ADN contra el racismo

Si es que son, entre otras cosas, idiotas. Los últimos acontecimientos han vuelto a poner el foco sobre los nazis, supremacistas blancos, racistas o...

La marihuana salvó a la estrella del rock

mailto  facebook  twitter  google+

Foto: Jared Eberhardt

Cualquier que haya visto a Damian Abraham encima de un escenario sabe que es un personaje excesivo. 150 kilos de pura adrenalina, que apenas se mantiene en el escenario, porque prefiere hacer los conciertos botando con el público, gritando con su alarido gutural las letras mientras hace pogo con la audiencia o incluso se sube a un asistente en volandas.

Ansiedad y ataques de pánico

Viéndole así es difícil pensar que el vocalista y líder de la banda canadiense Fucked Up sea una persona que lleva toda la vida luchando contra un severo problema de ansiedad y ataques de pánico. Su primera válvula de escape, curiosamente, fue la música y la escena. Las furiosas diatribas que lanza con su tono death metal sobre la base pop que ha hecho característico el sonido de la banda le ayudaron a afrontar el día ya día. Sin embargo, el éxito del grupo y la presión generada le devolvieron al panorama de pánico de su adolescencia.

Marihuana medicinal

Hasta que una noche en Dinamarca todo estalló. El punto de inflexión en el todo empieza de nuevo. Abraham sufrió un ataque de pánico tan brutal que tuvo que ser ingresado en un hospital. “Allí probó la marihuana medicinal y todos los malos pensamientos se desvanecieron. De pronto ya no era importante si la sala estaba vacía, si el sonido era malo o si el guitarrista tenía un mal día”, describe recordando la escena.

Para él fue una revelación. Después de una vida anclada a los ansiolíticos, Abraham había pasado por todo el cuadro de efectos secundarios: inhibición de la libido, falta de motivación, cansancio constante unido a insomnio y un aumento de peso que se junto con su tendencia a engordar, llegando a un límite en el que su salud estaba en serio peligro. El resto de la gira siguió consumiendo marihuana y comprobando como era cada vez más capaz de controlar la ansiedad.

No más pastillas

De vuelta a Canadá, comentó lo sucedido con su doctora que no se mostró muy partidaria de continuar un tratamiento con cannabis. Aún así, Abraham la convenció para apoyarle en su inclusión en el sistema de acceso a marihuana con fines terapéuticos que se había iniciado en 2010. Abandonó los tratamientos químicos tradicionales y confió en el cannabis para controlar la ansiedad y los ataques de pánico.

El resultado ha sido tan espectacular, que Abraham se ha convertido en un apóstol del uso de la marihuana con fines médicos. El síntoma más evidente es el radical cambio físico del cantante que ha perdido casi sesenta kilos. Además asegura dormir perfectamente y sobre la libido… bueno, ha tenido un hijo.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Matt King, el ingeniero que está adaptando Facebook a los invidentes

mailto  facebook  twitter  google+

Matt King no solo es un ingeniero con dos décadas de experiencia en IBM. También ha sido tres veces paralímpico, y ha obtenido un récord mundial en ciclismo en tándem.  Matt King es ciego, perdió totalmente la visión cuando era un estudiante de Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Notre Dame (Indiana, Estados Unidos), debido a una retinitis pigmentosa. Y su nuevo trabajo, su nuevo objetivo, está en Facebook.

Quiere hacer esta red social más accesible a los invidentes, experto como es en la lucha para que la tecnología sea una aliada de las personas con alguna discapacidad visual. Lleva en Facebook desde junio de 2015, y entre los avances que ha liderado en la compañía, figura haber incorporado un servicio de reconocimiento de imágenes basado en inteligencia artificial que puede describirle a un usuario ciego una foto de forma automática.

Por ahora, solo en inglés

Podrán utilizarlo los invidentes que utilicen lectores de pantalla, y aunque por ahora el sistema está disponible solo en inglés y para dispositivos con el sistema operativo iOS de Apple, y las descripciones son un tanto generales, es el primer paso de un camino que podría ser revolucionario.

Twitter también se ha puesto las pilas y acaba de abrir la posibilidad de que los usuarios agreguen una descripción detallada a cada imagen que publican.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Jóvenes y mayores, compañeros de piso en Holanda

mailto  facebook  twitter  google+

Foto: Humanitas - Boudewijn Bollmann

Uno de los grandes retos de las sociedades desarrolladas es la integración de los ancianos. Su papel dentro de la comunidad. Cómo hacer que sigan activos y, sobre todo, como no apartarlos de los procesos sociales, de los que ellos son parte aunque a veces se les dé de lado.

De 22 a 90 años

Una vez más, es en Holanda donde encontramos una iniciativa ejemplar. En la localidad de Daventer, cerca de Amsterdan funciona una casa en la que jóvenes y ancianos conviven, compartiendo habitaciones, conversaciones y vivencias. Chicos de 22 años, estudiantes, que pasan sus días junto a ancianos de más de 80 con los que hablan incluso de sexo, como ellos mismo admiten.

Dos problemas resueltos

El proyecto partió de la organización Humanitas y busca resolver dos problemas en una única solución. Por un lado, las dificultados de los estudiantes para encontrar casa y, por otro, el aislamiento y la soledad en la que viven muchos ancianos. Además, los jóvenes colaboran en el cuidado y atención de los mayores, más aún después de que el gobierno holandés recortara las ayudas para este campo.

“La influencia no puede ser más positiva”, recalca Gea Slipkes, presidenta de la asociación. “Ya no se habla solo de enfermedad o muerte. Ahora la juventud, las fiestas y las relaciones de pareja son los temas de debate más frecuentes”.

Amigos íntimos

Por encima de la brecha generacional, los jóvenes y mayores que conviven en esta iniciativa se han convertido en íntimos. “Las cosas son mucho más divertidas ahora”, admite Annie Middelburg, de 84 años, quien ha aprendido a utilizar la tablet gracias Jurrien Mentink, de 22, su compañero de piso. E incluso se ha abierto una cuenta en Facebook.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

El año sin verano en que nació Frankenstein

mailto  facebook  twitter  google+

Imagen: escena de 'Remando al viento'

Así lo retrató la película Remando al viento (1988): un verano de hace 200 años, el de 1816, una pandilla formada por el poeta –y entonces súper estrella- Lord Byron, el poeta y ensayista Percy Bysshe Shelley, su novia de 19 años Mary Shelley, y el médico y escritor John William Polidori, se reunieron en Villa Diodati, en Génova para pasar unas semanas.

Era un verano muy raro en lo climatológico, que tenía muy poco de estival: debido a los movimientos del volcán Tambora de Indonesia, nevó hasta mitad de junio y se sufrieron heladas que echaron a perder cultivos de Europa y Norteamérica, causando una extendida hambruna de alcance intercontinental.

Curiosidad científica

Los amigos se refugiaban de las tormentas charlando a cubierto, repasando la literatura gótica de fantasmas que entonces estaba cayendo en decadencia, y sobre ciencia. Era una época de grandes descubrimientos, a punto estaba de descollar la Ley Faraday, y uno de los interrogantes que se planteaban era si gracias a la electricidad se podría crear vida.

Una noche, Byron propuso un juego, consistente en que cada uno de ellos escribiera una historia de terror. Polidori sorprendería a todos con The Vampire, un relato que, en adelante, se convertiría en el arquetipo de las narraciones de vampiros del Romanticismo. Y Mary Shelley presentaría Frankenstein. Un Prometeo moderno, la primera novela de la ficción científica de la historia.

El monstruo rechazado, el rechazo a la ciencia

Una novela expresiva de las inquietudes de la autora y sus amigos, que más allá del terror que causa su argumento del científico que juega a crear vida y abandona a su criatura sin nombre a la vista de su horrible apariencia, algo de lo que ésta se venga sembrando muertes, es un discurso moralizante sobre la responsabilidad de lo que creamos, y una lectura de los desencuentros sociedad-ciencia vigentes en su contexto histórico.

Mary Shelley, progresista y feminista, no pudo firmar la primera edición de su libro, que salió en 1818, ante la negativa de sus editores, que temían el rechazo del público si éste veía a una mujer figurando como autora. Sí firmó la segunda, la de 1823. Para entonces, aunque el libro tenía detractores en los sectores más conservadores, Frankenstein ya había marcado un hito, y en adelante inspiraría a Stevenson o a las muchas historias de mad doctors que se han sucedido en la historia de la ficción, hasta hoy.

Paloma F. Fidalgo

Periodista especializada en cultura. Escríbeme a palomafidalgo@hotmail.com

Por fin un programa para quemar calorías practicando sexo

mailto  facebook  twitter  google+

Imagen: YouTube

Admitámoslo. Estar en forma es un infierno. Horas de gimnasio haciendo movimientos repetitivos, agotadores y absurdos, tablas de ejercicios cansinas, dietas que provocan ansiedad, cintas para correr que te hacen sentir como un hamster en una rueda. ¿No hay una manera mejor de estar en forma?

Un buen modo de quemar el michelín

Evidentemente sí: practicando sexo. Es divertido, placentero, se queman calorías y, como suele decirse, se conoce gente. Ahora, es esencial para motivarse en esto de hacer ejercicio controlar cuántas calorías estás quemando, más que nada para saber si has conseguido quitarte del michelín la hamburguesa que te has zampado en el almuerzo. Es la clave en la que se basan las aplicaciones para móviles relacionadas con el ejercicio que tanto éxito han tenido en los últimos años. Ahora por fin hay una que te dice cuántas calorías has consumido en función de tu actividad sexual.

Activar antes de la actividad

Se trata de Bang Fit. Es una aplicación web a la que se debe acceder antes de practicar sexo. Se elige la modalidad solo, dúo o trío y según el movimiento de los participantes, va computando las calorías quemadas por la actividad a través del movimiento del giroscopio del móvil. Sí, tiene ese pequeño inconveniente, hay que practicar sexo con el móvil encima. Ya han ideado la BangFit Band, una especie de riñonera en la que se mete el móvil durante el acto. Muy sexy no es, pero todo sea por perder peso.

30′ de sexo igual a 5km. de bici

Los creadores aseguran que su método es definitivo. Por no entrar en muchos detalles, exponen que, en la postura del misionero, el hombre quema 13 calorías cada 10 minutos mientras que la mujer, 43 calorías en el mismo tiempo. Como visión general, las mentes detrás del invento dicen que 30 minutos de sexo equivalen a 5 kilómetros en bici o lo que es lo mismo, a quemar las caloría ingeridas con dos perritos calientes.

Un último apunte. Detrás de BangFit esta la conocida web de vídeos pornográficos PornHub. Puede decirse lo que se quiera de un sitio así, pero no puede negarse su autoridad para hablar de este asunto.

Hugo Gañán

Periodista, publicitario. Inquieto. Más en Twitter: @hugoganan

Ver últimas noticias