Feliz Alien Day

Es uno de los mitos del cine de terror y de ciencia ficción, y hoy es su día, como homenaje al planeta LV-426 que...

12 cosas que hacer en un avión sin laptop o tablet – Esta compañía aérea tiene la solución

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Pixabay

Las nuevas medidas de seguridad aérea prohibirán poco a poco en todas las compañías llevar ordenadores laptop o tablet en el avión en la cabina de pasajeros. Muchos han entrado en pánico sólo de pensarlo. Como si toda la vida hubiéramos necesitado un cacharrito digital en las manos. Esta compañía aérea, Royal Jordanian se lo toma con humor y te propone doce cosas que puedes hacer mientras vuelas, sin usar tu ordenador o tablet. ¡Cómo no se nos había ocurrido antes!

 

  1. Leer un libro

  2. Disfrutar de un aperitivo

  3. Decir hola a la persona que tienes al lado

  4. Meditar

  5. Gastar una hora decidiendo qué ver

  6. Apreciar el milagro de volar

  7. Entablar una conversación primitiva de antes de internet

  8. Reclamar tu sitio en el apoyabrazos

  9. Jugar a que la bandeja es un teclado

  10. Comprar en el duty free hasta aterrizar

  11. Analizar el sentido de la vida

  12. Pensar en la razón por la que no puedes tener la tablet o el laptop

©RoyalJordannian

Alejandro Jiménez

Redactor e investigador, ratón de biblioteca y observador activo de la realidad. Creo que el mundo cambia según se cuenten las cosas.

‘Una historia de locos’, una visión del terrorismo más allá de víctimas y verdugos

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Muy variopintas son las películas del cineasta francés Robert Guédiguian, no solo porque ha alternado comedias y dramas, sino también porque ha trabajado géneros muy dispares, sin por eso perder una identidad propia.

Ahora estrena Una historia de locos, basada en el libro La bomba, del periodista española José Antonio Gurriarán, que en diciembre de 1980, al salir del edificio del diario Pueblo, escuchó una explosión mientras caminaba por la Gran Vía, y al presumir que había sido una bomba, se metió en una cabina telefónica para llamar a un fotógrafo, y le estalló otra bomba bajo sus pies. Durante meses estuvo en el hospital, y mientras tanto, se informó de quiénes habían perpetrado el atentado, y en 1982, en el Líbano, se reunió con los líderes del ESALA (Ejército Secreto Armenio para la Liberación de Armenia) para enfrentarse a quienes lo habían dejado minusválido.

¿Vencedores y vencidos?

La película parte en Berlín en 1921, con una cita que indica que las grandes guerras se han librado en la intimidad de las casas, prediciendo lo que se avecina: un joven armenio comete un atentado contra el embajador de Turquía dejando malherido a otro que, cuando él se marcha a un campo de entrenamiento, termina viviendo en casa del atacante, con sus padres, porque busca conocer, y tal vez entender, a su verdugo. La película se bifurca en dos líneas, una que sigue al atacante y la otra al atacado. Guédiguian se vale del entorno cotidiano, y también el importante personaje de la abuela del terrorista, que simboliza una herida abierta durante décadas, la que causaron los turcos a los armenios en su mítico y sangriento genocidio, para lanzar una reflexión sobre la violencia, sobre quién la ejerce y sus motivos, y sobre quién la recibe, y también sobre si es posible un entendimiento entre ambas partes.

Una historia de locos asume una postura de narrador omnisciente de unos hechos, para que el espectador extraiga sus propias conclusiones. La película está protagonizada por la mujer del director, Ariane Ascaride, que interpreta a la madre del terrorista, que ha acompañado al director en su trayectoria, protagonizando sus cintas desde hace años, e incluso Guédiguian se inspiró en ella en la comedia absurda El cumpleaños de Ariane.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Unas cuantas recomendaciones literarias de títulos recientes

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El libro más peligroso. Kevin Birminghaml. Ed. Es Pop Para algunos resulta duro leerlo, pero para James Joyce fue una auténtica odisea publicar Ulises. Una épica batalla solo posible gracias a un nutrido grupo de mujeres, entre las que estaban la editora Sylvia Beach y directoras de distintas revistas ingleses, y también a escritores como Hemingway, mecenas y aventureros, como  contrabandista Braverman, que se saltó ley y fronteras en favor de la cultura. A todos ellos, convencidos del valor de la obra y que se arriesgaron a ser ridiculizados por voces críticas (al menos inicialmente) contra el arte y el decoro de la obra, como las de los mismísimos Virginia Woolf o D. H. Lawrence, le debemos que esta obra se abriera paso entre los lectores y abriera nuevos itinerarios en la literatura.

Ese mundo desaparecido. Dennis Lehane. Ed. Salamandra. En sus primeros años denostado como novelista de best sellers, por fin expiamos culpas con Dennis Lehane, una de las voces más interesantes del género negro estadounidense. En gran medida gracias al cine, que ha llamado nuestra atención sobre él en adaptaciones de sus novelas como Mystic River, Shutter Island o Adiós, pequeña, adiós, transplantes a la gran pantalla operados por Clint Eastwood, Martin Scorsese y Ben Affleck respectivamente. Con este nuevo título, Lehane cierra una trilogía sobre un ex gánster cuyo pasado no le permite tener una tranquila vida familiar. Una trama trepidante y unos personajes enormes.

Por último, el corazón. Margaret Atwood. Ed. Salamandra. Esta escritora y activista canadiense recurre de nuevo a la estructura narrativa de la distopía, con un acentuado punto cómico, para criticar los sistemas de control contemporáneos. Se trata de la creación, en una ciudad, de un sistema de organización social por el que se encierra a miembros de una clase social baja para hacer determinados trabajos, e invertir temporalmente sus tareas con las de carceleros. Todo, con toques sesenteros. Una reivindicación de los conceptos de identidad y libertad.

Según venga el juego. Joan Didion. Ed. Mondadori. Joan Didion, interesante exponente de aquel Nuevo Periodismo al que también perteneció Tom Wolfe, y espléndida cronista de Estados Unidos, nos conmovió con El año del pensamiento mágico, en el que expresaba el proceso primero obsesivo y emocional, y luego racional, por el que afrontó el fallecimiento de su marido y la enfermedad mortal de su hija. Ahora, llega esta novela suya anterior, escrito hace cuarenta años, donde, a partir de los ojos de una joven actriz frustrada, nos describe Estados Unidos y la equívoca idea del sueño americano.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Gorillaz atacan de nuevo

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Gorillaz
Imagen: YouTube/Gorillaz

Gorillaz inauguraron el siglo XXI. Quizá sea una afirmación arriesgada si hablamos de música. Mucho más si lo extendemos a todo el panorama artístico o cultural. Pero es lícito pensar así. Porque en una época virtual, Gorillaz fue la primera banda sintética. Compuesta por cuatro dibujos animados: Murdoc, 2D, Noodle y Russel. Cuatro personalidades diferentes que funcionan como una.

Gorillaz viven dentro de Albarn

Cuatro personalidades que viven dentro de una persona. Damon Albarn. Una figura troncal en la música de transición entre el siglo pasado y el actual. Desde su aportación al nacimiento del britpop con Blur a sus últimos trabajos que muestran la sensibilidad de la era tecnológica. En asociación con el dibujante Jamie Hewlett, ha creado este clan que le permite dar rienda suelta a su vena más electrónica, golfa y macarra.
Ahora, Gorillaz, o Damon Albarn reencarnado en dibujos de inspiración manga, lanza su nuevo trabajo. Humanz, como irónicamente se llama, viene avanzado por un epé. Cuatro canciones que navegan entre el sonido que podemos esperar del grupo y aportaciones de nueva ola. Grime, dancehall, trap. Una nueva demostración de que nada se le resiste a estos cuatro gamberros.

Vídeo navegable

Y como siempre, la presentación viene acompañada de un formato visual sorprendente. Si en anteriores trabajos fue el contenido visual embebido en el cedé, algo que luego se convirtió en habitual, ahora es con un vídeo navegable. Moviendo el ratón o el móvil podemos movernos por todo el universo que Hewlett ha creado para el primer single. Saturn Barz es una canción cortante y pesada. Movida con el flow ácido de Popcaan.

Que esa es otra de las constantes de Gorillaz. Despojados de entidad física, han de buscar la colaboración de músicos de carne y hueso para materializarse. En este caso, además de la estrella británica del dancehall D.R.A.M, Vince Staples y Jehnny Beth completan de cuota de seres con sangre en las venas.

Y a esperar la gira. Unos shows en los que, lógicamente, la parte visual es tan importante como la musical. El signo de los tiempos.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Hyperloop presenta la cabina en la que viajaremos a 1.200 km/h

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Cabina de pasajeros de Hyperloop
Imagen: Hyperloop

No nos engañemos. Puede ser que la tecnología nos parezca que ha avanzado muchísimo, pero en ciertos aspectos, seguimos igual que hace décadas. Y en algunos muy críticos, como por ejemplo el transporte. De hecho, hasta hemos involucionado. Porque  hace unos años podía hacerse un Europa América en tres horas horas en un Concorde. Y ya ni existe.

Hyperloop, otra de Elon Musk

Hasta que a nuestro adorado Elon Musk se le ha puesto entre ceja y ceja. Una división de otra división de sus empresas es Hyperloop. Hyperloop se ha presentado desde hace unos años como la revolución definitiva en el transporte.

La verdad es que el sistema no es tan innovador. Se trata de meter a las personas en un tubo que viaja por un canal a gran velocidad. El movimiento se produce gracias a impulsos magnéticos como los trenes bala japoneses. El problema es que al incrementar la velocidad, la fricción y la resistencia aumenta. Por eso, las cápsulas viajarán en tubos de vacío.

Un supositorio de 20 toneladas

Solo que ahora se trata de llevar personas más rápido y más lejos. Así que las cosas van más despacio. Esta misma semana han presentado cómo sería la cápsula que contendrá a los viajeros supersónicos. Se trata de una especie de supositorio d 20 toneladas, con 2,7 metros de diámetro y 30 metros de longitud. Lo necesario para albergar entre 28 y 45 pasajeros.

Estos pasajeros podrían cruzar el Atlántico en un par de horas. Solo queda un pequeño detalle. Una infraestructura tan necesaria como las cápsulas. Los tubos por los que tendría que circular. Porque hay que construir, presumiblemente bajo el mar, un canal por el que Hyperloop pueda avanzar. Hay algunos problemillas, como la dorsal oceánica en el Atlántico. Pero nada que Elon Musk no pueda superar. Al menos en su imaginación.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

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