidimos bajar más el nivel. Al Discóbolo de Mirón, figura indispensable en cualquier libro de texto escolar. El mismo silencio sepulcral.

Raspadillo en arte de la Edad Moderna

Pensando que quizá no esté orientada a este arte (aunque arte es) avanzamos en el tiempo. Y ya sospechando decidimos mantener el nivel básico. ¿El Jardín de las Delicias de El Bosco? Venga, esta seguro que sí. Pues no, tampoco genera ninguna respuesta. ¿Y La Ronda de Noche de Rembrandt? ¡Bingo! En segundos Smartify reconoce la obra y nos da una explicación del cuadro y a golpe de clic una biografía del autor. Para asegurar, probamos con la Mona Lisa y efectivamente, también la reconoce. Estamos en racha.

Suspenso en arte contemporáneo

Pero la racha dura poco. Animados por las imágenes que aparecen en la web de la aplicación, visitamos a Van Gogh. Qué más conocido que sus Girasoles. Pues para Smartify desconocimiento absoluto. ¿Y Dalí? Sus relojes blandos son míticos. Silencio de nuevo. Volvemos a intentar asegurar el tiro. Con Picasso, el pintor más importante del siglo XX. Probamos con Las Señoritas de Avignon. Ya estamos preparados para una larga explicación sobre la obra fundacional del cubismo… que no se produce. Quizá hayamos pecado de optimistas. A ver el Guernica. Esta tiene que reconocerla sí o sí. Pues no. Hemos seguido con el arte más contemporáneo. (Warhol, Lichtestein), pero mejor no vamos a valorar el resultado.

En definitiva, sabemos que la aplicación mejorará. Que dentro de unos meses será capaz de reconocer muchas más obras. Que realmente funcionará como Shazam, con la que todos nos hemos apresurado a compararla. Porque realmente la idea es muy buena. Pero de momento la utilidad de una aplicación que nos dice el nombre de cuadros que ya conocemos, se nos escapa.

 

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

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