Otra señal del espacio que podría ser extraterrestre

Lo que nos gustan estos temas y más en verano. Nuevas señales cósmicas que los científicos no saben descifrar. Y claro, en esos casos...

8 de marzo, historia del arte y mensajes claros (Galería)

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Para este 8 de marzo el mensaje es claro: las mujeres NECESITAMOS igualdad.

Lucía León Bennasar

Estudiante de Comunicación Audiovisual en la UPF. Videoblogger, inquieta y milennial

8 de marzo como mujer y estudiante en la universidad

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Foto de Unsplash

Me llamo Lucía y soy una estudiante universitaria que entra dentro de la media. Tal vez el término estudiante no deje bien claro la condición de mujer, que aunque no lo creáis, marca la diferencia. Es decir: Me llamo Lucía, soy mujer y estudio.

Mi experiencia en la universidad

Nunca pensé que en la universidad ser mujer importara realmente. Pero lo cierto es que serlo importa siempre, sin importar a quién o qué situación te enfrentes. El género estará constantemente presente para marcar un camino limitado. A veces, resulta absurdo pensar que en un lugar donde, al final, eres un número más de una lista inmensa y formas parte de un todo más grande, hay una diferencia marcada entre ser visibilizado como hombre o no.

Estudio audiovisuales. Me metí en la carrera siguiendo mi vocación. Desde siempre, comunicar me ha fascinado. Pero desde el día uno comprendí que por ser mujer se esperaba de mi un discurso determinado y unos objetivos ya preestablecidos. Para empezar, el temario era claramente masculinizado: la historia del cine era una sucesión de nombres masculinos interminables. ¿Y la visión femenina? ¿Y la perspectiva de género? Jamás las escontrábamos y como mucho veíamos a una Cleo desorientada de 5 a 7.

Pocas veces hemos oído nombres femeninos. Nos contaron sobre Ada Lovelace, nadie más que la hija de Lord Byron. Alguna vez, una Lois Weber se impuso, tachada de radical y revolucionaria por hablar del deseo de no tener hijos en el cine mudo. Pero con el tiempo, los nombres femeninos se han ido reduciendo y poco a poco, empecé a sentir la hostilidad o la indiferencia.

¿Y mi espacio como mujer?

Siempre se hablaba de los futuros “directores y realizadores” de la sala. Para ser un buen realizador, había que ser constante, fuerte, templado… prácticamente, como decían, hombre. ¿Las mujeres? unas histéricas, como había oído decir a un profesor hablando sobre el melodrama.

Mi condición me ponía en jaque, pero siempre había pensado que mi tenacidad y resistencia podrían contra todo, a pesar de que mis conocimientos en feminismo me alertaban de que esto no era así. Hasta que he empezado a trabaja en un grupo exclusivamente masculino, siendo yo la excepción y única chica. Con ellos,  me he encontrado silencio y evaluación. Con ellos he reafirmado lo que el feminismo me había enseñado: ser mujer marca una diferencia fundamental y para mal en este mundo.

No quisiera victimizarme ni caer en la problemática de parecer exagerada, pero lo cierto es que trabajar solo con hombres ha sido terrible para mí. He notado una exigencia constante de demostrar que valgo para algo y una facilidad asombrosa para que mis palabras no penetraran. Me han ignorado en reuniones, me han dejado de lado para trabajar y han mantenido unos estándares mucho más altos que para los otros compañeros. Se me ha cuestionado constantemente y si he fallado, en lugar de ayudarme, me han tachado de débil. Todo esto, sin ninguna hostilidad por parte de ellos: simplemente es la forma de trabajar.

Nunca me había encontrado una situación así y lo que más me fascina es la ignorancia con la que mis compañeros me discriminan, ni siquiera son conscientes de lo que están haciendo, simplemente tienen unas reglas del juego muy distintas para mí.

Por ello, este 8 de marzo es distinto

Esta experiencia ha hecho mucho más especial este 8 de marzo, porque por primera vez he entendido en mis carnes aquella frase que ya había oído: “una mujer debe trabajar el doble para ser considerada la mitad“. Tan doloroso como cierto, así que este 8 de marzo, por primera vez en mi vida, soy consciente al 100% de lo que significa paridad de género y de lo importante que es respetar a la mujer en el espacio de trabajo.

En ocasiones la frustración con mis compañeros era dolorosa. La discriminación que sufría, como mujer (encima con problemas de salud) era únicamente justificable por todo un sistema que sostenía el poder de hacer eso. Así que sí, el 8 de marzo es importante; la paridad de género es esencial y la protección de las trabajadoras y estudiantes es necesaria.

via GIPHY

No es un camino fácil y, ni siquiera, trazado. Es un trabajo de todos, mujeres y hombres, y requiere de paciencia. Hay mucho por lo que luchar, muchos derechos que exigir. Aún hay que aprender a escuchar, aún hay que aprender a comprender. Es por eso que este 8 de marzo, en el que se conmemora el asesinato de mujeres huelguistas que pedían derechos laborales dignos, es el deber de las mujeres el alzar sus voces y el de les hombres escuchar.

Y, por favor, que se mantenga esta dinámica durante mucho tiempo hasta que ya no haga falta.

 

Imagen de Unsplash en CC para Pixabay

 

Lucía León Bennasar

Estudiante de Comunicación Audiovisual en la UPF. Videoblogger, inquieta y milennial

¿Qué ocurriría si desapareciera la Luna?

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Qué pasaría si un asteriode destruyera la Luna
Foto: NASA:JPL-Caltech:T. Pyle (SSC)

Hay miles de referencias de todo tipo que nos relatan lo desastroso que sería que un meteorito cayera en la Tierra. Artículos, libros y películas nos lo han mostrado una y otra vez. Casi sabemos de memoria lo efectos devastadores que un suceso así tendría sobre nosotros. Pero mucho menos frecuente es que pensemos qué sucedería si un cataclismo cósmico nos dejara sin Luna. Y el resultado no sería mucho mejor.

La Luna es la Tierra

Sí, es descabellado. Pero si pensamos en cómo se formó la Luna quizá podamos hacernos una idea. En realidad la Luna es parte de la Tierra. O lo fue en algún momento. Hasta el preciso instante en el que un gigantesco asteroide, más o menos como Marte, colisionó con nuestro planeta. Un buen día, hace 4.400 millones de años, el choque entre los dos planetas dispersó enormes cantidades de materiales en la órbita de la Tierra. Pasando el tiempo, estos materiales se condensaron en la gran bola que ilumina nuestro cielo nocturno. Y que condiciona la vida en la Tierra.

Ahora vamos a ponernos en una situación similar. Otro cuerpo de tamaño increíble golpea la Luna y la hace desaparecer. ¿Y a nosotros qué? Más allá de quedarnos sin un elemento muy recurrente para el romanticismo, las cosas comenzarían a cambiar drásticamente.
El primer cambio que notaríamos sería la lluvia de restos que inevitablemente caerían sobre la Tierra. Con eso solo sería suficiente para convertir nuestro idílico planeta en un infierno. Y eso que el baile no ha hecho más que empezar.

Sin mareas

Nos quedaríamos sin mareas lunares. Con el único influjo del Sol, los movimientos de los océanos serían mucho más leves. No solo sería un problema para los surfers. Porque esta ralentización del mar impediría las corrientes que generan el intercambio de nutrientes. De manera que la mayoría de las especies marinas perecerían.

Esta calma afectaría también el clima, pues estos movimientos ayudan a la refrigerar o calentar zonas del planeta. Pero la variación climática sería mucho más drástica. La gravedad de la Luna hace que la inclinación del planeta se mantenga en torno a los 23 grados. Al desaparecer el satélite, la inclinación se corregiría bien a 0 grados bien a 90. De esta manera, las estaciones tal y como las conocemos hoy serían cosa del pasado. Habría grandes zonas heladas y otras abrasadas por el Sol. Estas grandes diferencias generarían variaciones de presión que provocarían vientos de más de 300 kilómetros por hora.

Giraríamos más rápido

Todo se aceleraría y se haría más extraño. La rotación terrestre incrementaría su velocidad y tendríamos días de 10 horas. Además, la órbita terrestre se convertiría en mucho más excéntrica. La elipse se agrandaría. Además de generar todavía mayores fluctuaciones climáticas, los efectos sobre la corteza terrestre de los cambios de gravedad serían terribles.

Junto a los terremotos que destruirían todo, grandes volcanes entrarían en erupción. El resultado del lanzamiento de humo, ceniza y gases a la atmósfera de forma masiva tendría como resultado un radical efecto invernadero. Similar a lo que ocurre en el planeta Venus, en el que los rayos cautivos del Sol han calentado su atmósfera hasta los 400 grados centígrados.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Colocan una niña sin miedo frente al toro de Wall Street

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shemakesadifference
©State Street Global Advisors/McCann NY

Frente al poderoso toro de Wall Street, una nueva estatua ha sido colocada, por la noche, por una agencia de publicidad. La obra llamada The Fearless Girl, creada por la agencia McCann de Nueva York para su cliente State Street Global Advisors ha sido colocada desafiante para reivindicar el Día Internacional de la Mujer.

El objetivo de la campaña es destacar que las compañías con mujeres en los puestos directivos son más eficaces financieramente. El eslogan lo deja muy claro: #shemakesadifference

La escultura ha sido realizada por la artista Kristen Visbal e imita el estilo del famoso toro del distrito financiero. Lo curioso, es que esa estatua del toro fue instalado allí sin permiso por artista Arturo Di Modica en 1989, según informa Adweek. Tuvo tanto éxito como símbolo del poder económico, que las autoridades permitieron que se quedara allí.

La agencia que ha colocado, de la misma forma sin anunciar, la escultura de la niña, sí ha pedido permiso al ayuntamiento para dejarla allí toda la semana.

Las mujeres marcan la diferencia

Mientras siga haciendo falta reivindicar un mejor trato a las mujeres en el mundo empresarial, sin techos de cristal ni diferencias salariales por el mismo trabajo, un estudio ofrecido por el anunciante de esta peculiar acción, sugiere que las empresas con fuerte liderazgo femenino generan un retorno del capital del 10,1% anual, frente al 7,4% de las que no tienen mujeres directivas. Aún así, casi el 60% de las Juntas de las grandes empresas tienen menos del 15% de mujeres.

 

José Carlos León

Contando historias desde que recuerdo. Creo en la comunicación como agente de cambio y en que hablando se entiende la gente.

Feliz Día Internacional de la Mujer: recordemos su origen

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Pixabay

No es una celebración de un hecho positivo, es una reivindicación, un reclamo en contra de la discriminación. Las Naciones Unidas, que en 1945 habían firmado en San Francisco una carta que constituyó el primer acuerdo internacional en defensa de la igualdad de ambos sexos como derecho fundamental, fijaron, en 1975, el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer.

Pero ya en 1911 se había celebrado el primer Día Internacional de la Mujer, el 19 de marzo en varios países de Europa, con manifestaciones reclamando el derecho a voto, el derecho a la ocupación de cargos públicos, el derecho a la formación profesional y el derecho al trabajo y a la no discriminación por el mero hecho de ser mujer. Pocos días después, el 25 de marzo de 1911, varios centenares de trabajadoras morían en un incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist Company de Nueva York, y en las ediciones posteriores de esta conmemoración se haría referencia a este dramático hecho como símbolo de las malas condiciones laborales de las trabajadoras de la época.

Nacido de un motín por la escasez de alimentos

La fecha del 8 de marzo se había decidido en 1910, en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, aprobando por unanimidad una propuesta de la socialista alemana Clara Zetkin, y tras la celebración de una importante manifestación del sector textil el 27 se septiembre de 1909, a la que siguió una huelga de 13 semanas (hasta el 15 de febrero de 1910).

Poco a poco, los países fueron sumándose al gesto a favor de los derechos femeninos. En Europa, en 1914, se aunaron los mítines de apoyo a la mujer con los contrarios a la Primera Guerra Mundial. Rusia declaró el Día de la Mujer en 1913, y allí, el 8 de marzo de 1917 -de aquí que la ONU lo haya tomado como referencia-, como consecuencia de la escasez de alimentos, las mujeres se amotinaron, lo que desató el comienzo de la Revolución Rusa. El gobierno provisional nacido de la revuelta concedió a la mujer el Derecho a Voto.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

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