¿Quién inventó la bicicleta? Pierre Lallement 1862

En 1862 Pierre Lallement era un empleado de una empresa que hacía carritos para bebes. Un día vio como una persona montaba en una...

Las plantas producen su propia crema solar

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No es que estén en riesgo de sufrir cáncer de piel, y sabido es que necesitan la luz del sol para la fotosíntesis, pero, como las personas, las plantas también pueden sufrir los efectos negativos de la radiación solar, y por eso producen ellas mismas su propia crema protectora.

Qué rayos del sol son dañinos

Empecemos por presentarnos: los rayos ultravioleta se dividen entre los rayos UV-A, que llegan a la Tierra y representan el 95% de la radiación ultravioleta que alcanza la superficie del planeta, y los UV-B, que son sólo el 5% y actúan sobre todo en las capas más superficiales de la epidermis, y son responsables del bronceado y de las quemaduras, y resultan, para las plantas, los más dañinos.

Problemas en cultivos

Ya estamos todos. Dicho esto, el origen del problema está en la longitud de onda. Algunas longitudes de onda son indispensables para llevar a cabo la fotosíntesis, pero otras son perjudiciales. Por ejemplo, una exposición excesiva a los rayos ultravioleta puede comprometer la calidad de los cultivos y causar un aumento general de la mortalidad vegetal.

Según ha descubierto un estudio reciente de la Universidad de Ginebra, para protegerse, las plantas acumulan en sus capas externas sustancias capaces de absorber los rayos ultravioleta y con los que protegen los tejidos subyacentes, y activan mecanismos antioxidantes con los que preservar las células y el ADN de las plantas.

Capaces de variar la cantidad

La cantidad de esta sustancia protectora natural varía según la planta, así como en los seres humanos la cantidad de melanina producida por la piel es diferente de una persona a otra. Las plantas de alta montaña o nativas de áreas tropicales son las que albergan los niveles más altos de flavonoides -pigmentos naturales presentes en los vegetales y que dan al organismo protección de todos los daños ocasionados por elementos o sustancias oxidantes-.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Las lámparas LED de algunas ciudades doblan la contaminación lumínica

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Un estudio del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), con sede en Granada, ha alertado de que la sustitución en la iluminación urbana de las tradicionales bombillas de sodio por las de LED duplica la contaminación lumínica. El estudio pone de manifiesto que los niveles de contaminación lumínica, que supone un derroche energético que pone en peligro la salud humana y la de los ecosistemas, podrían doblarse en pocos años si se ignora el color de la iluminación.

Y es que es verdad que puede llegar a contaminar lo mismo que las tradicionales lámparas de sodio, pero para ello es necesario bajar la potencia al menos a un 42 % y no emitir luz directa por encima de la horizontal.

Impacto internacional

Debido a las conclusiones de este estudio, los ayuntamientos canadienses de Montreal y Quebec han decidido modificar su plan de alumbrado público y reducir a un tercio la intensidad de los nuevos LED, con el compromiso de no usar iluminación que supere los 2.700 kelvin.

Este centro científico ha recordado en un comunicado que la preocupación por la contaminación lumínica surgió en el ámbito astronómico por la pérdida de calidad del cielo que perjudica las observaciones y que ha provocado incluso el cierre de observatorios históricos, como el de Monte Wilson en Los Ángeles.

Necesidad de regular la contaminación lumínica

Sin embargo, en la última década han proliferado estudios que relacionan el exceso de iluminación nocturna con problemas de salud y con perjuicios en los ecosistemas que, sumados al derroche energético, muestran la importancia de regular la contaminación lumínica.

En el estudio se muestra cómo el sensor más popular para trazar la evolución de la contaminación lumínica desde tierra, el SQM, podría estar dando valores iguales para una ciudad iluminada con sodio y otra con LED blanco de 3.000 kelvin cuando, en realidad, puede haber un 100 % más de contaminación lumínica en el segundo caso.

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Blade Runner 2049. Una película replicante

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Cartel Blade Runner 2049

La vida es eso que pasa entre estreno y estreno del siguiente capítulo de Star Wars. Es tal la insistencia en la saga de Lucas que olvidamos que hay otras joyas del cine de ciencia-ficción con temática espacial. 2001, por ejemplo. O Blade Runner.

Blade Runner 2049

De vez en cuando, un golpe nos despierta del sueño de ovejas eléctricas. En este caso ha sido el tremendo impacto de la llegada del trailer de Blade Runner 2049. La esperada segunda parte del film estrenado en 1982.

Muchas cosas han cambiado en estos 35 años. Y sobre todo en el cine, donde lo que antes era imaginación, pericia y dirección de arte ahora es puro CGI. Ni hablar de la calidad de los guiones.

Por eso la apuesta de Ridley Scott es tremendamente arriesgada. Pero el desigual director, al menos por lo que se aventura en los poco más de dos minutos de montaje, ha actuado con inteligencia.

Más tech-noir

Por un lado, se ha mantenido fiel al espectáculo visual de la primera entrega. Ese ambiente sórdido, sucio y pesado que generó la etiqueta tech-noir. Colores saturados, figuras inquietantes, personajes torturados. Para ello, Scott ha echado mano de estrellas de las bambalinas de los últimos años. El director de fotografía de la decadente Skyfall, Roger Deakins o el creador de universos desde la realización, Denis Villeneuve, que ya lo demostró con la asombrosa Arrival. Hasta el cartel de la película se mantiene fiel al original.

 

Estrellas de moda

Una vez montado el escenario, queda poblarlo. Scott no ha dudado y ha reclutado a algunos de los actores de moda de Hollywood. Por un lado, el omnipresente Ryan Gosling, que lo mismo encarna a un dulce asesino en Drive que a un bailarín de cine clásico en La La Land. En esta segunda parte encarna al cazador de Nexus K, un toque kafkiano, que nunca vienen mal. Frente a él, Jared Leto, otro maestro del disfraz. Y junto a ellos, Robin Wright, viviendo su enésima juventud tras encarnar uno de los mejores papeles de la década en House of Cards. Y como colofón, la aparición de Harrison Ford, encasillado ya como el héroe que lejanamente fue.

 

Queda por ver cómo empastará todo en una historia mantenida durante dos horas. En escuchar si las líneas de guión están a la altura de frases que se han convertido en iconos. No es fácil. Pero iremos corriendo a comprobarlo. En octubre, en sus pantallas.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Cosas que hacer cuando se cae Whatsapp

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Qué hacer cuando no funciona Whatsapp
Foto: Pexels

Ya van unas cuantas veces, más o menos consecutivas, en las que Whasapp se viene abajo. Ayer sucedió de nuevo. La verdad es que cuando algo así ocurre nos ponemos todos como las hormigas cuando les pisas el hormiguero. Lógico. Vivimos enganchados a este sistema de comunicación y si deja de funcionar vivimos en una isla desierta. Pero puede ser que estemos exagerando.

Alternativas a Whatsapp

Tiene que haber alternativas. Que si no podemos comunicarnos por Whatsapp, haya otras cosas que hacer, por ejemplo:

Lanzarse a un bar. A cualquiera, al primero que veas. Y ni tan siquiera hace falta que vayas acompañado. Te vas a un bar, te pides una cerveza y cabe la posibilidad de que al repetir la operación varias veces acabes estés acompañado.

Hablar. Sí, es un tópico. Eso de “aquí no hay wifi, hablen entre ustedes”. Pero recuerda que no tienes Whatsapp. Así que no te queda más solución que hablar con quien tienes al lado. ¿Que es tu pareja y ya no la soportas? Pues oye, puede ser una buena ocasión para decírselo.

Sexo y ropa

Sexo. Si tu caso no es el anteriormente descrito, siempre podéis aprovechar para hacer el amor. Se pasa un buen rato, se entretiene uno y el tiempo pasa más rápido. Sí, es cierto que más rápido para unos que para otros. Pero ese es otro tema.

Leer. Vale, sí, también vamos de culturetas. Pero puede ser un buen momento para abrir aquel libro que compraste hace tanto y que te propusiste leer, pero que siempre lo has ido dejando. Si no tienes un libro esperándote y no sabes qué leer, en esta página te recomiendan libros según tus gustos.

Cambiar la ropa. Estamos en las fechas perfectas para esa labor tan ingrata y pesada que es sacar la ropa de verano y guardar la de invierno (al contrario si nos lees desde el hemisferio sur). Vas a tener un buen rato para ti solo y luego, cuando vayas a echar mano de las chanclas (o del abrigo), lo agradecerás.

Limpiar y escribir

Darle un repasito a la casa. Imagínate que, en el peor de los casos, Whatsapp deja de funcionar por los siglos de los siglos. Tendrás que volver a aquello de ir a casa de los amigos y recibir visitas. Echa un vistazo alrededor. ¿Está tu casa como para que venga gente? Anda, venga, coge la escoba.

Cocinar. Puedes probar a hacerte un plato, no hace falta que sea muy complicado. La gran novedad es que por fin podrás cocinar con las dos manos.

Escribir artículos como este. Porque si funcionara Whataspp iba a estar yo escribiendo esta chorrada con la conversación tan interesante que he tenido que dejar a medias.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Un cuento de ciclistas

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Treinta años ha tardado El ciclista en publicarse en español. El éxito precedía este título de Tim Krabbé, novelista – ajedrecista – ciclista, pues se había editado por primera vez en 1978, y muy pronto se había convertido en una obra de cabecera para los aficionados al ciclismo en Europa.

El mejor en lo suyo

El Ciclista narra, en sus escasas 150 páginas, la experiencia del propio autor en el Tour del Mont Aigoual, disputado en el sur de Francia el 26 de junio de 1976. Qué pasa por la cabeza de quien va a hombros de la bici, cómo le afecta el cansancio, cómo lo presiona la competición… Así, y con un estilo que hilvana frases que son auténticas sentencias, se configura el que para muchos es el mejor libro que se ha escrito sobre la dulce y amarga práctica de pedalear.

Por cierto: el autor no ganó la carrera. Escribió el libro y colgó la bici. Solo la cogería de nuevo 25 años después.

www.loslibrosdellince.com

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

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