En el Día Mundial del Teatro, algunas compañías de renombre

Es por iniciativa del International Theatre Institute (ITI), y desde 1961, por lo que la comunidad teatral celebra el Día Mundial del Teatro. con...

Los lagos del mundo, en verdad no son tan profundos

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Los lagos del mundo son sólo dos tercios tan profundos, en promedio, como se pensaba anteriormente, informaron los investigadores aquí esta semana en una reunión de la American Physical Society. Si es correcto, el hallazgo podría ayudar a los científicos a modelar con mayor exactitud el cambio climático, ya que los lagos poco profundos generan más gas de metano atrapado por el calor.

Los satélites muestran aproximadamente 100 millones de lagos con áreas mayores de una hectárea. En conjunto, cubren más de 30 mil millones de hectáreas, aproximadamente el 2% de la superficie terrestre del planeta. Pero estimar las profundidades es una tarea más complicada. La profundidad del lago varía ampliamente: El famoso Lago Ness en Escocia es en promedio 132 metros de profundidad, más de cuatro veces más profundo que el Lago Erie de América del Norte, a pesar de que Erie es 4500 veces más grande.

El margen de error del agua almacenada en los lagos es muy grande

Los científicos suelen inferir la profundidad de un lago de la topografía local -es decir, las laderas de la tierra circundante. Las estimaciones para el volumen total de lagos de la Tierra varían de 160.000 a 280.000 kilómetros cúbicos, dice Cael.

Se desarrolló un modelo que explicaría la distribución observada de las áreas de los lagos alrededor del mundo. Usando datos de múltiples encuestas, Cael encontró que el número de lagos en un área determinada cae a medida que el área aumenta según una relación matemática particular conocida como ley de poder. En pocas palabras, los pequeños lagos vienen en racimos, y los grandes son raros: hay sólo 1/100 lagos con un área de 10 hectáreas, sólo 1/100 tantos lagos con área de 100 hectáreas ya que hay con 10 hectáreas, y así sucesivamente. Esa ley de potencia y datos adicionales sugieren que los investigadores han subestimado el número de pequeños lagos, por lo que Cael y sus colegas terminaron con una estimación ligeramente superior del área total de los lagos del mundo.

La Tierra tiene una simetría similar a la de un fractal

Para estimar volúmenes y profundidades, Cael invocó un modelo matemático de la topografía de la Tierra. Supuso que la superficie de la Tierra tiene una simetría similar a la de un fractal que la hace aproximadamente “auto-afín”. En otras palabras, no importa cuánto se amplíe o disminuya, la distribución de las montañas y valles será estadísticamente idéntica si todas las alturas son estiradas por Un factor particular. Específicamente, varios estudios topográficos muestran que si se amplía el paisaje por un factor de 10, entonces es necesario ajustar las alturas en un factor de 2,5, dice Cael. (Los estudios también sugieren que Marte es más o menos auto-afín, con el mismo factor de escala de 2,5).

Esta relación permite entonces a los investigadores inferir, estadísticamente, los volúmenes y las profundidades de los lagos de sus áreas. “Asumimos que el lago no puede cambiar sustancialmente la topografía subyacente”, dice. Cael encontró que el volumen total de los lagos de la Tierra es de 199.000 kilómetros cúbicos, en el extremo inferior de las estimaciones anteriores. Sorprendentemente, el modelo también sugiere que la profundidad media de los lagos de la Tierra es de 42 metros, significativamente inferior a la estimación anterior de 62 metros.

Si los lagos de la Tierra son, en promedio, significativamente menos profundos de lo que se pensaba, esa observación podría tener consecuencias para entender el cambio climático, dice Cael. Los microbios que no requieren oxígeno viven en el fondo de los lagos y producen metano. Si los lagos son menos profundos, más de ese gas que atrapa calor puede burbujear hasta la superficie y hacia la atmósfera. Los actuales presupuestos de metano sugieren que los lagos producen tanto metano como los océanos, pero ese número puede tener que ser revisado más alto, dice Cael.

Versión original en inglés.

Redacción

Equipo de redacción de Leequid. Noticias frescas para hidratar la mente desde 2016.

Tupper vs tarro de cristal, la batalla continúa

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Tras Batman vs Superman, llega la batalla tupper vs tarro. El tupper (así llamado por la marca Tupperware, la más común en las tarteras del plástico), es el rey de la oficina a la hora de comer, incluso en esas con las nóminas más altas. Pero puede que su dominio haya llegado a su fin. Una nueva tendencia healthy apunta que los tupperwares podrían ser tóxicos, frente a lo inocuos tarros.

El tupper lleva en nuestras vidas desde 1947, tanto tiempo que incluso ha nacido la llamada generación tupperware, que define unas nuevas condiciones del mercado de trabajo. Pero hace tiempo que en Estados Unidos lleva un tiempo siendo tendencia el ‘Mason Jar’, consistente en preparar las recetas en tarros de vidrio para disfrutarlos en cualquier lugar. Se indica que los primeros, por su ser de plástico, contienen una sustancia muy tóxica, el bisfenol A, que también está presente en algunos envases alimentarios o latas, y puede tener efecto sobre nuestro sistema hormonal, por lo que han de prestarles especial atención las embarazadas y los recién nacidos.

Pueden tener plástico y no ser aptos para el microondas

Con todo, los defensores del tupper llaman a la calma señalando que sí, que los plásticos que componen los envases alimentarios ceden sustancias a los alimentos, pero éstos no representan un peligro para la salud si cumplen la legislación europea. Eso sí, pueden ser aptos para contener alimentos y no serlo para calentarse en el microondas, puesto que al calentarse pueden, aun manteniendo su estructura intacta a simple vista, ceder compuestos a los alimentos en cantidades potencialmente perjudiciales para la salud. Así, hay que fijarse en que contengan, de palabra o por símbolos, la indicación de poderse calentar en el microondas antes de hacerlo.

En España, Marta Vergés publica Cómete el tarro, con más de 60 recetas veganas fáciles, que se pueden conservar hasta cinco días en el frigorífico y son respetuosas con el medio ambiente, además, y es lo que aquí nos interesa, de poder trasladarse en botes de cristal. Eso sí, hacer un tarro de cristal con alimentos no es pan comido: recomienda la autora organizar los alimentos por capas, ubicando los ingredientes acuosos en la base y las hojas lo más cerca posible de la tapa; esterilizar las jarras después de cada uso (el lavavajillas a alta temperatura es suficiente); no dejar aire dentro del tarro, ya que algunas bacterias se alimentan de oxígeno; ni tampoco a la luz del sol o expuestos a altas temperaturas.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

El plan contra el asteroide que destruirá la Tierra

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(DP) PIXABAY

Hoy, en planes de NASA entre la realidad y la ficción, tenemos un nuevo capítulo apasionante. Este hace referencia a uno de los grandes temores de los humanos. Uno de esos acontecimientos catastróficos que pueden acabar con nuestra existencia sobre el planeta. Porque ya sabemos que puede suceder. Porque ha ocurrido antes. Hoy: El Plan de la NASA Para Desviar el Meteorito Mortal.

Científicos convocados por SMS

Desde luego los científicos de la NASA saben cómo llamar nuestra atención. Porque la sola idea de un enorme asteroide acercándose a la Tierra nos pone los pelos de punta. Pero tranquilos. Porque ellos tienen el plan para que esa amenaza desaparezca.

El primer paso es enviar un mensaje de texto a los 12 principales expertos mundiales del tema. Se conoce que, aunque sea la NASA, parece que todavía no se ha generalizado el Whatsapp entre ellos. Esperemos que todos estén más o menos atentos al móvil. Porque si no…

El tamaño del asteroide

Una vez que todos han recibido el mensaje, se reunirán en una de esas salas supertecnificadas que nos hemos cansado de ver en las pelis. Y ahí comenzarán a trazar la trayectoria exacta de la roca espacial. Después, habrá que medir el tamaño exacto del meteorito y su punto de impacto. Así se conocerán las consecuencias inmediatas del golpe.

De esos análisis se sabrá si el impacto es inevitable o no. Estamos en la opción de que efectivamente es inevitable. Si no, para qué la NASA se va a poner a diseñar y comunicar planes de estos. Hablábamos de llamar la atención. Así que sí. El asteroide va a chocar con la Tierra.

Anuncio público

El siguiente paso es sencillamente delirante. Dicen que harán un anuncio público. Se conoce que no han visto todas las películas en las que una declaración así hace cundir el pánico y el caos entre la población. Pero tranquilos, porque la NASA viene al rescate. En el mismo acto, se describirá cómo la agencia espacial salvará a la Humanidad. No en vano lo han hecho miles de veces. En simulaciones, es cierto, pero es que no habían tenido oportunidad de ponerlo en práctica. Hasta ahora.

Ahora viene lo bueno. Las distintas opciones de acabar con la amenaza según el tamaño, trayectoria y composición del meteoro. Por ejemplo: dispararle con láser hasta destruirlo. Brillante, espectacular, pero algo peligroso por los restos que podrían caer. Segunda opción: adosarle una nave espacial provista de una enorme bomba nuclear y detonarla. Sí, esto lo has visto en otra peli. Y en la NASA parece que también.

Misión de redireción de asteroide de la NASA
Foto: NASA

Pescar la roca

La tercera y última es algo menos espectacular. Sobre todo porque no veríamos gran cosa. Se trata de crear una nave para literalmente pescar la roca. Y entonces, poner en marcha unos potentes motores. El objetivo sería desviar el asteroide a una órbita lunar. Y ahí, si cae sobre nuestro satélite, ya no es cosa nuestra. Al parecer esta es la opción que en la NASA tienen más desarrollada.

Como vemos. Al menos en la mente de los expertos espaciales norteamericanos podemos estar tranquilos. Y sobre todo, entretenidos.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Ciudades europeas se preparan ya para posibles catástrofes del cambio climático

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Pixabay

Hace tiempo que el medio ambiente ha pasado a estar a la cabeza de la agenda pública en muchas ciudades de todo el mundo. Detrás del avance de esta prioridad está, claro, el cambio climático, con su aumento de temperaturas, de la mortalidad cuando estas son extremas, las inundaciones cada vez más frecuentes, la subida del nivel del mar…

Para algunas ciudades europeas, sobre todo las que son vecinas del mar, todavía no se hace lo suficiente frente a lo que parece avecinarse, y, sin entrar en alarmas o delirios de ciencia ficción, han dado un paso aún mayor creando un plan que incluya en sus infraestructuras nuevos sistemas de seguridad frente a los desastres naturales. Estas ciudades son Hamburgo (Alemania), Malmo (Suecia), Copenhague (Dinamarca), Gante (Bélgica), Amsterdam (Holanda), París (Francia), Bolonia (Italia), Lisboa (Portugal), Bratislava (Eslovaquia), Bilbao (España) y Smolyan (Bulgaria). Municipios que conforman un Top 11 que, por esta iniciativa, la Agencia Europea de Medio Ambiente ha puesto como ejemplo de buena adaptación al cambio climático.

Copenhague

Las mayores preocupaciones de esta ciudad se relacionan con el aumento del nivel del mar, y en particular, con en el efecto que este podría en la red de metro de la ciudad. De ahí que haya elaborado un plan para elevar los suelos en las instalaciones de este transporte, tanto en sus entradas más nuevas como en las más antiguas (fechadas en los años 90).

Bilbao

La ciudad española destaca esencialmente por la renovación del distrito de Zorrotzaurre, situado en una península artificial que está unida a tierra firme por un puente, con un puerto y unas trescientas viviendas. Un nuevo barrio que se ha diseñado a prueba de inundaciones, con la financiación y gestión del ayuntamiento de Bilbao y la inversión privada.

 

 

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Migraciones climáticas, una realidad invisible

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La realidad de las migraciones climáticas
Foto: Rudychaimg

Son tantas las derivadas del cambio climático que es complicado centrarse sobre una. El incremento de la temperatura, la subida del nivel del mar, la concentración de CO2 en la atmósfera. Pero sin duda, son las consecuencias sobre la vida humana las más preocupantes. Muchas se perciben a medio o largo plazo. Otras son directamente invisibles. Cuando no es así. Hay algo que ya se está produciendo: el éxodo de población que vive en zonas costeras hacia el interior. Las denominadas migraciones climáticas.

Migraciones ignoradas

Los fenómenos asociados al cambio climático como los eventos meteorológicos extremos o la degradación de ecosistemas costeros han forzado ya el traslado de millones de personas. Se trata de una migraciones que los gobiernos no “están considerando”, según se expuso en el Simposio sobre Migraciones Climáticas.

Es una situación tan nueva que las instituciones no están sabiendo reaccionar. Se teme que cuando suceda a una escala todavía mayor, sea incontrolable. La experiencia con los refugiados sirios no augura nada nuevo, aunque las causas sean distintas.

Competencia por los recursos

Según la UNESCO, se estima en la actualidad que la mitad de la población mundial vive en zonas costeras o a menos de 200 kilómetros del litoral. La escala del problema si las consecuencias del cambio climático obligan a desplazarse al interior a una parte de esta población es preocupante. No solo por el incremento de fenómenos meteorológicos extremos. También por la subida de las aguas marinas que anegará zonas residenciales y de cultivo.

Un desplazamiento de estas masas humanas no es solo preocupante para los migrantes. También se plantea la cuestión de la competencia por los recursos en aquellas áreas en las que se asienten. De nuevo, la resolución de la cuestión en experiencias previas recientes, no permite ser muy optimista al respecto. Por ello desde el simposio se pidieron políticas públicas y conjuntas que anticipen estas migraciones. Que sean capaces de ordenarlas y garantizar los recursos básicos tanto a migrantes como a residentes en las áreas de acogida.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

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